Tal día como ayer se lanzó el iPhone 3GS y se vendió (como casi todos los productos de Apple) de forma fantástica, alcanzando un millón de unidades vendidas en el primer fin de semana que se pudo comprar.
Se lanzó entre bastante escepticismo ya que Apple había presentado un terminal con cero innovaciones en la parte exterior y aprovechando el tirón del iPhone 3G, duplicando su velocidad y mejorando partes internas para hacer del iPhone 3GS el teléfono que siempre debió ser el iPhone 3G.
En definitiva y por hacer un poco de resumen: el iPhone 3GS ha sido otro éxito de Apple en cuanto a márketing y planificación de terminal, ya que ninguna otra compañía puede sacar un producto estéticamente igual al anterior y venderlo como han vendido este. Nada de ‘breakthrough’, pero eso dio igual.



