El comunicado de baja que hizo público Steve Jobs el pasado lunes supuso una caída de 15.000 millones en Wall Street para Apple. Esta fue la primera reacción de los accionistas que confían en Jobs como el gran capitán que debe guiar el barco de la empresa. Sin él, Apple podría perder su rumbo y caer.
Aunque esta cifra supuso una gran caída inicial, finalmente sus acciones perdieron solo el 2,25% al cerrar la jornada de Wall Street, por lo que se mostró una leve recuperación de la caída inicial. Desde que ayer se anunciaron los resultados financieros del último trismestre de Apple, sus acciones han experimentado una crecida.
Fuente: El País



