Tal y como avanzábamos esta semana en Actualidad iPhone, el pasado miércoles se estrenaba en las salas estadounidenses “Steve Jobs: The Lost Interview”, una entrevista realizada en el año 1995 para un programa de la televisión pública del país. Solo 10 minutos de los 70 que duraba la entrevista fueron finalmente emitidos. Tras el fallecimiento de Jobs, los autores de la entrevista dieron la cinta por perdida, hasta que finalmente uno de ellos dio con una copia en VHS en el garaje de su casa en Londres y decidió comercializarla en los cines Landmark durante unos días.
En la entrevista podemos ver a un Steve Jobs muy pensativo y con larga melena. En esos momentos, Jobs era CEO de la empresa NeXT, fundada por él mismo tras haberse visto forzado a presentar su dimisión en Apple unos años atrás. Un tema del que Jobs tiene que hablar durante la entrevista, pero en el que “prefiere no profundizar, ya que cada vez que piensa en ello, se pone emotivo”. Como es de esperar, en la entrevista Jobs ataca la decisión de la junta directiva de Apple por aquel entonces, y en un momento clave de la entrevista llega a asegurar que “nadie podría salvar ya a Apple tras varios años de pérdidas”. Curiosas declaraciones, ya que tan solo un año después, cuando a Apple le quedaban 90 días para declararse en quiebra absoluta, la junta directiva le volvió a contratar adquiriendo también su empresa NeXT. Un cambio radical, ya que cuando fue despedido, Apple no le dio ni la oportunidad de seguir trabajando en el departamento de investigación de la compañía, tal y como él había pedido.
Durante la entrevista, Steve Jobs también habló de la competencia, admirando a HP y, cómo no podía ser de otra manera, haciendo todo tipo de comentarios negativos relacionado con Microsoft. En un determinado momento de la entrevista, Jobs compara la manera de trabajar en Microsoft con la cadena de comida rápida McDonald’s.
Parte de la entrevista de este programa también se detiene en cómo Jobs solía trabajar en equipo. El mismo Jobs reconocía al periodista que en más de una ocasión había dicho a un empleado que “el trabajo que había realizado era un montón de mierda“. Cuando el periodista le pregunta a Jobs qué quiere decir con eso, Jobs responde de manera honesta: “significa directamente que su trabajo era un montón de mierda”. Jobs defendía que el trabajo en equipo es duro y se producen muchas discusiones: “A veces yo mismo soy un cabezota, pero si tengo que reconocer que he metido la pata con algo, lo hago”. Además, añadía: “lo que importa al final del día es haber tenido éxito”.



