Foxconn, fabricante taiwanés del iPhone, ha confirmado que en 2012 introducirá 300.000 nuevos robots en sus instalaciones chinas. Una noticia que no hecho más que aumentar más la tensión entre los empleados chinos de la compañía, que trabajan bajo condiciones laborales pésimas. Así las cosas, Foxconn ha asegurado que la incorporación de los nuevos robots no supondrá despidos masivos de trabajadores en 2012.
El objetivo es aumentar la productividad en una planta que ensambla a ritmos vertiginosos productos para Apple, HP y Sony, entre otras grandes compañías. Los robots se encargarán de llevar a cabo las tareas más complicadas y peligrosas. De esta manera, se intenta evitar accidentes como la explosión que tuvo lugar este año en la planta de fabricación del iPad que dejó tres muertos.
Esperemos que Foxconn cumpla su palabra y no despida a empleados.



