Los que llevamos muchos años probando esto de las betas de iOS ya nos hacíamos a la idea con la llegada de iOS 13, el sistema 3D Touch empezaba a funcionar de forma errática y se parecía demasiado a lo que Apple llama Haptic Touch, que no es más que un 3D Touch por software que incluyen teléfonos como el iPhone XR, es decir, que carecen del hardware necesario. Este movimiento sólo podía tener un sentido: Apple estaba pensando matar definitivamente el 3D Touch. Efectivamente y según las últimas filtraciones, el iPhone XS ha sido y será el último dispositivo que Apple lance con función 3D Touch a través de software.
La propia compañía de Cupertino ha admitido que el hardware necesario para hacer funcionar el 3D Touch es caro de fabricar y además presenta problemas de diseño, principalmente con las pantallas OLED. Esto era nada más que un presagio de lo que Tim Cook tenía en mente, y era matar el 3D Touch. No es una de las funcionalidades más famosas de iOS, ni tan siquiera en la que primero piensan la mayoría de los usuarios, pero cuando te acostumbras a usarlo, difícilmente eres capaz de acostumbrarte a vivir sin él.
Sin embargo, el Haptic Touch es la alternativa que Apple ofrece, que no funciona tan rápido, ni tan bien, ni tan natural como lo hace el 3D Touch. Puedo entender que quienes no han usado nunca el 3D Touch o no le tenían especial aprecio, pueden acostumbrarse o no apreciar diferencia, pero la realidad es que existe. Podemos entender que Apple decida por razones logísticas y de costes eliminar esta funcionalidad de hardware, sin embargo, el problema es que luego no se va a ver repercutido en el precio de los nuevos modelos, ¿a ti te gusta el 3D Touch?