Apple ha vuelto a sacar músculo en sus cuentas trimestrales. La compañía ha cerrado el segundo trimestre de su ejercicio fiscal, correspondiente a los meses de enero a marzo, con un fuerte aumento del beneficio y nuevos récords de facturación impulsados por el tirón del iPhone y el negocio de servicios.
En un contexto de competencia cada vez más intensa en el sector tecnológico, la firma de Cupertino ha conseguido convertir este trimestre de marzo en el mejor de su historia. El grupo presenta crecimientos sólidos en todas las regiones donde opera, con especial empuje en Europa y China, y acompaña estos resultados con una mejora del dividendo y un ambicioso plan de recompra de acciones.
El beneficio sube un 19,4% y marca el mejor trimestre de marzo
Entre enero y marzo, segundo trimestre fiscal para la compañía, Apple registró un beneficio neto de 29.578 millones de dólares (25.289 millones de euros). Esta cifra supone un incremento del 19,4% frente a las ganancias obtenidas en el mismo periodo del año anterior.
La mejora del resultado se apoya en un crecimiento notable de la facturación. En estos tres meses, la empresa alcanzó unas ventas netas de 111.184 millones de dólares (95.062 millones de euros), lo que equivale a un aumento interanual del 16,6% y establece un nuevo máximo histórico para un trimestre de marzo.
Tim Cook, consejero delegado de la compañía, subrayó que se trata del mejor trimestre de marzo que ha vivido Apple hasta ahora. El directivo destacó especialmente el comportamiento del iPhone, que ha marcado cifras récord gracias a la fuerte demanda del último modelo de la gama, el iPhone 17.
Más allá del beneficio contable, la compañía también ha mostrado una sólida generación de recursos. Según el director financiero, Kevan Parekh, el negocio del trimestre generó más de 28.000 millones de dólares en flujo de caja operativo, situando tanto este indicador como las ganancias por acción en niveles récord para un trimestre de marzo.
Fuerte avance en Europa y salto en China
El crecimiento de Apple ha sido generalizado por geografías. En América, su mercado más grande por volumen, las ventas del trimestre se situaron en 45.093 millones de dólares (38.554 millones de euros), lo que supone un aumento del 11,8% respecto al año anterior.
En Europa, donde la compañía tiene un importante peso tanto en países de la zona euro como en otros mercados comunitarios, los ingresos entre enero y marzo ascendieron a 28.055 millones de dólares (23.987 millones de euros). Esto representa una subida del 14,7%, lo que refleja una demanda sólida de dispositivos y servicios en el Viejo Continente.
La región de Japón también contribuyó al avance del grupo, con ventas de 8.401 millones de dólares (7.183 millones de euros), un 15% más que en el mismo periodo del ejercicio previo. El comportamiento más destacado se registró en China, donde los ingresos trimestrales alcanzaron 20.497 millones de dólares (17.525 millones de euros), con un repunte del 28% interanual.
Si se amplía la mirada al conjunto del primer semestre del año fiscal, los datos confirman la tendencia. En los seis primeros meses, las ventas totales de Apple sumaron 254.940 millones de dólares (217.972 millones de euros), lo que implica un crecimiento del 16% frente al año anterior, con avances significativos en todas las áreas geográficas.
En ese mismo periodo, América acumuló 103.622 millones de dólares (88.596 millones de euros) en ingresos, un 11,5% más; Europa alcanzó 66.201 millones de dólares (56.602 millones de euros), con un incremento del 13,6%; Japón llegó a 17.814 millones de dólares (15.230 millones de euros), un 9,4% adicional; y China se disparó hasta 46.023 millones de dólares (39.349 millones de euros), con una subida del 33,3%.
El iPhone y los servicios tiran del carro
Por líneas de negocio, el impulso principal en el trimestre ha venido, una vez más, del teléfono móvil. Las ventas de iPhone generaron 56.994 millones de dólares (48.730 millones de euros), lo que supone un aumento del 21,7% interanual y marca un récord histórico para un segundo trimestre fiscal.
Tim Cook atribuye buena parte de este comportamiento a la elevada demanda del iPhone 17, que ha seguido ganando tracción en los principales mercados, incluida Europa. El modelo se ha convertido en uno de los pilares de la oferta de la compañía y ha consolidado su peso dentro del negocio de hardware.
El resto de la gama también presenta evoluciones positivas, aunque más moderadas. El negocio de los Mac ingresó 8.399 millones de dólares (7.181 millones de euros) en el trimestre, un 5,7% más que un año antes. En paralelo, las ventas de iPad se situaron en 6.914 millones de dólares (5.911 millones de euros), con un crecimiento del 8%.
El grupo de accesorios, que incluye productos como correas de Apple Watch, auriculares y otros dispositivos complementarios, aportó 7.901 millones de dólares (6.755 millones de euros), un incremento del 5%. Aunque el ritmo es menor que en el iPhone, esta categoría continúa consolidándose como una fuente relevante de ingresos.
Donde la compañía sigue pisando fuerte es en el negocio de servicios. Entre enero y marzo, este segmento —que integra suscripciones, plataformas de contenido, almacenamiento en la nube y otros servicios digitales— alcanzó una facturación de 30.976 millones de dólares (26.484 millones de euros), un 16,3% más que en el mismo trimestre del ejercicio anterior.
Si se tiene en cuenta el conjunto del semestre, el peso de cada producto se aprecia todavía con mayor claridad. En los seis primeros meses del año fiscal, las ventas de iPhone ascendieron a 142.263 millones de dólares (121.634 millones de euros), con una subida del 22,7%, mientras que los Mac ingresaron 16.785 millones de dólares (14.351 millones de euros), un 0,9% menos, reflejando cierta estabilización tras los fuertes crecimientos de ejercicios anteriores.
En ese mismo periodo, el iPad acumuló 15.509 millones de dólares (13.260 millones de euros), un 7% más; los accesorios sumaron 19.394 millones de dólares (16.582 millones de euros), con un ligero avance del 0,6%; y el negocio de servicios volvió a destacar con 60.989 millones de dólares (52.145 millones de euros), lo que supone un aumento del 15% en comparación con el año precedente.
Beneficio semestral al alza y base instalada en máximos
Los buenos resultados del trimestre de marzo se suman a un primer tramo de ejercicio muy favorable para Apple. En el conjunto de los seis primeros meses de su año fiscal, la empresa ha logrado un beneficio neto de 71.675 millones de dólares (61.282 millones de euros), un 17,3% superior al del mismo periodo del ejercicio anterior.
Este incremento del resultado viene acompañado de un crecimiento sólido de los ingresos, como se ha señalado, y de una posición financiera reforzada gracias a la generación de caja. Según el director financiero, el fuerte desempeño comercial de los últimos meses ha permitido a la compañía alcanzar nuevos máximos en flujo de caja operativo y en ganancias por acción, algo que el mercado sigue muy de cerca.
Kevan Parekh también hizo hincapié en la evolución de la base de usuarios. La demanda sostenida de dispositivos y servicios ha llevado a Apple a batir un nuevo récord en su base instalada de dispositivos activos en las principales categorías de producto y en todas las grandes regiones donde opera.
Este crecimiento de la base instalada es especialmente relevante en Europa y el resto de mercados desarrollados, donde la compañía se apoya en una estrategia de fidelización a través de servicios y suscripciones. Al disponer de más dispositivos activos, el grupo encuentra un terreno más amplio sobre el que impulsar sus servicios digitales y reforzar sus ingresos recurrentes.
Con estos datos, el semestre se consolida como uno de los más fuertes de los últimos años para la compañía, tanto por el empuje del negocio tradicional de hardware como por la expansión continuada del ecosistema de servicios, que gana peso en la facturación total.
Dividendo al alza y nuevo plan de recompra de acciones
La mejora de resultados también se refleja en la política de retribución al accionista. El consejo de administración ha aprobado un dividendo en efectivo de 0,27 dólares por acción ordinaria, lo que supone un incremento del 4% respecto al pago anterior.
Este dividendo se abonará el próximo 14 de mayo a los accionistas registrados, reforzando el atractivo del valor para los inversores que buscan compañías con una senda estable de remuneración y crecimiento.
Además del incremento del dividendo, el órgano de gobierno de la compañía ha dado luz verde a un nuevo programa de recompra de acciones de hasta 100.000 millones de dólares (85.500 millones de euros). Este tipo de operaciones suele servir para reducir el número de títulos en circulación, apoyar la cotización en bolsa y mejorar, a medio plazo, los indicadores por acción.
Con esta decisión, la empresa muestra confianza en su capacidad de seguir generando caja y manteniendo un balance sólido, al tiempo que recompensa a sus accionistas. El movimiento se produce, además, en un momento en el que la compañía presume de beneficios al alza y récords de ingresos en múltiples segmentos, lo que refuerza el mensaje de estabilidad de su modelo de negocio.
En conjunto, los últimos resultados de Apple dibujan un escenario en el que la compañía combina un crecimiento notable del beneficio —con un 19,4% más de ganancias hasta marzo— con una diversificación cada vez mayor de sus fuentes de ingresos, un peso creciente de los servicios, una base de usuarios en expansión en Europa y el resto del mundo, y una estrategia clara de retribución al accionista apoyada en dividendos crecientes y un amplio plan de recompra de acciones.