Apple estrena los chips M5 Pro y M5 Max en los nuevos MacBook Pro

  • Nuevos chips M5 Pro y M5 Max con arquitectura Fusion y CPU de hasta 18 núcleos.
  • Gran salto en IA y gráficos: GPU hasta 40 núcleos, más ancho de banda y Neural Accelerators.
  • MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con más almacenamiento base, SSD el doble de rápido y hasta 24 horas de autonomía.
  • Lanzamiento en España y Europa el 11 de marzo, con reservas desde el 4 de marzo y precios desde 2.549 euros.

Nuevo MacBook Pro con chips Apple M5 Pro y M5 Max

Apple ha dado un nuevo paso en su estrategia para el mercado profesional con la llegada de los chips M5 Pro y M5 Max, dos procesadores que se estrenan en los últimos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas y que ponen el foco en tareas de alto rendimiento, especialmente en todo lo relacionado con inteligencia artificial y gráficos avanzados.

La compañía ha optado por una evolución bastante continuista en diseño, pero ha cambiado por completo lo que hay bajo el capó: nueva arquitectura Fusion, más núcleos, más memoria y un enorme salto en ancho de banda. Todo ello llega a España y al resto de Europa con reservas desde el 4 de marzo y disponibilidad general el 11 de marzo, con precios que parten de 2.549 euros para el modelo de 14 pulgadas con M5 Pro.

Arquitectura Fusion: dos chips en un solo SoC pensado para la IA

Arquitectura Fusion de los chips Apple M5 Pro y M5 Max

La gran novedad técnica de esta generación es la arquitectura Fusion, un diseño propio de Apple que combina dos chips de 3 nanómetros de tercera generación en un único sistema en chip (SoC). Cada uno integra CPU, GPU, motor neuronal, controlador de memoria unificada, motor multimedia y controladores Thunderbolt 5, y se comunican entre sí con altísimo ancho de banda y latencias muy bajas.

Este enfoque responde a un problema que cada vez pesa más en el sector: a medida que crecen los núcleos y la memoria, concentrarlo todo en una sola pieza de silicio es muy complejo y caro. Al dividir el diseño en dos chips estrechamente interconectados, Apple puede escalar el rendimiento manteniendo la eficiencia que ha sido una de las señas de identidad de sus Apple Silicon.

Además de facilitar esa escalabilidad, Fusion está claramente orientada a casos de uso de inteligencia artificial en local. El diseño conjunto de CPU, GPU, Neural Engine y memoria unificada con ancho de banda muy alto permite manejar modelos de lenguaje de gran tamaño, generación de imágenes o análisis de datos voluminosos sin depender tanto de la nube.

CPU de 18 núcleos: supernúcleos y nuevo enfoque para el multihilo

CPU de 18 núcleos en los chips Apple M5 Pro y M5 Max

Tanto el M5 Pro como el M5 Max comparten la misma configuración de CPU: 18 núcleos divididos en dos grupos bien diferenciados. Por un lado se encuentran los 6 supernúcleos de alto rendimiento, que Apple recupera del M5 estándar y que pasan a considerarse el núcleo de CPU más rápido del mundo en rendimiento monohilo, gracias a un mayor ancho de banda en el front-end, nueva jerarquía de caché y mejoras en la predicción de bifurcaciones.

Junto a ellos aparecen 12 núcleos de rendimiento completamente nuevos, que sustituyen a los tradicionales núcleos de eficiencia de generaciones anteriores en estos modelos. Están optimizados para cargas multihilo sostenidas, de modo que tareas como compilaciones pesadas, simulaciones, análisis de datos o procesos de render prolongados pueden repartirse mejor sin disparar el consumo.

Combinando ambos tipos de núcleos, Apple cifra en hasta un 30 % la mejora de rendimiento en procesos profesionales frente a los M4 Pro y M4 Max, y habla de hasta 2,5 veces más rendimiento multihilo en comparación con los M1 Pro y M1 Max. En la práctica, esto se traducirá en tiempos de exportación menores, compilaciones más rápidas y una sensación general de mayor agilidad con proyectos pesados.

En los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas, esta CPU pretende ser el corazón para perfiles como desarrolladores, ingenieros, investigadores o profesionales creativos que necesitan potencia sostenida, tanto si trabajan conectados a la corriente como si tiran únicamente de batería.

GPU de nueva generación con Neural Accelerators y gran salto en IA

GPU de nueva generación en los chips Apple M5 Pro y M5 Max

Si la CPU marca un avance importante, la GPU de los M5 Pro y M5 Max es el otro gran pilar del cambio. La arquitectura gráfica, heredada del M5 y ampliada, escala hasta 20 núcleos en el M5 Pro y 40 núcleos en el M5 Max. Cada núcleo gráfico integra un Neural Accelerator, pensado para acelerar operaciones de inteligencia artificial directamente en la GPU.

Con este enfoque, Apple sostiene que los nuevos chips ofrecen un rendimiento máximo de GPU para IA más de 4 veces superior al de los M4 Pro y M4 Max y más de 6 veces respecto a los M1 Pro y M1 Max en determinados escenarios. Esto impacta de lleno en tareas como procesamiento de modelos de lenguaje, generación de imágenes mediante IA o upscaling de vídeo sin salir del propio portátil.

En el terreno puramente gráfico, la GPU también introduce un núcleo de sombreado mejorado con almacenamiento dinámico en caché de segunda generación y sombreado de malla por hardware. Estas tecnologías permiten manejar escenas 3D con geometrías complejas de una forma más eficiente, lo que beneficia a artistas 3D, animadores, creadores de efectos visuales o profesionales del diseño.

Según los datos compartidos por la compañía, el rendimiento gráfico puede ser hasta un 20 % superior frente al M4 Pro y M4 Max y, en aplicaciones que usan trazado de rayos, el M5 Pro llega a acelerar los gráficos hasta un 35 %, mientras que el M5 Max roza mejoras del 30 % frente a la generación anterior. En videojuegos exigentes o motores de render avanzados, este salto debería notarse de forma clara.

M5 Pro: pensado para cargas exigentes y perfiles técnicos

Chip Apple M5 Pro para MacBook Pro

El M5 Pro se sitúa como la opción para quienes necesitan mucha potencia, pero no llegan al extremo de las configuraciones más altas. Combina la CPU de 18 núcleos ya mencionada con una GPU de hasta 20 núcleos de última generación, cada uno con su acelerador neuronal integrado, y está claramente dirigido a modeladores de datos, desarrolladores, diseñadores de sonido, fotógrafos o estudiantes de disciplinas técnicas que se mueven con proyectos complejos pero no necesariamente masivos.

En memoria, el M5 Pro admite hasta 64 GB de memoria unificada y alcanza un ancho de banda de hasta 307 GB/s. Esta combinación permite manejar grandes bibliotecas de fotos, sesiones de audio con muchas pistas, entornos de desarrollo pesados o proyectos de vídeo multicapa con bastante margen antes de notar cuellos de botella.

Apple señala que el rendimiento multihilo del M5 Pro puede mejorar hasta un 30 % frente al M4 Pro, mientras que el rendimiento máximo de la GPU para tareas de IA sería más de 4 veces mayor que en el M4 Pro y más de 6 veces mayor que en el M1 Pro. Para quien venga de un MacBook Pro con Intel, el cambio será todavía más acusado, tanto en potencia como en autonomía.

En el apartado gráfico puro, el M5 Pro ofrece un rendimiento hasta un 20 % superior al M4 Pro y hasta 2,2 veces más rápido que el M1 Pro. En aplicaciones que sacan partido al trazado de rayos, la tercera generación del motor dedicado permite acelerar los gráficos hasta un 35 % respecto al M4 Pro, algo especialmente atractivo para quienes trabajan con títulos de última generación, previsualización de efectos complejos o escenas 3D con iluminación realista.

M5 Max: el tope de gama para profesionales que lo quieren todo

Chip Apple M5 Max de alto rendimiento

Por encima del M5 Pro se sitúa el M5 Max, pensado para usuarios que trabajan de forma habitual con proyectos gigantescos y necesitan el máximo músculo gráfico y de memoria en un portátil. Conserva la CPU de 18 núcleos, pero duplica el número de núcleos de GPU hasta un máximo de 40 y extiende al límite las opciones de memoria y ancho de banda.

Este chip admite hasta 128 GB de memoria unificada y alcanza un ancho de banda de 614 GB/s, lo que lo convierte en una opción especialmente adecuada para animadores 3D, desarrolladores de videojuegos, investigadores de IA o profesionales que trabajan con enormes conjuntos de datos. Escenas con millones de polígonos, proyectos 8K con múltiples flujos o modelos de lenguaje con gran número de tokens pasan a ser manejables en un portátil de forma más cómoda.

En términos de rendimiento, el M5 Max ofrece más de 4 veces el rendimiento máximo de GPU para IA respecto a la generación anterior, y más de 6 veces si miramos a los M1 Max. Apple también habla de hasta un 20 % más de rendimiento gráfico frente al M4 Max y mejoras de hasta el 30 % en aplicaciones con trazado de rayos, lo que refuerza su posición como opción para flujos de trabajo exigentes en tiempo real.

Este perfil hace que el M5 Max tenga sentido para quienes no solo editan vídeo o renderizan escenas de vez en cuando, sino para los que viven de ello: estudios de producción, agencias creativas, equipos de investigación o empresas que necesitan entrenar y ajustar modelos de IA directamente en máquinas locales, sin depender siempre de grandes infraestructuras en la nube.

Tecnologías integradas: Neural Engine, Thunderbolt 5 y seguridad de memoria

Tecnologías avanzadas en los chips Apple M5 Pro y M5 Max

Más allá de CPU y GPU, los M5 Pro y M5 Max integran una serie de bloques especializados que completan el conjunto. Uno de los más relevantes es el Neural Engine de 16 núcleos, que en esta generación aumenta tanto su rendimiento como su conexión con la memoria, reforzando las prestaciones de Apple Intelligence y de otras funciones de IA en el dispositivo sin tener que recurrir siempre a servidores externos.

El motor multimedia vuelve a ser otro de los puntos fuertes. Los nuevos chips incluyen compatibilidad por hardware con H.264, HEVC, ProRes y decodificación AV1, lo que permite reducir el uso de CPU en edición y reproducción de vídeo, acelerar flujos 4K y 8K y mejorar la eficiencia energética al trabajar con formatos profesionales.

En lo que respecta a conectividad por cable, los M5 Pro y M5 Max integran directamente en el propio SoC controladores Thunderbolt 5 a medida. Cada puerto dispone de su propio controlador, lo que se traduce en más ancho de banda disponible, mejor comportamiento con varios dispositivos a la vez y mayor flexibilidad para montar configuraciones con múltiples pantallas o cabinas de almacenamiento externas.

En materia de protección, los nuevos chips suman compatibilidad con Memory Integrity Enforcement, un mecanismo que supervisa la integridad de la memoria del sistema y que, según Apple, funciona siempre activo sin penalizar el rendimiento. Esta capa se añade a las habituales funciones de seguridad de macOS orientadas a minimizar ataques dirigidos a la memoria.

Por último, la combinación de todos estos bloques —CPU, GPU, Neural Engine, motor multimedia y controladores de E/S— mantiene como eje central el diseño de memoria unificada de alto ancho de banda, que simplifica el acceso a los datos y evita la duplicación constante entre diferentes tipos de memoria, algo clave para que el rendimiento no dependa únicamente del tamaño de los archivos con los que se trabaja.

MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas: más almacenamiento base, Thunderbolt 5 y hasta 24 horas de batería

Los primeros equipos en estrenar los M5 Pro y M5 Max son los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas, que mantienen el diseño de la generación anterior pero introducen cambios relevantes en configuración interna, conectividad y autonomía. La idea de Apple aquí es clara: un portátil profesional que mantenga el tipo durante jornadas completas sin renunciar a la potencia.

A nivel de pantalla, se conserva el panel Liquid Retina XDR con un brillo máximo de hasta 1.600 nits en HDR y hasta 1.000 nits en contenido SDR. Como novedad, se mantiene y extiende la opción de vidrio nanotexturizado, pensada para reducir los reflejos en entornos con iluminación intensa, algo que muchos usuarios en estudios de diseño o oficinas muy iluminadas ven casi como imprescindible.

En conectividad física, los nuevos modelos llegan con tres puertos Thunderbolt 5, un puerto HDMI compatible con resoluciones de hasta 8K, ranura para tarjetas SDXC y conector MagSafe 3 para la carga. En cuanto a pantallas externas, el modelo con M5 Pro permite conectar hasta dos monitores de alta resolución, mientras que el configurado con M5 Max eleva la cifra hasta cuatro pantallas externas, un detalle importante para quienes trabajan con espacios de trabajo muy amplios.

Los portátiles incorporan también el chip N1 de conectividad inalámbrica diseñado por Apple, que añade soporte para Wi‑Fi 7 y Bluetooth 6. Esto se traduce en conexiones inalámbricas más rápidas, estables y con menor latencia, algo que se nota tanto en grandes descargas como en streaming de contenido o uso de periféricos Bluetooth en entornos saturados.

En el apartado multimedia, el MacBook Pro renueva y refuerza su papel como estación de trabajo para videollamadas y creación de contenido: dispone de cámara de 12 megapíxeles con Center Stage y Vista Cenital, micrófonos con calidad de estudio y un sistema de seis altavoces con audio espacial. Para reuniones, directos o edición de audio sin equipo externo, la configuración apunta alto.

Almacenamiento más rápido, más capacidad base y macOS Tahoe con Apple Intelligence

Una de las quejas más habituales en anteriores generaciones de MacBook Pro tenía que ver con la capacidad de almacenamiento de serie. En esta hornada, Apple cambia el punto de partida: el MacBook Pro con M5 Pro arranca en 1 TB de SSD, mientras que las configuraciones con M5 Max parten de 2 TB. Para quienes trabajan a diario con grandes bibliotecas de vídeo, audio o datos, es un cambio que se agradece.

Además, la compañía asegura que el rendimiento de las nuevas unidades de estado sólido se ha duplicado respecto a la generación anterior, alcanzando velocidades de lectura y escritura de hasta 14,5 GB/s en las configuraciones más potentes. Esto tiene impacto directo en la agilidad al abrir proyectos 4K y 8K, cargar modelos de IA, mover grandes colecciones de fotos o trabajar con máquinas virtuales pesadas.

En lo referente al sistema operativo, los nuevos MacBook Pro llegan con macOS Tahoe, que introduce un nuevo diseño visual basado en el efecto Liquid Glass, un Centro de Control renovado y más opciones de personalización de iconos, widgets y carpetas. Pero el foco principal recae en la integración de Apple Intelligence, el conjunto de funciones de IA de la compañía.

Con esta combinación de hardware y software, Tahoe ofrece novedades como mejoras en Spotlight para encontrar documentos y apps y ejecutar acciones al vuelo, nuevas capacidades en Atajos con acciones inteligentes y posibilidad de aprovechar modelos de Apple Intelligence, así como funciones como Traducción en Tiempo Real integrada en Mensajes, FaceTime y la app Teléfono, algo especialmente útil para usuarios que trabajan con diferentes idiomas a diario.

Para desarrolladores y equipos técnicos, macOS Tahoe abre la puerta a integrar estas capacidades de IA en sus propias aplicaciones o utilizar el entorno de modelos Foundations para resolver tareas de inteligencia en el dispositivo, apoyándose directamente en la CPU, la GPU y el Neural Engine de los M5 Pro y M5 Max sin salir del portátil.

Autonomía, carga rápida y mejora frente a generaciones anteriores

Uno de los argumentos con los que Apple acompaña a sus nuevos chips es la eficiencia energética. Los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max prometen hasta 24 horas de autonomía, una cifra que, según la información oficial, supone hasta 13 horas más para usuarios que vengan de modelos con procesadores Intel y hasta tres horas adicionales frente a los primeros MacBook Pro con M1 en algunos escenarios de uso.

Un detalle que la compañía vuelve a remarcar es que el portátil mantiene el mismo nivel de rendimiento tanto conectado como funcionando con batería, algo que en muchos equipos PC no siempre se cumple, ya que suelen reducir frecuencias o limitar consumo cuando se desconectan de la red eléctrica.

En cuanto a la recarga, los nuevos modelos son compatibles con carga rápida mediante adaptadores USB‑C de 96 W o superiores, capaces de llevar la batería hasta aproximadamente el 50 % en unos 30 minutos. Para quienes viajan con frecuencia o trabajan fuera de la oficina, es una función que puede marcar la diferencia en pausas cortas.

En la práctica, la combinación de estos factores —chips más eficientes, baterías de gran capacidad y optimización de macOS Tahoe— apunta a que estos MacBook Pro seguirán siendo referencia en duración de batería dentro del segmento profesional, manteniendo a la vez la potencia necesaria para flujos de trabajo exigentes.

Si se comparan con generaciones anteriores de MacBook Pro con Apple Silicon, el salto no se limita a la potencia bruta; también se nota en gráficos, IA, almacenamiento, conectividad y experiencia global, lo que puede hacer que muchos usuarios con equipos M1 o incluso M2 empiecen a plantearse una actualización, especialmente si su carga de trabajo ha crecido en los últimos años.

Impacto medioambiental y plan Apple 2030

Aunque el foco suele estar en el rendimiento, Apple también ha querido encajar esta nueva generación dentro de su hoja de ruta ambiental. La compañía mantiene su objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono en toda su huella para 2030, y la eficiencia energética de los M5 Pro y M5 Max juega un papel importante en esa estrategia.

Según la información facilitada, el nuevo MacBook Pro hace un uso intensivo de materiales reciclados, incluyendo aluminio 100 % reciclado en la carcasa y cobalto reciclado en la batería, y se fabrica con un porcentaje significativo de electricidad procedente de fuentes renovables en la cadena de suministro, como energía solar y eólica.

El dispositivo se ha diseñado para ser resistente y reparable, manteniendo el soporte de software a largo plazo que ya es habitual en la gama Mac, y el embalaje está compuesto íntegramente por fibras de papel reciclables, sin recurrir a plásticos en la envoltura principal. La intención de la empresa es reducir tanto las emisiones directas como las asociadas a materiales y transporte.

En conjunto, estas medidas buscan reducir el consumo energético a lo largo de toda la vida útil del equipo y facilitar que los usuarios profesionales puedan mantener sus portátiles más tiempo en servicio sin perder acceso a las últimas funciones de software, lo que también tiene un impacto positivo en términos de sostenibilidad.

Precios, reservas y disponibilidad en España y Europa

Los nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max se pueden reservar desde el 4 de marzo a través de la web de Apple y distribuidores autorizados, y llegarán a tiendas el 11 de marzo en España y el resto de mercados europeos en los que la compañía opera de forma habitual.

Los precios oficiales para España sitúan al MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 Pro en 2.549 euros, con una tarifa reducida de 2.379 euros para el sector educativo. El modelo de 16 pulgadas con M5 Pro parte de 3.049 euros, o 2.819 euros si se trata de clientes de educación.

En el caso del M5 Max, el MacBook Pro de 14 pulgadas arranca en 4.249 euros (3.889 euros para educación), mientras que el modelo de 16 pulgadas parte de 4.549 euros y se queda en 4.199 euros para el segmento educativo. El MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 “base”, que también se mantiene en catálogo, se ofrece desde 1.929 euros con 1 TB de serie.

En los configuradores oficiales es posible ampliar memoria, almacenamiento y otros elementos, lo que puede elevar el precio de forma notable: el modelo más completo, con M5 Max, 40 núcleos de GPU, 128 GB de memoria unificada, 8 TB de SSD y pantalla con acabado nanotexturizado, supera ampliamente los 8.000 euros. Se trata, en cualquier caso, de una configuración muy concreta pensada para estudios y perfiles que requieren lo máximo sin concesiones.

Apple mantiene programas como Apple Trade In, que permiten entregar un equipo antiguo a cambio de un descuento en la compra de un Mac nuevo, y servicios como AppleCare+ para quienes buscan ampliación de garantía y cobertura frente a daños accidentales. También ofrece sesiones de Configuración Personalizada y talleres Today at Apple en sus tiendas para ayudar a los usuarios a sacar partido al nuevo hardware.

Con todo este conjunto de novedades, los M5 Pro y M5 Max se colocan como el centro de una generación de MacBook Pro que apuesta fuerte por la inteligencia artificial en el dispositivo, los gráficos avanzados y el trabajo profesional en movilidad, con un pie muy firme en el mercado español y europeo gracias a sus configuraciones específicas, precios localizados y fechas de lanzamiento alineadas con la región.

MacBook Pro con chips M5
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