Apple ha decidido detener la fabricación del iPhone 14, iPhone 14 Plus y iPhone SE de tercera generación a lo largo de 2025, en un movimiento que marcará un punto de inflexión en la gama media y de entrada de su catálogo. La medida, prevista para empezar a aplicarse en marzo del próximo año, encaja en la hoja de ruta con la que la compañía quiere centrar sus recursos en los modelos más recientes y en las funciones de inteligencia artificial que llegarán con las próximas versiones de iOS.
Aunque estos dispositivos dejarán de salir de las líneas de montaje, seguirán recibiendo actualizaciones de software durante varios años, por lo que los actuales propietarios no se quedarán tirados de un día para otro. Sin embargo, la decisión sí condicionará las opciones de compra en nuevas unidades, el mercado de accesorios y el precio de reventa, especialmente en regiones como España y el resto de Europa, donde estos modelos han sido una puerta de entrada habitual al ecosistema Apple.
Por qué Apple corta la producción del iPhone 14 y del SE

Según la planificación interna, la producción de iPhone 14, iPhone 14 Plus y iPhone SE (3.ª generación) empezará a apagarse a partir de marzo de 2025. No se trata de un recorte aislado, sino de la continuación de la política de renovación anual con la que Apple va retirando los modelos más veteranos para dejar espacio a las últimas generaciones.
Los iPhone 14 y 14 Plus, lanzados en 2022 y equipados con el chip A15 Bionic, han quedado por detrás de las prestaciones de las familias iPhone 15 y iPhone 16. La generación iPhone 15 introdujo el puerto USB‑C y el chip A16 Bionic, mientras que la gama iPhone 16 está llamada a estrenar el A18, un procesador pensado para sacar partido a las nuevas funciones de inteligencia artificial integradas en Apple Intelligence.
El iPhone SE de tercera generación, también de 2022, ha cumplido el papel de modelo compacto y más asequible, pero carece de elementos clave de las gamas recientes como Dynamic Island, sistemas de cámara más avanzados o pantallas de mayor calidad. Con la siguiente oleada de funciones de IA y servicios ligados al ecosistema, Apple prefiere centrar su catálogo en dispositivos capaces de mover sin problemas todas esas novedades.
En paralelo, la compañía busca simplificar la gama y empujar a los usuarios hacia modelos con mayor margen y mejor integración con Apple Intelligence. El foco comercial se desplazará hacia las series iPhone 15, iPhone 16 y los futuros iPhone 17, donde las prestaciones de cámara, rendimiento gráfico y capacidades de IA serán el principal reclamo.
Apple Intelligence y la brecha de hardware

Uno de los motivos de fondo de este movimiento está en los requisitos técnicos de Apple Intelligence, la plataforma de inteligencia artificial generativa que la compañía está desplegando sobre iOS, iPadOS y macOS. Muchas de las funciones más ambiciosas —asistentes más contextuales, generación de texto e imagen en el dispositivo o nuevas capacidades de Siri— exigen una potencia de cálculo neuronal superior a la que ofrece el chip A15 Bionic presente en los modelos que van a desaparecer, y la búsqueda de nuevos socios y estrategias productivas ha impulsado incluso noticias sobre fabricar chips para futuros iPhone por parte de terceros.
Apple está trazando una línea clara entre los iPhone con hardware plenamente compatible con Apple Intelligence y los modelos que solo podrán disfrutar de una parte limitada de estas funciones. En la práctica, esto supone que los iPhone 14, 14 Plus y SE (3.ª generación) podrán mantener la compatibilidad básica con futuras versiones de iOS, pero quedarán fuera de algunas prestaciones estrella que se reservarán para dispositivos con chips más recientes como A17 Pro o A18.
La estrategia busca unificar el ecosistema en torno a una base técnica común, facilitando el desarrollo de nuevas herramientas de IA y reduciendo la fragmentación. Al mismo tiempo, refuerza el atractivo de los iPhone de última generación para quienes quieran aprovechar al máximo estas capacidades, algo especialmente relevante en mercados maduros como el europeo, donde el usuario suele alargar la vida útil del móvil pero también valora acceder a las últimas funciones.
Vida útil, actualizaciones y fin de soporte
A pesar del fin de la producción, los actuales dueños de un iPhone 14, 14 Plus o SE (3.ª generación) seguirán recibiendo soporte de software durante un periodo considerable. Apple acostumbra a ofrecer actualizaciones de iOS durante unos cinco años desde el lanzamiento del dispositivo, lo que sitúa el horizonte de estos modelos en torno a 2027‑2028.
Las previsiones que manejan distintos analistas apuntan a que estos teléfonos serán compatibles con versiones como iOS 20 e incluso iOS 21. Durante ese tiempo, irán llegando mejoras de seguridad, correcciones de fallos y parte de las funciones nuevas que no dependan de hardware específico.
Sin embargo, a medida que avance el calendario, el acceso a las características más exigentes se irá recortando: herramientas de IA avanzadas, funciones de cámara computacional de última generación o integraciones profundas con Apple Intelligence pueden quedar restringidas a chips más modernos. La fase final del ciclo de vida, ya hacia 2028, podría limitarse a parches de seguridad puntuales antes del cierre definitivo del soporte.
Para los usuarios en España o en otros países europeos, donde es habitual mantener el iPhone varios años, la clave estará en valorar si el dispositivo sigue cubriendo las necesidades del día a día cuando empiecen a llegar funciones exclusivas para modelos más recientes. Mientras mantenga iOS al día y la batería en buen estado, un iPhone 14 o un SE (3.ª generación) seguirá siendo plenamente usable para mensajería, redes sociales, fotos y la mayoría de apps.
Impacto en el mercado: accesorios, segunda mano y gama media

La retirada del iPhone 14, 14 Plus y SE (3.ª generación) del canal oficial tendrá efectos colaterales en el mercado de accesorios y en la reventa. Fabricantes de fundas, cargadores y otros periféricos, como la nueva base para cargar, irán reduciendo progresivamente la producción específica para estos modelos a medida que caiga la demanda de unidades nuevas.
Al mismo tiempo, todo apunta a que el mercado de segunda mano y reacondicionado se verá reforzado. En 2024, el iPhone 14 todavía representaba alrededor del 15 % de las ventas mundiales de iPhone de gama media, lo que indica que hay una base de usuarios muy amplia. Cuando deje de venderse nuevo, muchos de esos terminales acabarán en plataformas de reventa, tiendas de reacondicionados y operadores que ofrecen financiación a menor coste; el mercado de segunda mano ya muestra dinámicas similares.
En Europa y, en concreto, en España, donde el precio es un factor determinante para buena parte de los consumidores, es previsible que el iPhone 14 y el SE se conviertan en opciones atractivas de segunda mano para quienes buscan entrar en el ecosistema Apple sin llegar al coste de un modelo recién lanzado. No obstante, la evolución del soporte de software y la pérdida progresiva de funciones punteras serán aspectos a considerar antes de comprar.
Para Apple, la jugada encaja con la intención de reforzar los modelos con mayor margen de beneficio. En el último tramo de 2024, las variantes Pro concentraron cerca del 60 % de los ingresos de la gama iPhone, y la compañía quiere seguir potenciando ese segmento a la vez que limita la dispersión en la gama media.
Qué alternativas plantea Apple: iPhone 15, iPhone 16 y el futuro iPhone 16e

Ante el cierre de etapa del iPhone 14 y del SE, Apple está reordenando su oferta con varias vías de actualización. Por un lado, la familia iPhone 15 —con sus modelos estándar y Plus— ya supone un salto apreciable en cámara, autonomía y conectividad, al incorporar un sensor principal de 48 megapíxeles, mejor eficiencia energética y el conector USB‑C.
Por otro, la serie iPhone 16 y en particular los modelos Pro y Pro Max apuntan a ser el epicentro de las novedades de Apple Intelligence, gracias al chip A18 Pro, pantallas ProMotion de 120 Hz y mejoras específicas en fotografía y vídeo. Estos dispositivos se dirigen al usuario que quiere lo último en rendimiento y funciones avanzadas, tanto a nivel personal como profesional.
Para no dejar huérfanos a quienes buscan algo más contenido en precio, la compañía prepara el iPhone 16e, previsto para marzo de 2025. Este modelo, también basado en chip A18, aspira a ocupar el hueco del iPhone SE como opción de entrada, aunque con un diseño más moderno y una integración más completa con Apple Intelligence que los dispositivos a los que sustituye.
Además, Apple está reforzando sus programas de intercambio y recompra de terminales antiguos. Dependiendo del modelo y su estado, la empresa llega a ofrecer valoraciones que facilitan dar el salto a un iPhone de última generación con un desembolso inicial menor, algo especialmente relevante en mercados europeos donde la financiación y los planes de renovación anual ganan peso.
El cese de producción del iPhone 14, 14 Plus y del iPhone SE de tercera generación supone, en la práctica, el cierre de una etapa centrada en el chip A15 y en una gama media muy popular, para dar paso a un catálogo más compacto, apoyado en procesadores A18 y en la expansión de Apple Intelligence. Mientras los actuales propietarios seguirán contando con varios años de actualizaciones, quienes estén pensando en comprar o renovar tendrán que valorar si optan por un modelo veterano a menor precio en el mercado de segunda mano o apuestan por las nuevas series iPhone 15, 16 y el futuro 16e, que concentrarán la mayoría de novedades en inteligencia artificial, cámara y rendimiento dentro del ecosistema Apple.
