Apple prepara nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max para principios de año

  • Apple dejó en octubre un único MacBook Pro de 14 pulgadas con chip M5 base y un hueco evidente en la gama profesional
  • Las pistas de calendario apuntan a finales de enero: lanzamiento de Creator Studio y resultados financieros encajan con nuevos MacBook Pro
  • Se esperan modelos de 14 y 16 pulgadas con chips M5 Pro y M5 Max, más núcleos de CPU y GPU y foco en inteligencia artificial
  • Sería una actualización centrada en rendimiento antes del gran salto con pantallas OLED y chips M6 previsto para más adelante

Nuevo MacBook Pro con chips M5

En los últimos meses el portátil profesional de Apple se ha quedado en una situación un tanto extraña: hay un MacBook Pro de 14 pulgadas con chip M5 base y nada más. Ni rastro de configuraciones superiores ni del modelo de 16 pulgadas que muchos profesionales en España y Europa siguen esperando para renovar equipos.

Ahora, distintos movimientos de Apple y varios informes de analistas encajan como piezas de un puzle. Todo apunta a que la compañía estaría ultimando el anuncio de nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max a principios de 2026, probablemente mediante una simple nota de prensa, sin evento presencial y con un enfoque muy claro: más potencia y mejor rendimiento en inteligencia artificial para quienes usan el Mac como herramienta de trabajo principal.

Un lanzamiento pendiente tras el MacBook Pro M5 de 14 pulgadas

Apple cerró octubre de 2025 con la presentación de un único MacBook Pro de 14 pulgadas equipado con el chip M5 básico. Fue una renovación algo atípica para la gama profesional: no hubo modelo de 16 pulgadas, no se ofrecieron variantes M5 Pro ni M5 Max y el diseño del equipo apenas cambió respecto a la generación anterior.

En aquella presentación, la propia Apple describió el M5 como “el próximo gran cambio en la inteligencia artificial para Mac”. El chip llegaba con una GPU que integra un acelerador neural en cada núcleo y con una arquitectura pensada para ejecutar modelos de IA de forma local. En pruebas de rendimiento gráfico, se habló de mejoras muy notables, con cifras que apuntan a saltos de hasta un 74 % frente al M4 en tareas exigentes como renderizado 3D.

Las configuraciones iniciales del modelo de 14 pulgadas eran claras: CPU de 10 núcleos, GPU de 10 núcleos y opciones de 16 GB o 24 GB de memoria unificada. Suficiente para muchos usuarios avanzados, pero algo justo para determinados flujos de trabajo profesionales en vídeo, 3D o ciencia de datos, donde se agradecen más núcleos gráficos y más memoria.

Ese planteamiento hizo pensar a buena parte del sector que Apple había preferido adelantar el modelo base del MacBook Pro con M5 para cerrar el año, dejando las configuraciones realmente potentes para una segunda fase ya en 2026. El hueco en la gama, especialmente por arriba, ha alimentado desde entonces las especulaciones.

Creator Studio y resultados financieros: el calendario encaja demasiado bien

MacBook Pro con chips M5 sobre mesa

La primera gran pista llega del lado del software. Apple tiene previsto lanzar Apple Creator Studio el 28 de enero de 2026, una suscripción que agrupa aplicaciones profesionales como Final Cut Pro, Logic Pro y Pixelmator Pro en un único paquete pensado para creadores de contenido de vídeo, audio y gráficos.

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El público objetivo de Creator Studio coincide casi al milímetro con el de un hipotético MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max: usuarios que necesitan un portátil capaz de mover proyectos pesados de edición y producción sin despeinarse. Hacer coincidir el estreno de la suite creativa con nuevos MacBook Pro reforzaría el mensaje de “equipo y herramientas” pensados para trabajar juntos desde el primer día.

A esta fecha se suma otro elemento clave: la conferencia de resultados financieros de Apple para el primer trimestre fiscal de 2026 está prevista para el 29 de enero, apenas un día después del lanzamiento de Creator Studio. No es la primera vez que la compañía aprovecha esa llamada con inversores para mencionar productos recién anunciados, como forma de mostrar músculo y de marcar el tono del trimestre que empieza.

Sobre la mesa está el escenario de un anuncio silencioso de nuevos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max el 27 o el 28 de enero, seguido de la disponibilidad inmediata —o en cuestión de días— y la correspondiente mención en la llamada con accionistas. El patrón encaja con lo que Apple ya hizo en enero de 2023, cuando presentó los MacBook Pro con M2 Pro y M2 Max a través de su web, sin keynote tradicional.

Distintas cabeceras especializadas, como Macworld, han señalado que coordinar hardware orientado a profesionales con el lanzamiento de Creator Studio sería una jugada de marketing muy previsible por parte de Apple. No hay confirmación oficial, pero el calendario, al menos sobre el papel, parece hecho a medida.

Lo que apuntan los analistas sobre M5 Pro y M5 Max

Más allá de las fechas, buena parte del ruido procede de analistas y filtradores con cierto historial de aciertos en el ecosistema Apple. Nombres como Mark Gurman o Ming-Chi Kuo llevan meses situando el lanzamiento de los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max en “comienzos de 2026”, en una ventana específica separada del modelo base que vimos en octubre.

La estrategia, según estas fuentes, pasaría por una actualización “puente”: centrada sobre todo en el cambio de chip y en las capacidades de computación para IA, sin modificar en exceso el diseño exterior del portátil. La gran renovación estética, con pantallas OLED y opciones táctiles, se seguiría reservando para más adelante, entre finales de 2026 y 2027.

En ese contexto, el M5 Pro y el M5 Max serían los encargados de exprimir la arquitectura presentada con el M5 base. Si este ya ofrecía una GPU con acelerador neural en cada núcleo, los modelos superiores deberían escalar esa idea con muchas más unidades de procesamiento gráfico y más ancho de banda de memoria.

Tomando como referencia generaciones anteriores, no sería descabellado pensar en un M5 Pro con entre 16 y 20 núcleos de GPU, y un M5 Max que pudiera moverse en el rango de 32 a 40 núcleos gráficos. Combinado con la nueva arquitectura de aceleración neuronal, eso colocaría a estos chips en una liga capaz de plantar cara, al menos en determinados escenarios, a tarjetas gráficas de sobremesa de gama muy alta.

Los rumores hablan también de una mejora en el motor neuronal específico para IA, algo que encaja con la apuesta de Apple por llevar más procesos de inteligencia artificial al dispositivo, sin depender tanto de la nube. La ejecución local de modelos de lenguaje avanzados y tareas de visión por computadora sería uno de los argumentos de venta clave frente a otros portátiles con Windows en el mercado europeo.

Qué modelos se esperan: 14 y 16 pulgadas con enfoque claramente profesional

Si se cumplen las previsiones, Apple completaría la familia M5 en el MacBook Pro con dos tamaños: 14 y 16 pulgadas. El modelo de 14″ ya existe con chip M5 base, así que la lógica apunta a sumar configuraciones con M5 Pro y M5 Max, dejando el procesador de entrada como opción para quienes priorizan portabilidad frente a potencia bruta.

El gran ausente hasta ahora ha sido el MacBook Pro de 16 pulgadas, que tradicionalmente se orienta a quienes necesitan una pantalla más grande y más margen térmico para chips potentes. Todo lo filtrado sugiere que este tamaño volvería a la alineación con directamente chips M5, M5 Pro y M5 Max, cubriendo un espectro amplio de perfiles profesionales.

No se esperan cambios drásticos en el chasis a corto plazo: se mantendrían la pantalla Liquid Retina XDR, el sistema de sonido de alta fidelidad y la actual selección de puertos, con HDMI, lector de tarjetas SD y conector MagSafe, algo especialmente valorado por fotógrafos, videógrafos y otros creativos en España y en el resto de Europa.

En el apartado de hardware interno, además de los nuevos chips, es razonable prever opciones de memoria unificada más amplias respecto al modelo M5 base y configuraciones de almacenamiento SSD todavía más rápidas. En conjunto, la actualización estaría pensada para quienes trabajan con proyectos de gran tamaño y multitarea intensiva, desde producción audiovisual hasta desarrollo de software o simulaciones científicas.

Aunque algunos rumores apuntaron a un posible iMac Pro con M5 Max, esa línea de producto parece de momento mucho menos clara que la del MacBook Pro, que sigue siendo el foco del segmento profesional portátil de Apple.

Una hoja de ruta que recuerda a 2023, con la vista en el futuro OLED

El modo en que Apple estaría organizando este lanzamiento recuerda bastante a lo ocurrido en enero de 2023, cuando los MacBook Pro con M2 Pro y M2 Max se presentaron por sorpresa vía comunicado, sin evento multitudinario y con una disponibilidad relativamente rápida en tiendas.

Con los M3 y M4, la compañía optó por keynotes más tradicionales, pero no hay nada que le impida alternar formatos en función del tipo de actualización, sobre todo si se busca un mayor cambio del MacBook Pro.

Ese futuro MacBook Pro OLED, previsiblemente más delgado y ligero, con cámara integrada en un recorte en pantalla en lugar de la muesca actual y basado ya en la arquitectura M6, sería la “verdadera” gran revolución de diseño. Antes de llegar ahí, todo indica que Apple quiere consolidar bien la generación M5 en la gama profesional, cubriendo los escalones Pro y Max que faltan.

En otras palabras, los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max jugarían el papel de puente: una actualización potente en rendimiento y capacidades de IA, pero sin romper el molde del diseño actual, que se ha asentado con buena acogida entre usuarios profesionales desde su regreso a puertos más clásicos.

Si finalmente se materializan las previsiones de analistas y las señales que marca el propio calendario de Apple, las próximas semanas podrían traer por fin los MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max que faltaban para completar la familia. Sería una jugada continuista en forma, pero relevante en fondo: más músculo de procesamiento, más margen para flujos de trabajo exigentes y una transición ordenada hacia un futuro en el que las pantallas OLED y los chips M6 tomarán el relevo en la gama alta de portátiles de la compañía.


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