Apple prepara un iPhone plegable con 11 millones de paneles OLED de Samsung

  • Apple habría encargado a Samsung Display unos 11 millones de paneles OLED para su primer iPhone plegable tipo libro.
  • Las previsiones apuntan a entre 10 y 11 millones de unidades producidas, con un precio que rondaría los 2.000-2.400 euros.
  • El dispositivo contaría con pantallas de 7,6 y 5,4 pulgadas aprox., tecnologías COE y UDC y un pliegue muy poco visible.
  • El lanzamiento se situaría entre finales de 2026 y 2027 y podría dinamizar el mercado europeo de móviles plegables.

iPhone plegable con paneles OLED de Samsung

La entrada de Apple en el terreno de los teléfonos plegables empieza a tomar forma con más detalle. Distintos informes procedentes de Corea del Sur y del entorno de la cadena de suministro apuntan a que la compañía de Cupertino está cerrando un pedido masivo de paneles OLED a Samsung Display para su primer iPhone plegable, conocido de manera informal como iPhone Fold.

Las cifras que se manejan hablan de un encargo en torno a 11 millones de pantallas OLED internas y otras 11 millones externas, lo que situaría la producción potencial en unos 10 millones de unidades para el primer año. Para un producto completamente nuevo dentro del catálogo de Apple, el movimiento transmite una apuesta fuerte por un segmento que hasta ahora era relativamente minoritario, también en Europa y España.

Un pedido a Samsung que revela las ambiciones de Apple

Según la información filtrada a través de medios como ETnews y analistas del sector, Apple habría solicitado a Samsung Display un volumen de paneles OLED muy superior al esperado para el estreno de su plegable. Se habla de 11 millones de módulos de gran tamaño para la pantalla interior y otros tantos para el panel exterior, lo que elevaría el pedido total a unos 22 millones de pantallas.

De acuerdo con las estimaciones de la industria, este tipo de pedidos suele superar la producción real para compensar pérdidas en fabricación, ajustes de calidad o cambios de último minuto. Aun así, un objetivo de alrededor de 10 u 11 millones de iPhone plegables implicaría que Apple aspira a captar una parte muy significativa del mercado global de plegables, que hoy ronda los 20 millones de plegables vendidos al año.

Aunque el artículo original de ETnews fue retirado y Samsung ha matizado que las cifras exactas no son correctas, las correcciones posteriores mantienen la idea central: Apple está preparando un desembarco a gran escala en este formato, con Samsung como proveedor exclusivo de las pantallas.

Esta colaboración refuerza una relación estratégica que ya es clave en otros productos de la compañía, y convierte a Samsung Display en un socio imprescindible para que el primer iPhone plegable llegue a las tiendas europeas con la suficiente disponibilidad.

Diseño tipo libro y pantallas de alrededor de 7,6 y 5,4 pulgadas

Los informes coinciden en que el dispositivo adoptará un formato tipo libro, muy similar al de los Galaxy Z Fold de Samsung o los Pixel Fold de Google. En su interior encontraríamos una pantalla plegable cercana a las 7,6-7,8 pulgadas, mientras que la parte frontal integraría un panel de aproximadamente 5,3-5,5 pulgadas para su uso como móvil convencional.

Este enfoque permite que el iPhone plegable funcione como smartphone “normal” cuando está cerrado, y como una especie de pequeña tableta al desplegarlo, con espacio suficiente para la multitarea y el consumo de contenido. Para el mercado europeo, donde el uso intensivo de mensajería, vídeo y productividad móvil es muy alto, este tipo de formato puede encajar especialmente bien.

Se comenta que Apple estaría afinando el grosor del equipo para que, en posición cerrada, no se aleje demasiado de un iPhone grande actual. Rumores previos hablan de un cuerpo que se movería en torno a los 9 milímetros de grosor al plegarse, con una reducción contundente de la clásica “arruga” en la zona central de la pantalla.

En este sentido, el diseño de bisagra y la elección de materiales parecen ser claves. El objetivo sería lograr una zona de pliegue mucho menos marcada, uno de los puntos que más críticas recibe en los plegables Android actuales, especialmente cuando se miran con luz directa o se utilizan para leer durante largos periodos.

Tecnologías de pantalla para reducir el pliegue y ocultar la cámara

Para mitigar esa arruga central, los informes mencionan soluciones técnicas como el Color Filter on Encapsulation (COE) y la Under Display Camera (UDC). La primera permitiría integrar el filtro de color directamente sobre la capa de encapsulado del panel OLED, ahorrando espacio y mejorando la uniformidad del conjunto.

Por su parte, la tecnología UDC haría posible ocultar la cámara frontal bajo la pantalla interna, reduciendo la necesidad de orificios o islas visibles. Esto encajaría con el enfoque habitual de Apple, que suele priorizar una estética limpia y un aprovechamiento máximo del área útil en pantalla.

Además de estas tecnologías, distintas fuentes hablan del uso de placas metálicas bajo el panel OLED para controlar cómo se distribuye la tensión al abrir y cerrar el dispositivo. De esta manera, se intentaría evitar que el material supere su límite elástico y que se forme una arruga permanente con el paso de los meses.

Se ha llegado a mencionar incluso el empleo de métodos de perforación láser para crear microestructuras internas que guíen mejor esa tensión. Todo este esfuerzo en I+D, liderado por Samsung Display y adaptado a las exigencias de Apple, se trasladaría inevitablemente al coste final del producto, algo que se dejará notar en el precio en euros de cara al consumidor español.

En paralelo, se espera que la pantalla ofrezca una alta tasa de refresco y un brillo elevado, apoyándose en filtros de color optimizados para mantener un buen consumo energético. El objetivo sería que, tanto en exteriores como en interiores, la experiencia esté a la altura de los iPhone más caros actuales.

Especificaciones filtradas: chip, batería y cámaras

En el terreno del hardware interno, los rumores sitúan al primer iPhone plegable con un chip de la familia A20 Pro, acompañado de unos 12 GB de memoria RAM y un módem 5G propio (identificado en filtraciones como C2 5G). Es un conjunto que apuntaría claramente a la gama más alta y que permitiría sacarle partido al formato plegable sin compromisos en rendimiento.

La batería se situaría, según distintas fuentes, entre los 5.400 y los 5.800 mAh, una capacidad notablemente superior a la de muchos iPhone actuales para compensar el mayor consumo de la pantalla interna de gran formato. De confirmarse, se trataría de una cifra en línea con otros plegables “tipo libro” del mercado europeo.

En cuanto al apartado fotográfico, se habla de una cámara bajo pantalla de 24 MP en el interior, pensada para videollamadas y selfies en modo tablet, y de dos cámaras principales de 48 MP en la parte trasera. No se descarta que Apple mantenga funciones avanzadas de fotografía computacional similares a las del iPhone 17 Pro y 17 Pro Max.

Una de las grandes incógnitas es el sistema de autenticación biométrica. Parte de las filtraciones apunta a la posible vuelta de Touch ID integrado en pantalla como alternativa al tradicional Face ID, aunque muchos analistas consideran este punto bastante dudoso. No se descarta un enfoque mixto o el uso de Face ID adaptado al nuevo formato.

Otra característica que se ha mencionado es la incorporación de una cámara de vapor dedicada para la refrigeración interna, similar a la que ya se utiliza en los modelos Pro actuales. Esta solución ayudaría a mantener el rendimiento sostenido en tareas exigentes, algo especialmente importante si el dispositivo se usa de forma intensiva en modo desplegado.

Fecha de lanzamiento y encaje en el calendario de Apple

Sobre el cuándo, las predicciones no terminan de alinearse. Un bloque de analistas y filtraciones sitúa el lanzamiento del iPhone plegable en el segundo semestre de 2026, con especial énfasis en el mes de septiembre, que es cuando Apple suele presentar su nueva generación de iPhone en Europa y el resto de mercados.

Otros informes, sin embargo, empujan el estreno hasta 2027, ya sea por cuestiones técnicas o por estrategia de producto. En ese escenario, el plegable podría incluso presentarse en un evento separado de la gama principal, quedando como un modelo más experimental o de nicho dentro del catálogo.

En cualquier caso, el consenso es que el dispositivo lleva años en desarrollo y que Apple ya maneja prototipos avanzados. La compañía habría pospuesto su salida varias veces precisamente por no estar satisfecha con el nivel de calidad del pliegue y de la durabilidad del conjunto, dos factores clave para evitar decepciones en mercados exigentes como el europeo.

Algunas filtraciones asocian este primer plegable con la familia de los supuestos iPhone 18, lo que encajaría con una presentación conjunta en 2026. Sin embargo, hasta que Apple no haga un anuncio oficial, el encaje exacto en el calendario seguirá siendo un misterio.

Lo que sí parece razonable es esperar un desembarco progresivo: lanzamiento inicial en los principales mercados, entre ellos la Unión Europea y España, seguido por una expansión a otros países a medida que la producción se estabilice y se mida la respuesta del público.

Precio esperado y posicionamiento en el mercado europeo

La combinación de tecnologías de pantalla avanzadas, pedido masivo de paneles y configuración de gama alta tiene un impacto directo en el coste. Proyecciones de analistas como Arthur Liao apuntan a un precio aproximado de 2.399 dólares para el iPhone plegable, lo que en Europa podría traducirse en una cifra cercana o superior a los 2.400 euros, dependiendo de impuestos y tipo de cambio.

Otras estimaciones hablan de un precio situado en torno a 400 dólares por encima del Samsung Galaxy Z Fold7, reforzando la idea de que no será un dispositivo para todos los bolsillos. En España, esto sitúa al futuro iPhone plegable claramente por encima incluso de los modelos Pro Max, que ya ocupan la franja más alta del mercado.

Pese a ello, los estudios de consultoras como IDC calculan que Apple podría acaparar cerca de un tercio del valor total del mercado plegable en su primer año completo, apoyándose en ese precio medio muy elevado. En unidades, se habla de una cuota cercana al 20-22 %, una cifra considerable para un recién llegado al segmento.

Para el usuario europeo, este planteamiento deja bastante claro el enfoque: el primer iPhone plegable se perfilaría como un producto aspiracional y casi de lujo, dirigido a entusiastas, primeros adoptantes y perfiles profesionales que busquen un dispositivo que combine móvil y minitablet en un solo aparato.

Aunque el coste sea alto, la presencia de Apple podría empujar a otros fabricantes a ajustar precios y mejorar especificaciones, generando un efecto arrastre que termine beneficiando de forma indirecta al resto de consumidores del continente.

Impacto en el ecosistema de plegables y en la competencia

La llegada de Apple al terreno de los plegables no solo afecta a su propio catálogo, sino que reescribe el tablero competitivo. Samsung, que domina este segmento en Android con sus gamas Galaxy Z Fold y Z Flip, se encuentra en una situación peculiar: seguirá liderando el mercado, pero al mismo tiempo se convertirá en el proveedor clave del que será su rival directo más fuerte.

Para Samsung Display, el acuerdo puede interpretarse como una doble victoria: mantiene la delantera tecnológica en paneles OLED plegables y, además, factura cada unidad que Apple venda. Para el resto de fabricantes de Android presentes en Europa —HONOR, Oppo, Xiaomi, entre otros—, el movimiento obligará a diferenciarse tanto en precio como en funciones.

En el viejo continente, donde las subvenciones de operadores y la financiación a plazos tienen mucho peso, la clave estará en ver cómo colocan las telecos el iPhone plegable en sus catálogos. No sería extraño que, en España, se ofrezca con cuotas mensuales muy elevadas y paquetes combinados de servicios para suavizar la barrera de entrada.

Además, la posible integración del plegable con el resto del ecosistema Apple (iPad, Mac, Apple Watch, servicios en la nube) puede ser un factor decisivo para usuarios que ya están dentro del “jardín cerrado” de la marca. Un dispositivo que funcione a la vez como iPhone y como mini-iPad podría completar aún más esa experiencia.

Si las previsiones de ventas se acercan a los 10 millones de unidades, el “efecto iPhone” podría acelerar la adopción general de esta categoría, impulsando nuevas generaciones de plegables y forzando a los fabricantes a pulir aspectos como la durabilidad, la resistencia al agua o las garantías frente a averías en el pliegue.

Con los datos que se manejan hasta ahora, la foto que se dibuja es la de un estreno muy ambicioso: un iPhone plegable de formato libro, con pantallas de alrededor de 7,6 y 5,4 pulgadas, paneles OLED suministrados en exclusiva por Samsung Display, tecnologías para minimizar la arruga, hardware de gama alta y un precio claramente premium. Aunque quedan incógnitas sobre la fecha exacta de lanzamiento y el nombre comercial definitivo, todo apunta a que, cuando llegue a Europa y España, lo hará con la intención de marcar el ritmo del mercado plegable y no de limitarse a “probar suerte”.

iPhone plegable
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