Apple renueva uno de sus accesorios más populares con una actualización que va más allá de los pequeños retoques. El nuevo AirTag llega con mejoras claras en alcance, sonido y precisión, reforzando su utilidad diaria y respondiendo a una demanda muy concreta de los usuarios: encontrar antes y desde más lejos aquello que no aparece cuando más prisa hay.
Así es el nuevo AirTag de Apple, una actualización muy esperada
Desde su lanzamiento en 2021, el AirTag se han convertido en una solución casi invisible pero tremendamente eficaz para localizar objetos cotidianos. Llaves, mochilas, carteras o maletas han dejado de ser una fuente constante de preocupación gracias a la app Buscar y a la enorme red de dispositivos Apple repartidos por todo el mundo. Esta nueva generación da un paso más en esa dirección.
Uno de los grandes cambios está en su interior. El nuevo AirTag incorpora el chip de banda ultraancha de segunda generación, el mismo que utilizan los iPhone 17 y los Apple Watch más recientes. Esto se traduce en una Búsqueda de Precisión mucho más potente, capaz de guiar al usuario hasta el objeto perdido desde una distancia hasta un 50 % mayor que antes. Las indicaciones visuales, sonoras y hápticas se combinan para hacer el proceso más rápido e intuitivo, incluso en entornos complicados.
El aumento de alcance no se limita a la tecnología UWB. Apple también ha optimizado el Bluetooth del dispositivo, ampliando el radio en el que puede ser detectado por otros dispositivos de la red Buscar. Además, por primera vez, es posible localizar un AirTag directamente desde el Apple Watch compatible, sin necesidad de sacar el iPhone del bolsillo, algo especialmente útil en situaciones cotidianas como buscar las llaves de casa antes de salir.
Otro cambio importante está en el sonido. El nuevo AirTag cuenta con un altavoz rediseñado que ofrece hasta un 50 % más de volumen. Esto permite escucharlo desde una distancia mucho mayor y facilita encontrar objetos ocultos entre cojines, bolsos o compartimentos cerrados. Apple acompaña esta mejora con un nuevo tono distintivo, pensado para diferenciarlo fácilmente del resto de sonidos del entorno.

La red Buscar sigue siendo uno de los pilares clave del dispositivo. Cuando un AirTag queda fuera del alcance del iPhone del propietario, millones de dispositivos Apple cercanos pueden ayudar a actualizar su ubicación de forma anónima y cifrada. A esto se suma la función Compartir Ubicación del Objeto, que permite ceder temporalmente el acceso a la localización a terceros de confianza, como aerolíneas. Esta integración ya está ayudando a reducir de forma notable los retrasos y la pérdida definitiva de equipaje en vuelos comerciales.
Apple mantiene, además, su fuerte apuesta por la privacidad. El AirTag no almacena historiales de ubicación ni datos personales, y todas las comunicaciones están protegidas con cifrado de extremo a extremo. Las medidas contra el rastreo no deseado siguen presentes, con alertas automáticas e identificadores Bluetooth que cambian periódicamente, reforzando su uso exclusivo para localizar objetos y no personas.
En el apartado medioambiental, el nuevo AirTag se alinea con los objetivos de Apple 2030. Utiliza plásticos reciclados en su carcasa, materiales 100 % reciclados en imanes y circuitos, y un embalaje completamente libre de plástico. Mantiene el mismo tamaño que el modelo original, lo que garantiza la compatibilidad con todos los accesorios existentes, incluidos los llaveros oficiales.
El nuevo AirTag ya se puede reservar y llega con un precio más ajustado: 35 euros por unidad o 119 euros el pack de cuatro, con grabado personalizado gratuito. Una actualización discreta en apariencia, pero significativa en el uso diario, que consolida al AirTag como una de las soluciones de localización más completas del ecosistema Apple.