La pugna por el título de la empresa más valiosa del mundo ha vuelto a cambiar de manos. Apple ha arrebatado momentáneamente el primer puesto a Nvidia, que lo ocupaba desde mediados de 2025, gracias a una corrección bursátil que ha golpeado con fuerza al sector de los fabricantes de microprocesadores. El movimiento refleja un giro en el sentimiento de los inversores, que empiezan a cuestionar si las multimillonarias inversiones en inteligencia artificial (IA) generarán los beneficios esperados.
Durante la apertura de Wall Street, las acciones de Nvidia llegaron a caer hasta un 4,5%, perdiendo la cota de los 200 dólares por acción y reduciendo su capitalización bursátil a unos 4,83 billones de dólares (4,22 billones de euros). Por su parte, Apple, aunque también cotizaba en negativo, registró un descenso mucho más moderado del 0,80%, con un valor de 330,61 dólares por acción, lo que situó su capitalización en 4,87 billones de dólares (4,25 billones de euros). El relevo en lo más alto de la tabla duró poco, ya que a lo largo de la sesión Nvidia recortó pérdidas y volvió a superar los 4,9 billones de dólares, dejando a ambas compañías prácticamente empatadas.
El pulso por el liderazgo bursátil

En lo que va de año, las acciones de Nvidia acumulan una subida de alrededor del 8%, mientras que las de Apple se han revalorizado un 21%. Este fuerte comportamiento bursátil del fabricante del iPhone le ha permitido recortar distancias y superar ampliamente la evolución del S&P 500 en el mismo periodo. La cotización de Nvidia se ha desinflado en las últimas semanas después de alcanzar en mayo una valoración récord de 5,5 billones de dólares (4,8 billones de euros), debido a la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las inversiones vinculadas a la IA.
Según destacan los expertos, este cambio de liderazgo refleja que los inversores están ampliando su foco más allá de las compañías que más se han beneficiado del auge de la inteligencia artificial. Apple es percibida como una apuesta más segura porque integra la IA en su ecosistema de productos y servicios sin asumir un nivel de gasto comparable al de los grandes desarrolladores de modelos. Toni Meadows, responsable de inversiones de BRI Wealth Management, señaló en Reuters que Apple está mejor posicionada para monetizar la inteligencia artificial a través de servicios, la fidelización de su ecosistema y las actualizaciones de hardware.
Las dudas sobre la inteligencia artificial
El escepticismo sobre la rentabilidad de la IA ha ido en aumento. OpenAI y Anthropic, dos de las startups privadas más valiosas de la historia, han presentado documentación para salir a bolsa, lo que ha intensificado las dudas sobre si las fuertes inversiones en chips y software de Nvidia se traducirán en beneficios. Además, la startup china Moonshot ha lanzado un nuevo modelo de IA que rivaliza con las ofertas de OpenAI y Anthropic, lo que refuerza la preocupación de que el gasto en infraestructura de IA esté llegando a su punto máximo.
Mientras tanto, Apple ha recibido un espaldarazo importante. La compañía obtuvo la aprobación del gobierno chino para lanzar Apple Intelligence en el país, lo que se prevé que impulse su crecimiento en uno de sus mercados clave. HSBC elevó la calificación de Apple de “mantener” a “comprar”, argumentando que la empresa está en un punto de inflexión operativo. El analista Nicolas Cote-Colisson destacó que Apple puede aprovechar su base instalada de 2.500 millones de dispositivos con su renovada plataforma de IA, sin necesidad de realizar grandes desembolsos de capital.
El impacto en el sector de semiconductores

La corrección bursátil no se ha limitado a Nvidia. Otras grandes empresas del sector de semiconductores también han sufrido fuertes caídas. En Wall Street, AMD e Intel han redefinido el mapa de los semiconductores perdiendo más de un 2%, Qualcomm cedió un 1,5% y Broadcom un 1%. El índice Philadelphia Semiconductor (SOX) ha entrado técnicamente en mercado bajista al acumular un descenso superior al 20% desde sus máximos de junio.
En Europa, el varapalo ha sido especialmente notable. La neerlandesa ASML se dejó un 4,5% y la alemana Infineon más de un 2%, reflejando la exposición del Viejo Continente a la cadena de suministro de chips. En Asia, la jornada fue aún más dura: la taiwanesa TSMC cayó un 7,29%, MediaTek un 8,92%, y las surcoreanas Samsung y SK Hynix se desplomaron un 8,77% y un 11,53% respectivamente. En la Bolsa de Tokio, Kioxia perdió un 16,10%, SoftBank un 9% y Lasertec un 9,66%, mientras que Advantest y Tokyo Electron bajaron un 7,20% y un 8,17%.
Perspectivas de futuro

A pesar del revés, los analistas no descartan que Nvidia recupere el primer puesto. El fabricante de chips sigue siendo un actor clave en la infraestructura de inteligencia artificial y sus procesadores gráficos impulsan gran parte del furor por la IA generativa. Benjamin Hall, vicepresidente de análisis alfa en Segal Marco Advisors, afirmó que no ve una distinción significativa y que es probable que Nvidia siga siendo relevante. Sin embargo, el entusiasmo por la IA se está extendiendo a otros rincones del sector, como los fabricantes de chips de memoria (Micron, SK Hynix) que han entrado en el radar de los inversores.
Por su parte, Apple se encuentra en una posición delicada tras haber subido los precios para compensar el aumento de costes, una estrategia que podría lastrar la demanda. La renovación de Siri, que ha recibido críticas iniciales positivas, y la llegada de Apple Intelligence a China son bazas importantes para mantener el impulso. Además, la compañía se prepara para un cambio en la cúpula: Tim Cook cederá el cargo en septiembre a John Ternus, lo que plantea qué significaría que Apple cambiara de CEO.

La pugna entre Apple y Nvidia por ser la empresa más valiosa del mundo refleja un momento de transición en los mercados tecnológicos. Mientras los inversores reevalúan las promesas de la inteligencia artificial y premian modelos de negocio más diversificados, el pulso entre ambas compañías se mantiene en un puño. Con valoraciones que rondan los 4,9 billones de dólares, cualquier movimiento en el sentimiento del mercado puede devolver el trono a uno u otro bando. Lo que está claro es que la corrección en el sector de semiconductores ha puesto sobre la mesa la necesidad de demostrar que la IA no es solo una burbuja, sino una revolución con beneficios reales.

