Apple está valorando seriamente la idea de incorporar un iPhone plegable de tipo concha como parte de su futura estrategia en móviles flexibles. Este posible modelo se situaría como acompañante del primer iPhone plegable de la compañía, todavía sin anunciar oficialmente, y encajaría en el segmento de smartphones compactos que se doblan en vertical.
Las filtraciones y análisis de medios especializados, entre ellos Gurman, apuntan a que este dispositivo estilo «flip» se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo, sin calendario claro de lanzamiento y sin garantía de que llegue a las tiendas. Aun así, el hecho de que Apple lo tenga sobre la mesa indica que la empresa ya está diseñando un abanico de formatos más allá de su primer iPhone plegable de la compañía, con la vista puesta en cómo evolucione la demanda del mercado europeo y global.
Un iPhone tipo concha en los laboratorios de Apple
Según las informaciones de Bloomberg y la newsletter Power On de Mark Gurman, dentro de los laboratorios de la compañía se está trabajando en un teléfono plegable cuadrado, de estilo concha, que se dobla verticalmente como un móvil de tapa clásico. Este posible «iPhone Flip» se concibe como un segundo modelo dentro de la familia de plegables, pensado para complementar a un primer iPhone Fold de formato libro.
El propio Gurman subraya que este móvil tipo concha está “bajo consideración” y lejos de una producción en masa. No hay prototipo final, ni mucho menos fecha de presentación, pero sí una exploración activa del concepto. La estrategia pasa por esperar a ver cómo responde el mercado al primer plegable de Apple antes de dar luz verde a un formato adicional más compacto.
Antecedentes: prototipos y patentes de iPhone plegable
La idea de un iPhone que se dobla no surge de la nada. Desde hace años se han detectado patentes de Apple relacionadas con pantallas flexibles, y proveedores como Samsung Display han reconocido que trabajan con la compañía de Cupertino en paneles plegables. En 2017 ya se registraron diseños de un iPhone con bisagra, y desde entonces las filtraciones no han dejado de aparecer.
Medios como The Information revelaron que Apple llegó a fabricar prototipos con formato tipo concha, similares al diseño de los Galaxy Z Flip. Estas unidades de prueba formaron parte de una evaluación interna más amplia en la que se barajaron distintos tamaños y mecanismos de plegado, incluida una opción de dispositivo más grande cercano al tamaño de un iPad.
Todos estos planes giran alrededor del que se espera que sea el primer iPhone plegable de Apple, comúnmente apodado “iPhone Fold” en los rumores. Distintas fuentes sitúan su llegada hacia finales de 2026, con un diseño tipo libro que se abre de forma horizontal, recordando en concepto a los Galaxy Z Fold de Samsung o al Pixel Fold de Google.
Este primer modelo apostaría por una pantalla exterior más pequeña y un panel interior de mayor tamaño, de estilo tablet, orientado al consumo de contenido, multitarea y productividad. Se habla de una diagonal exterior en torno a las 5,5 pulgadas y una pantalla interior cercana a las 7,8 pulgadas, aunque estas cifras pueden variar hasta la presentación final. Muchas de estas ideas están relacionadas con la producción de paneles OLED plegables para el primer modelo.
El éxito comercial de este iPhone Fold será decisivo: los analistas apuntan a que el futuro iPhone plegable tipo concha dependerá en gran medida de la acogida de ese primer modelo. Si el dispositivo inicial logra consolidar la categoría entre los usuarios de iPhone, Apple tendría motivos para lanzar un segundo formato más compacto que cubra otros usos y preferencias. El éxito comercial también influirá en precios y posicionamiento del catálogo.
Cómo sería el iPhone plegable de tipo concha
Aunque todavía no hay datos oficiales sobre el diseño final, las filtraciones coinciden en que Apple está estudiando un formato cuadrado que se dobla verticalmente, con un chasis más pequeño y orientado a caber sin problemas en el bolsillo. El concepto recuerda al clásico móvil de tapa, pero con pantalla flexible continua en el interior y un panel exterior reducido para notificaciones.
Este dispositivo se posicionaría como alternativa más estilizada y manejable frente al modelo tipo libro. El planteamiento encajaría bien con usuarios europeos que priorizan comodidad en el día a día, movilidad y formatos menos voluminosos frente a los plegables de gran tamaño, a menudo más pesados y aparatosos.
Además, distintos informes señalan que Apple quiere evitar que el dispositivo sea simplemente “un iPhone partido por la mitad”. La idea es replantear la distribución interna de componentes, el sistema de bisagra y la interacción con el software para que el formato concha aporte funciones específicas, como modos de cámara, multitarea dual o posiciones semiplegadas pensadas para videollamadas.

Plazos orientativos y grado de incertidumbre
Sobre los calendarios, la información disponible sugiere que el primer iPhone Fold podría llegar hacia finales de 2026, aunque Apple no ha confirmado nada. A partir de ahí, cualquier iPhone plegable de tipo concha se situaría, como mínimo, un año más tarde, y algunos analistas no esperan movimiento en esa dirección hasta la segunda mitad de 2027 o más allá.
En el caso de los dispositivos de mayor tamaño, como el plegable de unas 18 pulgadas similar a un iPad, las previsiones que se manejan los sitúan en un horizonte cercano a 2029, siempre que los problemas técnicos se resuelvan y la compañía considere que hay una oportunidad real de mercado.
Conviene recordar que todos estos proyectos se encuentran en fases internas de estudio. Apple cancela o modifica con frecuencia dispositivos que nunca llegan a ver la luz, y los informes insisten en que el iPhone de tipo concha no está garantizado. La decisión final dependerá tanto de factores tecnológicos como del comportamiento del mercado de plegables en los próximos años.
Con todo el ruido de patentes, prototipos y filtraciones, lo que parece más claro es que Apple se está tomando muy en serio el salto a los teléfonos plegables, explorando desde formatos tipo libro hasta modelos de concha compactos y dispositivos cercanos a una tablet flexible. Para los usuarios de España y el resto de Europa, esto se traduce en la posibilidad de que, a medio plazo, el catálogo de iPhone incluya no solo los modelos “planos” tradicionales, sino también nuevas variantes plegables con distintos tamaños y enfoques de uso.