Tras el lanzamiento del primer MacBook Pro con M5, el foco vuelve a desplazarse hacia lo que vendrá después. Según Bloomberg, Apple trabaja en una actualización de gran alcance para el MacBook Pro que introducirá cambios de hardware y diseño mucho más profundos de lo habitual. La hoja de ruta que se maneja apunta a un debut en finales de 2026 o principios de 2027, con un modelo que serviría de antesala a una nueva etapa del portátil profesional de la marca. La compañía mantendría la esencia de portátil tradicional, pero con novedades que pueden marcar un punto y aparte.
Qué cambia en la pantalla y en la interacción
El cambio más sonado, según Bloomberg, sería la adopción de paneles OLED en el MacBook Pro, un salto respecto a los actuales mini‑LED. Esta decisión permitiría reducir grosor, mejorar el contraste y abrir la puerta a un diseño más estilizado. Por primera vez en esta línea, Apple incorporaría una pantalla táctil como método de entrada alternativo. El equipo seguiría contando con teclado y trackpad completos, de modo que la interacción táctil sería opcional y orientada a tareas concretas, sin transformar el MacBook en un dispositivo híbrido.
Para resolver uno de los inconvenientes habituales de los portátiles táctiles, la compañía habría desarrollado una bisagra reforzada y hardware de pantalla específico que evitan el “efecto rebote” cuando se toca el panel, mejorando la estabilidad del conjunto. Otra novedad prevista es la eliminación del notch en favor de un recorte único tipo «hole‑punch» para la cámara FaceTime. La idea recuerda a la Dynamic Island del iPhone, aunque por ahora no está claro si habrá una interfaz equivalente en macOS que “disimule” la perforación.
En términos de construcción, el próximo MacBook Pro apostaría por un chasis más fino y ligero que el introducido en 2021, cuando Apple priorizó puertos y térmicas a costa de algo de grosor. El objetivo sería reducir peso sin sacrificar la robustez ni la autonomía. Apple también estaría explorando la integración biométrica como posible sustituto de Touch ID en el Mac, pero se trataría de una transición a más largo plazo; el reconocimiento facial aún “queda a años vista”, según las fuentes citadas.

Plataforma y posicionamiento en la gama
El rediseño mayor vendría impulsado por la familia de chips M6, reservando así las transformaciones de hardware para un salto generacional completo. Mientras tanto, la compañía mantiene vivo el ciclo actual con el MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 ya presentado y variantes M5 Pro y M5 Max previstas para 2026.
Se espera que el modelo con pantalla táctil se sitúe como una configuración de gama alta respecto a las versiones no táctiles, con un precio que podría ser “unos cientos de dólares” superior al del 14 pulgadas de entrada. Esta estrategia dejaría al usuario elegir entre prestaciones táctiles o un enfoque más tradicional.
Queda por ver si Apple implementará algún tratamiento de software para la perforación de pantalla en macOS, similar a la Dynamic Island del iPhone. En cualquier caso, la compañía pretende mantener la experiencia de portátil clásica con atajos táctiles que no desplacen al trackpad ni al teclado.
Históricamente, en Apple ha habido reticencias a los paneles táctiles verticales, postura heredada de la era de Steve Jobs. Con todo, los portátiles táctiles son estándar en buena parte del sector y la propia Apple ya experimentó con la Touch Bar, una solución intermedia que acabó retirada en 2023.
Calendario previsto y lo que queda por confirmar
La fotografía temporal que dibuja Bloomberg es coherente con el ciclo de silicona de Apple: primero, consolidar M5 con configuraciones adicionales a lo largo de 2026; después, acometer el rediseño profundo con M6 entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Aspectos como Face ID en el Mac se seguirían investigando, pero no formarían parte de la primera iteración del nuevo diseño.
A falta de confirmación oficial, todo apunta a una renovación del MacBook Pro que combine OLED, pantalla táctil y chasis más delgado, con una perforación para cámara en lugar del notch y una bisagra específica para uso táctil. El grueso de cambios llegaría con M6, encajando el movimiento como una actualización de calado que va más allá del mero relevo de chip.
Imagen – Mac Observer