Las mejores apps para crear tus propios juegos en iPhone

  • Existen múltiples herramientas para crear juegos en iPhone, desde editores visuales sin código hasta motores profesionales como Unity o Unreal.
  • Apps como GameSalad, Stencyl, GDevelop, GameMaker, Buildbox y Gamesculpt 3D permiten diseñar juegos 2D y 3D y exportarlos a iOS sin necesidad de programar en profundidad.
  • Hay aplicaciones educativas en iPhone que enseñan programación a niños mediante juegos, fomentando lógica y creatividad mientras crean sus propios miniproyectos.
  • Publicar en App Store exige una licencia anual de desarrollador, pero con un modelo de monetización adecuado es viable recuperar esa inversión incluso con proyectos modestos.

apps para crear tus propios juegos en iPhone

Si alguna vez has pensado eso de “ojalá pudiera programar y probar mis propios juegos directamente en el iPhone mientras voy en el metro o estoy tirado en el sofá”, que sepas que no eres el único. Cada vez hay más gente que quiere trastear con ideas de videojuegos sin tener que sentarse delante del ordenador, y el móvil es el dispositivo que siempre llevamos encima; por eso es útil saber qué iPhone comprar.

La buena noticia es que hoy en día existen un montón de apps y herramientas para crear juegos móviles, tanto desde iPhone como desde PC o Mac, que te permiten empezar desde cero, incluso si no sabes programar ni una sola línea de código. Hay soluciones con interfaces visuales, sistemas de arrastrar y soltar, plantillas, ejemplos listos para modificar e incluso editores pensados para niños. Vamos a repasar todo ese ecosistema con calma. Vamos con un listado de apps para crear tus propios juegos en iPhone.

¿Se puede programar o crear juegos directamente en iPhone?

Lo primero que muchos se preguntan es si existe alguna app para desarrollar juegos en iOS usando solo el iPhone. La idea es poder escribir código o montar un juego y probarlo ahí mismo, sin necesidad de ordenador. Aunque el entorno profesional para crear juegos de iOS sigue pasando por Mac (Xcode, Unity, Unreal, etc.), en la App Store hay aplicaciones que te permiten experimentar con la creación de juegos desde el propio dispositivo.

En este escenario, el lenguaje concreto no es tan importante porque la mayoría de estas herramientas apuestan por sistemas visuales o bloques en lugar de escribir C#, Swift o similares. Si vienes de C# o de otros lenguajes, lo que vas a notar es que cambia la forma de pensar: en vez de picar código, trabajarás con eventos, condiciones, comportamientos y objetos que se configuran gráficamente.

Además, puedes combinar varias estrategias: usar el iPhone para prototipos rápidos y juegos sencillos sin código, y más adelante dar el salto a editores de escritorio como Unity, GameMaker o Buildbox para proyectos más ambiciosos que quieras publicar en la App Store de forma profesional.

Apps y herramientas visuales para crear juegos sin saber programar

apps para encontrar juegos gratis en la App Store

Si estás empezando y lo que te interesa es montar un juego sin pelearte con la sintaxis de un lenguaje, hay varios programas con enfoque visual que se han hecho muy populares. Algunos se pueden usar también desde el móvil, otros funcionan en la nube y otros se ejecutan en PC o Mac pero exportan fácilmente a iOS.

Todos comparten la misma filosofía: en lugar de escribir código, creas niveles, escenas, enemigos y reglas arrastrando elementos y configurando propiedades. Esto te permite centrarte en el diseño del juego, la mecánica, la dificultad y la estética, que al final son lo que marca la diferencia para el jugador.

GameSalad: juegos tipo arcade con arrastrar y soltar

GameSalad es una de las herramientas clásicas cuando se habla de crear juegos 2D sencillos sin programación. Su editor está basado en el famoso sistema de “drag & drop”: eliges actores, objetos y comportamientos, los colocas en la escena y defines cómo reaccionan cuando el jugador pulsa, salta, choca, etc.

Una de sus grandes ventajas es que resulta muy fácil de manejar para quien nunca ha tocado código, y además cuenta con un marketplace de plantillas donde puedes comprar o descargar bases ya hechas: juegos de plataformas, arcades de 8 bits, puzzles, etc. Tomas una plantilla, la personalizas con tus gráficos y ajustes, y tienes juego listo mucho antes de lo que imaginas.

GameSalad permite publicar y compartir tus juegos en varias plataformas, incluyendo iOS, Android y HTML5, así que puedes apuntar directamente a móviles sin complicarte demasiado. Es especialmente útil para crear juegos arcade, de plataformas sencillas o rompecabezas ligeros que se entiendan al vuelo.

Como punto menos positivo, cuando intentas construir un proyecto muy grande o con muchas mecánicas complejas, GameSalad se queda algo corto a nivel de personalización. Es una herramienta estupenda como primera toma de contacto y para juegos pequeños o medianos, pero no es la mejor opción para un RPG gigante lleno de sistemas complicados.

En cuanto al modelo de negocio, dispone de prueba gratuita y luego planes de suscripción desde alrededor de 17 dólares al mes, lo que para muchos aficionados es asumible si realmente le sacan partido.

Stencyl: herencia de Scratch y enfoque por bloques

Stencyl se inspira directamente en el proyecto Scratch del MIT, así que si alguna vez has visto esos bloques de colores que se encajan entre sí para programar, te sonará la idea. Con su sistema de tiles y jerarquías de objetos puedes montar todo tipo de juegos 2D simplemente arrastrando componentes, definiendo comportamientos y asignando propiedades, sin tener que escribir nada de código si no quieres.

La gracia de Stencyl es que, para usuarios más avanzados, también permite crear bloques propios e incluso escribir clases personalizadas que luego conviven sin problemas con los comportamientos ya existentes. Así, empiezas sin código y, si te animas, puedes ir abriendo la puerta a personalizaciones más profundas.

Entre sus desventajas está el hecho de que ofrece menos plantillas y tutoriales que otras plataformas, por lo que en ocasiones te tocará investigar más por tu cuenta. También tiene ciertas limitaciones si lo comparas con motores más grandes a nivel de rendimiento y posibilidades.

Respecto al precio, la versión gratuita se queda en publicación web, mientras que para lanzar tu juego en iOS, Android y escritorio necesitas su plan Studio, que ronda los 199 dólares al año. Es un coste a tener en cuenta si solo quieres experimentar, pero razonable si planeas lanzar varios títulos.

GDevelop: código abierto con sistema de eventos

GDevelop se ha ganado su hueco como una herramienta open source muy flexible para juegos en 2D. Igual que las anteriores, está pensada para que no necesites dominar ningún lenguaje de programación: se basa en eventos que definen qué ocurre cuando pasa algo concreto, por ejemplo “si el jugador pulsa la pantalla” o “si el personaje choca con un enemigo”.

Su filosofía abierta hace que puedas personalizar mucho el motor, ampliar funcionalidades y adaptar el entorno a tus necesidades. Puedes crear desde pequeños juegos de puzzles o plataformas en 8 bits hasta shooters o proyectos algo más grandes, todo dentro del mismo sistema de eventos.

Una ventaja importante es que cuenta con cantidad de ejemplos listos para probar y tutoriales en su propia web, lo que facilita mucho los primeros pasos. Abres un ejemplo, lo modificas, cambias sprites, tocas comportamientos… y casi sin darte cuenta ya tienes algo jugable.

La cara menos amable es que, al no ser una de las plataformas masivas tipo Unity, hay menos documentación y a veces cuesta más encontrar respuestas en foros. A cambio, su comunidad suele ser bastante cercana y al tratarse de software de código abierto, el proyecto puede evolucionar en direcciones muy interesantes.

GDevelop ofrece versión online y descarga gratuita, así que puedes probar sin invertir un euro y decidir si encaja con tu forma de trabajar. Y por supuesto, permite publicar tus juegos en varias plataformas con relativa facilidad.

GameMaker Studio: ideal para dar el salto de principiante a intermedio

GameMaker Studio es otra de las grandes referencias en desarrollo de juegos 2D con curva de aprendizaje amigable. Su clave está en que combina un sistema de eventos y acciones que puedes manejar sin escribir código, con la posibilidad de ir introduciendo su propio lenguaje (GML) a medida que necesitas mayor control.

Con GameMaker puedes montar juegos 2D muy pulidos y exportarlos para que se ejecuten de forma nativa en multitud de plataformas: Windows, Mac OS X, Ubuntu, Android, Android TV, iOS, HTML5, PlayStation 4, Xbox One y más. Todo esto a partir de una sola base de código o proyecto, lo que te ahorra una barbaridad de tiempo si quieres llegar a varios dispositivos.

Aunque no es obligatorio saber programar, la herramienta te muestra una vista previa del código asociado a las acciones que vas creando. Esto es oro puro para ir aprendiendo poco a poco: ves qué hay detrás de cada evento, copias, tocas, rompes cosas, las arreglas… y cada vez entiendes más cómo funciona el motor.

GameMaker suele recomendarse para usuarios intermedios que ya han probado otros editores visuales y quieren más potencia. Empiezas simple, pero el propio entorno te invita a profundizar y aprovechar características más avanzadas.

En lo económico, parte de un plan gratuito para trastear y luego ofrece licencias desde unos 39 dólares al año para publicar en Android e iOS, con opciones superiores si apuntas a consolas. Si planeas sacar juegos comerciales, esa inversión se amortiza rápido con uno o dos títulos que funcionen mínimamente bien.

Motores profesionales para juegos móviles avanzados

Si tu objetivo va más allá de un prototipo o un juego casual y quieres desarrollar títulos con gráficos cuidados, 3D, efectos avanzados o multiplataforma serio, lo normal es dar el salto a motores profesionales. Aquí destacan dos nombres por encima del resto: Unity y Unreal Engine.

Aunque no son herramientas pensadas para programar desde el propio iPhone, sí son las más usadas para crear juegos profesionales que se publican en la App Store y otras plataformas. De hecho, muchos de los grandes éxitos móviles que conoces se han hecho con uno de estos dos motores.

Unity: desarrollo 3D en tiempo real con soporte masivo

Unity es una de las plataformas de desarrollo de juegos más populares del mundo, especialmente potente en 3D en tiempo real pero también muy capaz en 2D. Incluye todo lo que necesitas para crear y monetizar tus juegos: editor de escenas, sistema de partículas, física, animación, UI, integración con tiendas de apps, publicidad, analítica, etc.

La fuerza de Unity está en que se utiliza muchísimo más allá de los videojuegos. Se emplea en cine y animación, arquitectura, ingeniería, simulación y realidad virtual, lo que hace que la cantidad de documentación, cursos, ejemplos y plugins disponibles sea enorme. Casi cualquier problema que te encuentres, alguien ya lo ha tenido antes y ha compartido la solución.

Para principiantes y proyectos pequeños, Unity ofrece una versión gratuita siempre que tus ingresos anuales no superen los 100.000 dólares. Eso sí, en ese tramo no se incluye atención al cliente directa ni formación oficial avanzada, aunque con todo lo que hay en Internet rara vez lo echarás en falta al principio.

Si quieres acelerar todavía más el aprendizaje o trabajas en proyectos serios, existen planes de pago como Unity Plus o superiores, que añaden recursos de formación, soporte profesional y algunas ventajas extra. En cualquier caso, empezar directamente con Unity te garantiza que el conocimiento que adquieras será útil durante muchos años y en todo tipo de proyectos.

Aunque para compilar juegos de iOS con Unity necesitas un Mac con Xcode instalado, el resultado final es un juego nativo listo para App Store, capaz de competir gráficamente con grandes producciones. Buena parte de los títulos que ves en vídeos promocionales impresionantes están hechos con este motor.

Unreal Engine: el “tope de gama” gráfico también en móviles

Unreal Engine es el otro gran coloso del desarrollo de videojuegos, conocido por ofrecer calidad gráfica espectacular y herramientas muy potentes para artistas. No solo se usa en juegos de consola y PC de alto presupuesto, también está muy presente en cine, realidad virtual y realidad aumentada.

Para un ojo no entrenado, muchas escenas generadas en tiempo real con Unreal pueden confundirse con fotografías o vídeo real, gracias a sus sistemas de iluminación, materiales y postprocesado. Esta obsesión por el detalle visual lo convierte en una opción fantástica si tu obsesión es el apartado gráfico.

En cuanto al modelo de negocio, Unreal Engine se puede descargar y usar de forma gratuita hasta que tus juegos superen los 3.000 dólares de ingresos por trimestre. A partir de ahí, Epic Games aplica una comisión del 5 % sobre los beneficios, una cifra bastante asumible si realmente estás facturando a ese nivel.

Algunos programadores se han quejado de que la herramienta puede ser algo inestable o más pesada de gestionar en ciertos entornos, especialmente en equipos modestos. Aun así, es uno de los motores mejor valorados a nivel gráfico y, usado con cabeza, permite sacar juegos móviles con un acabado visual impresionante.

Al igual que con Unity, para publicar en iOS tendrás que compilar el proyecto en un Mac con las herramientas adecuadas, pero el resultado es un juego muy sólido, con un motor usado por estudios grandes y pequeños en todo el planeta.

Gamesculpt 3D: crea mundos 3D en iOS sin escribir código

Si lo que te apetece es montar tu propio juego 3D directamente desde el iPhone o iPad, sin necesidad de tocar Xcode ni abrir un motor de escritorio, una de las propuestas más curiosas es Gamesculpt 3D. Está pensada para quienes sienten curiosidad por crear videojuegos en iOS, pero aún no tienen conocimientos de programación.

Gamesculpt 3D funciona como un editor visual de mundos 3D en los que tú te encargas de colocar escenarios, enemigos, objetos interactivos y variables que definen la lógica del juego. Puedes crear un shooter sencillo, una exploración de laberintos, o simplemente un mundo en el que pasear y experimentar.

Para construir el entorno utilizas bloques tridimensionales predefinidos como cilindros, cubos, pirámides, conos, esferas, arcos o cúpulas. Estos elementos se pueden combinar, escalar y texturizar, y la app incluye varias texturas por defecto, aunque también te permite importar imágenes desde la fototeca del dispositivo para personalizar aún más el aspecto.

El proceso de creación es bastante directo: entras en un mundo, añades objetos que pueden ser parte del decorado, enemigos o elementos con acciones especiales, y asocias eventos como usar, entregar, atacar, etc. También puedes introducir texto que desencadena acciones, usar variables para puzzles más complejos e incluso añadir música desde tu propia biblioteca.

Cada proyecto puede contener varios niveles independientes y, una vez que tengas algo jugable, es posible exportar el juego para que cualquiera lo pruebe en su dispositivo iOS. Para ello se apoya en una versión reducida llamada Gamesculpt 3D Player, que sirve exclusivamente para descargar y jugar a los mundos creados con la app principal.

En ediciones recientes, Gamesculpt 3D ha incorporado soporte para el gamepad GameTel y se ha convertido en una app universal, por lo que funciona tanto en iPhone como en iPad. Aunque la interfaz podría beneficiarse de un rediseño visual, la herramienta resulta potente para lo que propone y solo está limitada, en buena medida, por el tamaño de la pantalla y por tu imaginación.

Es una opción muy llamativa para quienes quieren dar sus primeros pasos como creadores de juegos 3D sin meterse en programación tradicional. Puedes encontrarla en la App Store con un precio aproximado de 3,99 euros, mientras que Gamesculpt 3D Player es gratuita.

Apps de programación para niños en iPhone: aprender creando juegos

Cómo usar el modo Clase en el Apple Watch para niños

Otra forma de acercarse al mundo del desarrollo de videojuegos en iPhone es a través de aplicaciones educativas pensadas para niños y niñas. Estas herramientas enseñan conceptos básicos de programación mediante juegos, retos y pequeños creadores de minijuegos.

La idea es que los peques aprendan a resolver problemas, desarrollar lógica y creatividad, e incluso montar sus propios proyectos interactivos, sin necesidad de saber leer o escribir demasiado ni de enfrentarse a una consola de comandos.

Code Land – Código para niños

Code Land está planteada como una app educativa para edades entre 4 y 10 años, en la que se introducen conceptos básicos de programación a través de juegos y actividades interactivas. Todo está diseñado para que el aprendizaje sea libre, sin agobios ni presión.

Los pequeños trabajan la lógica, la creatividad y el pensamiento crítico mientras resuelven desafíos adaptados a su nivel. Lo mejor es que no hace falta que el niño sepa leer o escribir para empezar: la propia interfaz y las instrucciones visuales van guiando el proceso.

codeSpark Academia

codeSpark Academia se presenta como una de las aplicaciones más populares para enseñar programación a niños de 5 a 10 años. Su enfoque se basa en cientos de acertijos, retos y minijuegos que van introduciendo poco a poco nociones de informática y pensamiento computacional.

Una de las partes más interesantes es que ofrece actividades donde los niños pueden crear sus propios juegos, combinando bloques y reglas de una forma muy intuitiva. Entre sus categorías encontrarás rompecabezas, exploración, creación de historias, modo “fabricador” de juegos y aventuras.

Hopscotch: Código & Juegos

Hopscotch apuesta por una aproximación algo más libre: no hace falta seguir niveles lineales para aprender a programar, sino que la app anima a los niños a experimentar y crear directamente sus propias apps y juegos.

Su sistema permite construir juegos, obras de arte interactivas e historias animadas en pocos pasos, siguiendo ejemplos o improvisando. Además, incluye proyectos creados por otros usuarios para jugar y estudiar cómo están hechos, así como videotutoriales para replicar títulos conocidos como Crossy Road o Pokémon Go.

Code Karts – Pre-programación

Code Karts plantea la programación de forma muy visual mediante una serie de puzzles lógicos con aspecto de carreras de coches. Los niños deben colocar instrucciones para que el vehículo llegue a la meta, interiorizando así conceptos de secuencias y lógica básica.

La app cuenta con más de 70 niveles y dos modos de juego, y está orientada a edades a partir de 4 años. Es una forma muy accesible de ir introduciendo a los más pequeños en la idea de que “dar órdenes” a una máquina tiene un orden y una lógica.

Programando con Dinosaurios 3

Programando con Dinosaurios 3 combina la temática de coches de alta velocidad y dinosaurios como conductores para captar la atención de los niños, pero en el fondo lo que está enseñando son fundamentos de programación.

Dentro de la app, los peques deben planificar rutas utilizando códigos e instrucciones, eligiendo entre más de 36 coches distintos y compitiendo contra otros dinosaurios. De esta forma, vinculan la programación a un contexto divertido y motivador.

Coding Express LEGO Education

Coding Express LEGO Education traslada la filosofía LEGO al terreno de la programación básica. Combina 234 ladrillos físicos, material didáctico y cuatro áreas de actividades (viajes, personajes, matemáticas y música) para enseñar conceptos lógicos mientras se juega.

Cada actividad está pensada para trabajar habilidades muy concretas relacionadas con el pensamiento computacional, siempre desde el juego libre controlado y con soporte visual y tangible gracias a las piezas de LEGO.

Meccanoid – Construye tu Robot

Meccanoid se dirige a todos esos niños a los que les fascinan los robots y la idea de construir y programar su propio bot desde el móvil. La app permite personalizar el robot en múltiples aspectos, desde su apariencia hasta su comportamiento.

Ofrece tres formas principales de “programación”: modo M.I.A., programación tipo ragdoll y un generador de pautas, que permiten jugar con diferentes niveles de complejidad y control. Es una manera muy visual de entender que la programación puede tener efectos directos en el mundo físico.

Programacion – Learn To Code

Por último, Programacion – Learn To Code está pensada para que los niños aprendan códigos básicos mientras viven una pequeña aventura interactiva. El proceso arranca eligiendo un personaje y personalizando el entorno de trabajo.

Desde ahí se pasa a escribir instrucciones en un modo libre y resolver tareas divertidas que requieren pensar, probar y corregir. Con ello se refuerza la idea de que la programación es un juego de ensayo y error, donde equivocarse forma parte del aprendizaje.

Buildbox: diseña juegos móviles y publícalos en iOS sin programar

Si tu objetivo es crear un juego móvil con aspecto profesional y publicarlo en la App Store o Google Play sin entrar de lleno en lenguajes de programación, Buildbox es una de las opciones más interesantes del panorama actual.

Esta herramienta se centra en el diseño visual de juegos 2D y 3D mediante asistentes y editores específicos para objetos, formas, niveles, efectos, acciones, menús y sonidos. Incluye material de ejemplo y un tutorial introductorio con varios vídeos para que, literalmente, puedas tener un primer prototipo jugable en cuestión de horas, incluso si empiezas de cero.

Buildbox es compatible con macOS y Windows, con requisitos modestos de espacio en disco y memoria RAM, y desde el momento en que te registras obtienes todo el ecosistema de editores: de menús, de escenas, de acciones, etc. La idea es que toda la cadena de producción del juego se pueda gestionar desde la misma aplicación.

Entre sus ventajas destaca que los juegos resultantes son compatibles con múltiples plataformas como iOS, Android, Windows y Steam, por lo que no te quedas limitado a un solo sistema. Puedes lanzar primero en móvil y, si el título funciona, llevarlo más adelante a PC o a la plataforma de venta de juegos de Valve.

Otro punto fuerte es que facilita bastante la monetización: puedes incluir compras integradas, integrar publicidad con Google AdMob u otras redes y ajustar el modelo de negocio según lo que mejor encaje con tu público. Muchos desarrolladores independientes lo usan precisamente por esa combinación de sencillez y herramientas comerciales.

En su página oficial puedes ver una selección de juegos móviles ya publicados y creados con Buildbox, algunos de ellos muy conocidos, como Color Switch o Bloom. Eso da una idea del nivel de acabado que puede alcanzarse con esta plataforma sin tener que convertirse en programador profesional.

Buildbox ofrece una versión gratuita que permite crear todos los juegos que quieras, ya sea para practicar o incluso para lanzarlos. Cuando te planteas publicar de forma más seria y rentabilizar tus proyectos, puedes pasar a suscripciones de pago que desbloquean opciones adicionales de personalización y monetización.

Publicar tu juego en la App Store: licencia, modelo de negocio y expectativas

Cuando pasas de la fase de “voy a experimentar” a “quiero que mi juego esté disponible en la App Store”, entra en juego la parte menos romántica pero igual de importante: la cuenta de desarrollador, los 99 dólares anuales y cómo recuperar esa inversión.

Apple exige que cualquier persona o estudio que quiera publicar apps o juegos en la App Store tenga una cuenta de desarrollador, cuyo coste ronda los 99 dólares al año. Para un desarrollador solitario o alguien que está empezando, esto puede parecer un muro inicial, sobre todo si no tienes claro si tu juego va a generar ingresos.

La llave está en elegir bien el modelo de negocio: juego de pago único, free-to-play con compras integradas, o gratuito con anuncios. Muchos desarrolladores independientes optan por la tercera vía, integrando anuncios o pequeñas compras dentro del juego para ir generando ingresos poco a poco y, con suerte, cubrir la cuota anual de Apple y algo más.

En comunidades de desarrollo es habitual encontrar casos de creadores en solitario que han publicado juegos muy modestos y, aun sin llegar a ser un bombazo, han logrado recuperar la inversión a base de descargas constantes y monetización moderada. La clave suele estar en pulir bien el juego, cuidar la ficha de la App Store (icono, capturas, descripción) y trabajar un mínimo el marketing.

Si combinas herramientas como Buildbox, Unity o GameMaker con estrategias de promoción acertadas, es razonable pensar que puedes cubrir esos 99 dólares con uno o varios juegos pequeños, aunque no tengas detrás un gran estudio ni un título ultra esperado.

Al final, el ecosistema actual ofrece tantas herramientas, desde editors visuales en el propio iPhone hasta motores AAA en el ordenador, que cualquiera con ganas puede empezar a crear sus propios juegos para iOS. Lo difícil no es tanto la tecnología como encontrar una buena idea, terminar el proyecto y lanzarlo, pero ahí ya entran la constancia, el tiempo disponible y las ganas de seguir mejorando con cada juego que hagas.

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