¿Cuántas veces has estado tumbado en el sofá, con el carrito de la compra listo, y al llegar al pago descubres que esa web no admite Apple Pay ni PayPal? Toca levantarse, buscar la cartera y teclear los eternos 16 dígitos de la tarjeta, la fecha de caducidad y el dichoso CVC. Una odisea doméstica que, en pleno 2025, suena más a castigo medieval que a compra digital. Con iOS 26, Apple parece haber entendido por fin que lo de memorizar números o correr a por la tarjeta era un sinsentido, y ha puesto orden con un nuevo botón dentro de la app Cartera.
Hasta ahora, las soluciones eran, digamos, poco elegantes. Algunos recurrían a guardar el número en Notas con candado (arriesgado, por decirlo suave), otros se apañaban con el autorrelleno de Safari, escondido en menús poco intuitivos. Incluso con la app Contraseñas muchos pensaron que ahí encajarían mejor los datos bancarios, pero no dejaba de ser un parche. Lo lógico era lo que Apple acaba de hacer: crear un espacio en Cartera específicamente para almacenar los datos de nuestras tarjetas físicas, con acceso protegido mediante Face ID o Touch ID. Y sí, la ironía es que ha tardado años en implementar algo tan obvio.
El funcionamiento es sencillo y, esta vez, realmente útil. Dentro de Cartera, en el nuevo apartado de Autorrelleno, podemos añadir nuestras tarjetas y consultar toda la información cuando haga falta.
Desde el número completo y la fecha de caducidad, hasta el CVC. No hay que confundirlo con Apple Pay, donde usamos una versión virtual de la tarjeta que nunca muestra esos datos. Aquí hablamos de tener la tarjeta física “digitalizada” para esos pagos online arcaicos que aún exigen rellenar todos los campos. Basta un par de toques y ya tenemos la información lista para copiar o dejar que el autorrelleno haga el trabajo sucio.
La moraleja es clara: Apple no ha inventado la rueda, pero ha conseguido que lo cotidiano sea menos molesto. iOS 26 pone fin a esa pereza infinita de levantarse del sofá por un trozo de plástico y, de paso, reduce la tentación de apuntar datos sensibles en sitios inseguros. Es una de esas pequeñas funciones que no cambiarán la historia del iPhone, pero que en el día a día marcan la diferencia. Y aunque llegue con años de retraso, bienvenida sea: menos paseos hasta la cartera, más compras cómodas y, sobre todo, la sensación de que a veces Apple también piensa en la vida real de sus usuarios.