La llegada de iOS 11 y del iPhone X ha supuesto un cambio importante en la estética y el funcionamiento de la App Store. La tienda de aplicaciones de Apple para iOS ha sufrido un rediseño prácticamente completo en el que las historias de desarrolladores y las recomendaciones de aplicaciones ahora son los aspectos más destacados. Pero con el iPhone X también ha cambiado el modo en el que descargamos las aplicaciones.
La ausencia de botón inicio y su sensor Touch ID integrado hace que ahora para identificarnos haya que usar el reconocimiento facial del iPhone X. El denominado Face ID que siempre está activo es el encargado de reconocer nuestra cara y así proceder a la compra de la aplicación que hemos solicitado descargar. Pero ¿cómo confirmamos la compra para evitar descargas no deseadas?
Hasta ahora, siempre que nuestro iPhone tuviera Touch ID, cuando descargábamos una aplicación por primera vez debíamos confirmar nuestra identidad y nuestra intención de hacerlo colocando nuestro dedo sobre el sensor de huellas dactilares que está integrado justo debajo del botón inicio. De esta forma el iPhone sabía que éramos nosotros y procedía a la compra y descarga sin tener que introducir la contraseña de nuestra cuenta. Pero con el iPhone X no hay botón inicio, por lo que el reconocimiento facial es el que se encarga de reconocernos, algo que ocurre de forma automática con sólo mirar la pantalla, lo cual es lo normal cuando estamos descargando una aplicación.
¿Cómo evitar pulsaciones erróneas que provoquen la descarga automática de la aplicación? Apple ha añadido un paso que hasta ahora no existía en ninguno de los dispositivos: hay que pulsar el botón lateral dos veces. Este simple gesto hace que el sistema sepa que efectivamente queremos comprar una aplicación y que no se trata de un error, y la descarga comenzará automáticamente. Apple podría haber optado por un botón virtual en pantalla, pero ha preferido que fuera un botón físico el que conformara la compra. Lo mismo ocurre con las compras integradas.