El año que el iPad jubiló al ordenador personal

En noviembre de 2015, hace casi cinco años, el bueno de Tim Cook lanzó una atrevida amenaza con el lanzamiento del primero iPad Pro: Llegaría para sustituir definitivamente al ordenador personal. Es cierto que un servidor no pudo evitar esbozar una sonrisa, y seguramente en algún Podcast me habréis escuchado decir que el bueno de Timmy se salió de tiesto. Sin embargo, viéndolo con perspectiva empiezo a pensar que lo que Apple quería decir con eso era que estábamos viviendo en una transición, que no llegaría mañana, pero acabaría llegando. De hecho, creo que 2020 es definitivamente el año en el que el iPad ha jubilado al ordenador personal, y estas son todas las razones para ello.

Poniéndonos en perspectiva

Ciertamente y como he dicho antes, yo fui de los primeros en reírme cuando Tim Cook mencionó que el iPad jubilaría al ordenador, y es que a pesar de contar en mi setup con un producto de cada categoría de Apple, la verdad es que si tuviera que haber apostado por mi MacBook o mi iPad lo hubiera tenido bastante claro (especial mención al «hubiera»). Sin embargo, estos últimos movimientos y el hecho de que Apple se haya empeñado en no dejar morir la gama iPad puede que me hayan abierto los ojos.

Lejos de continuar con un producto que estaba en horas bajas de ventas, Apple lo ha revitalizando lanzando distintos modelos, distintas potencias, distintos tamaños y sobre todo distintas funcionalidades. No contento con ello lo ha acompañado de mejoras de hardware, accesorios y funcionalidades que hasta ahora no eran más que un sueño para quienes usábamos el iPad de forma tradicional.

El precio ya no es una excusa

El primer iPad Pro fue lanzado a 899 euros, nada más y nada menos. Era imposible defender su compra frente a la de un ordenador personal contando con iOS como sistema operativo, una cantidad insuficiente de accesorios, conectividad muy limitada y otras características que lo convertían esencialmente en un iPad grande y potente, sin más. El asunto ha ido progresando poco a poco hasta el iPad Pro de hoy en día, donde podemos encontrar incluso un USB-C… ¿Quién nos lo iba a decir? Pero el verdadero momento importante llega en 2019, cuando Apple lanza un iPad de entrada con 10,2 pulgadas compatible con teclados Smart Connector e incluso un trackpad incorporado, ahora elegir un portátil por delante de un iPad (2019) de 10,2 pulgadas es mucho más difícil.

Este iPad cuenta con un almacenamiento base de 32GB para sus 379 euros y es cierto que el teclado con trackpad de Logitech parte de los 149 euros, pero encontrar rebajas en el teclado y en el iPad es habitual (personalmente he conseguido acceder al combinado de ambos productos por esos 379 euros). Por tanto, podrías ponerte en un iPad con todos los periféricos propios de un ordenador por un precio que oscilará entre los 400 y los 500 euros, el precio habitual de los ordenadores portátiles que llevan la mayoría de los usuarios, ideal para universitarios, uso doméstico y sector educativo, sin duda alguna. Si tuviera que elegir ahora mismo entre un iPad 10,2 y un portátil lo tendría claro.

iPadOS: Marcando el antes y el después

El otro gran escollo era iOS claramente, esta versión del sistema estaba centrada principalmente en consumir contenido, hacernos la vida más fácil, pero era un enorme escollo para la productividad de cualquier usuario, definitivamente el iPad jamás hubiera podido representar una amenaza para el PC con iOS como sistema operativo. Con la llegada de iPadOS tenemos un híbrido casi perfecto entre macOS a nivel de conectividad y productividad, y iOS a nivel de simplicidad y funcionalidad.

Además, con iPadOS 13.4 parece que Apple ha tenido claro que es el momento de lanzar una ofensiva y ha perfeccionado funcionalidades como el ratón y la interfaz de usuario, ahora iPadOS es un sistema maduro que afronta los retos que puede suponer el uso cotidiano de la mayoría de usuarios. De hecho, desde mi punto de vista iPadOS 13.4 facilitaría mucho más el día a día del usuario habitual de Windows 10, dejando de lado muchas configuraciones innecesarias y centrándonos en lo importante: Consumir contenido multimedia (las aplicaciones están mucho más pulidas), aprovechar las características ofimáticas (con toda la suite de Office), crear y editar contenido fácilmente, esquivando vaivenes informáticos del día a día.

De tablet a híbrido, el salto del iPad

Con el iPad te compras una tableta que puede pasar a ser un híbrido con un sólo accesorio, y de hecho los híbridos están proliferando gracias a la búsqueda de la comodidad y la simplicidad de quienes no tienen en el ordenador personal una herramienta de trabajo de excesiva complejidad. Puedes estar viendo tu serie favorita en el sofá con tu iPad aprovechando su pantalla de gran calidad y el buen sonido que ofrece, para en un instante colocarle el teclado con trackpad y gestionar esos correos electrónicos que los clientes no dejan de enviarte, hacer una serie de documentos y terminar interactuando con la Administración Pública a través de sus plataformas online.

Es cierto que al iPad todavía le queda mucho recorrido, a pesar de que aplicaciones como After Effects, Pixelmator o Microsoft Office han trabajado duro en implementar sus versiones para iPadOS, todavía hay una serie de funcionalidades y herramientas que se desenvuelven mucho mejor en macOS que en iPadOS, y por tanto todavía queda un camino largo por recorrer, es por ello que el iPad no va a enterrar por completo al PC, pero sí va a acoger en su seno a un buen puñado de sus usuarios.

El PC seguirá teniendo su lugar

Como he dicho anteriormente, el iPad no viene a enterrar definitivamente al PC, simplemente reubicará su lugar en puestos de trabajo, creación de contenido de alta calidad y uso mucho más intensivo. Pero para el usuario doméstico deja de tener sentido atarse a un ordenador portátil por términos de precio, durabilidad, actualizaciones y entorno de software. Este 2020 parece el año en que definitivamente el usuario se va a empezar a replantear si comprar un iPad o un PC, y eso antes era motivo de risa.


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  1.   incom2 dijo

    Disculpad, pero si a una tablet le añadimos un teclado con trackpad, damos soporte a ratones, lápiz ópticos y demás periféricos, y su sistema operativo se convierte en algo capaz de multitarea y de desempeñarse en más tareas que las habituales de consumo multimedia y juegos de una tablet… lo que nos queda no es más que un ordenador.

    Así que yo más bien diría que el iPad, que nació como un iPhone pasado por el rodillo de un pastelero, se ha convertido en un ordenador con potencia de ordenador y posibilidades de ordenador.