El fin de ciclo para modelos recientes de Apple Watch con la llegada de watchOS 27

  • Cinco modelos populares, incluyendo el Series 8 y el Ultra original, se quedan sin soporte para watchOS 27.
  • El requisito técnico de los chips S9 o S10 para ejecutar Siri AI es la principal causa de este recorte.
  • Se trata del movimiento más agresivo de Apple en cuanto a obsolescencia de software en la historia de su reloj.
  • Los dispositivos afectados seguirán siendo funcionales y recibirán parches de seguridad básicos.

Compatibilidad de watchOS 27

La reciente conferencia de desarrolladores de Apple ha dejado un sabor agridulce entre los usuarios del reloj inteligente de la manzana. Aunque las novedades en software suelen recibirse con entusiasmo, en esta ocasión la compañía ha decidido hacer una limpieza profunda en su catálogo de dispositivos compatibles. La transición hacia sistemas más inteligentes parece tener un precio elevado en términos de hardware, lo que obligará a muchos a conformarse con las funciones actuales o plantearse una renovación antes de lo previsto.

Este movimiento ha pillado por sorpresa a una buena parte de la comunidad, especialmente por la juventud de algunos de los modelos que se caen de la lista. No es habitual que dispositivos con apenas un par de años en el mercado dejen de recibir las grandes actualizaciones anuales, pero la estrategia de Cupertino parece haber dado un giro radical. A partir del próximo otoño, el ecosistema de los wearables de Apple se dividirá de forma clara entre los que pueden seguir el ritmo de la inteligencia artificial y los que se quedan como herramientas de medición convencionales.

watchOS 27
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Cinco modelos que dicen adiós a las novedades

La lista de bajas para esta nueva versión es inusualmente larga y afecta a superventas que todavía pueblan las muñecas de millones de personas. Apple ha confirmado que el Apple Watch Series 6, el Series 7 y el Series 8 no podrán instalar el nuevo sistema operativo. A estos se suman el SE de segunda generación y, quizás el caso más llamativo de todos, el Apple Watch Ultra de primera generación, un dispositivo que se presentó como el culmen de la resistencia y potencia hace muy poco tiempo.

Resulta llamativo que tres generaciones completas de la gama principal compartan el mismo destino. Esto se debe a que, internamente, estos relojes utilizaban procesadores muy similares a pesar de sus diferentes nombres comerciales, lo que ha provocado que caigan todos a la vez al quedarse obsoleta esa arquitectura. Para poder disfrutar de la nueva versión, será necesario contar como mínimo con un Series 9, un Ultra 2 o el futuro SE de tercera generación, dispositivos que ya montan los chips necesarios para mover el nuevo motor de software.

La inteligencia artificial como barrera técnica

Desde la compañía explican que esta decisión no es arbitraria, sino que responde a las exigencias de Siri AI y la integración profunda con Apple Intelligence. El nuevo asistente requiere una capacidad de procesamiento neuronal que solo los chips S9 y S10 poseen de forma nativa. Según los responsables de ingeniería de la marca, el objetivo es que la interacción por voz sea instantánea y fluida, algo que no podrían garantizar en modelos anteriores sin lastrar la experiencia de uso general o la autonomía de la batería.

Este salto tecnológico implica que funciones como los nuevos gestos táctiles avanzados o las respuestas inteligentes contextuales se queden fuera del alcance de los modelos antiguos. Aunque los relojes seguirán vinculados al iPhone y funcionando para las tareas del día a día, se limitarán a recibir únicamente parches de seguridad esenciales. Es una forma de asegurar que el dispositivo no sea vulnerable, pero cerrando la puerta a cualquier mejora estética o funcional que se presente de aquí en adelante.

Impacto en los usuarios y el mercado

En el mercado europeo, y especialmente en España, esta noticia tiene un calado importante debido a la alta cuota de mercado del Apple Watch. Se estima que una gran parte del parque de dispositivos actual en nuestro país corresponde a los modelos Series 7 y Series 8, que fueron éxitos de ventas rotundos. Muchos usuarios que compraron su reloj hace apenas dos años se encuentran ahora con que su inversión se ha quedado fuera del ciclo de novedades mucho antes de lo que dictaba la tradición de la marca.

Si comparamos esta situación con otros productos de la firma, el recorte es mucho más severo. Mientras que los teléfonos suelen mantener su vigencia durante seis o siete años, el reloj ha visto reducida su vida útil de software de forma drástica en esta iteración. Esto podría generar un cambio en la percepción de los consumidores, que ahora deberán valorar si el ritmo de renovación que impone la inteligencia artificial compensa el desembolso que supone adquirir los modelos de gama alta cada pocos años.

En definitiva, nos encontramos ante el cambio de ciclo más importante para el reloj de Apple desde su lanzamiento original. La apuesta total por la inteligencia artificial ha obligado a sacrificar la compatibilidad de modelos que todavía rinden de forma excelente en tareas deportivas y de salud. Aunque la seguridad está garantizada y los relojes no dejarán de funcionar de la noche de la mañana, está claro que el listón para entrar en el futuro del ecosistema se ha elevado considerablemente para todos los usuarios.


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