El legado de Jony Ive en Apple: Sus grándes éxitos y fracasos

Jonathan Ive, el afamado diseñador británico que lleva trabajando en Apple casi treinta años ha comunicado que deja de trabajar en la firma, la compañía que diseñó un puesto ejecutivo sólo para él, ha anunciado que dejará la empresa para volar sólo, montando su propio equipo de diseño. Así se difumina el que fuera el último haz de presencia del gurú Steve Jobos en la compañía, puesto que Jony Ive era como mínimo una de sus personas favoritas, y en parte culpable de su éxito.

Sin embargo, durante casi una treintena de años está claro que también hemos tenido algunas sombras. Hacemos un recorrido por toda la carrera de Jony Ive en Apple y te mostramos sus grandes éxitos y también sus estrepitosos fracasos, porque Ive era capaz de lo mejor, y de lo peor.

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La llegada de Jony Ive se remonta antes incluso de la vuelta de Steve Jobs a la compañía tras la adquisición de NeXT. Sin embargo, por todos es sabido que el bueno de Steve realizó una caza de brujas, y es que él sólo quería rodearse de los mejores, y eso podemos entenderlo. Alguien que siempre gozó de su confianza y que se consideraba una pieza clave de la progresión casi imparable de Apple en los últimos años era Jony Ive. Entre otras cosas, Ive era gran culpable del primer gran producto que Steve Jobs anunció con la explosión de Apple, el iMac.

El iMac traslúcido, el inicio de una nueva era del diseño

Era el año 1998, Apple estaba en serios problemas porque el mercado de los ordenadores personales se estaba desinflando y más si cabe los de la compañía de Cupertino debido a sus limitadas prestaciones y su elevado precio. Steve Jobs sabía que necesitaban algo más que un simple ordenador, necesitaban algo que la gente quisiera tener en su casa mucho más allá de las funcionalidades, necesitaba portadas de revistas y encargó esta difícil tarea a Jony Ive.

Ive tuvo la idea de crear un producto AiO (All in One), un ordenador personal todo en uno con conectividad a la altura y sin nada que esconder, ¿qué mejor forma para hacerlo que traslúcido? Los ordenadores hasta la fecha tenían ángulos marcados, colores básicos como el blanco o el negro y eran excesivamente serios, esto termino con el iMac, el ordenador que hizo que los fabricantes comenzaran a preocuparse por el diseño de sus PCs. Estos diseños curvados, de plástico y semitraslúcidos durarían entre 1998 y hasta el año 2001, dejándonos productos realmente feos como iBook, un ordenador portátil que parecía de juguete, o el iPower un ordenador de sobremesa que eliminaba de un plumazo la seriedad de cualquier oficina. Sin embargo, también vimos nuevas obras maestras como el Power Mac 4G Cube, un ordenador de sobremesa con forma de cubo y un mimado diseño que incluso hoy parece vanguardista. Las cosas empezaron a cambiar con la llegada del iPod en 2001, el metal empieza a ser protagonista y las curvas son menos acentuadas.

Power Mac G5 y el inicio del «Aluminimalism»

El Powerbook G4 era un portátil creado en aluminio y titanio que decía adiós al plástico, llegaba de la mano de ángulos mucho más rectos pero curvados en las esquinas (una manía de Steve Jobs que odiaba los ángulos de 90º) y marcaba un antes y un después en la era del diseño a nivel de tecnología. Un claro ejemplo fue el iMac G5, una torre completamente metálica que dejaba atrás el toque infantil y adquiría minimalismo, sobriedad y agresividad en sus justas medidas. Hasta aquí la era del plástico en Apple, de hecho, los usuarios de Apple estamos tan acostumbrados al metal y al cristal, que muchos desprecian los productos fabricados en plástico, si una razón de peso que lo sustente.

Desde entonces los productos metálicos se han convertido en la seña de identidad de la firma de Cupertino, desde 2003 vimos productos como el iPod Nano, el iPod Shuffle, una nueva gama de iMacs que cada vez se parecían más a lo que son hoy en día e incluso el primer Apple TV allá por el año 2007 que se parecía mucho al Mac Mini. Lo que siempre perduraba era el detalle de la manzana mordida. En esta época, los productos de software de Apple estaban centrados en el skeumorfismo: una técnica de diseño en que un objeto derivado retiene ornamentos o estructuras que eran necesarias en los objetos originales. En esencia, iconos que tratan de crear con mayor fidelidad posible la realidad de lo que representan. Durante esta fecha pocos productos de Apple recibían quejas a nivel de diseño, el iPhone original había sido presentado con una mezcla de aluminio y plástico y Apple iba viento en popa.

El éxito del MacBook Air, adiós al skeumorfismo y fracasos estrepitosos

Llegó la era moderna, en 2008 Apple presentaba el MacBook Air, un portátil de 13 pulgadas que parecía un sueño hecho realidad, era tan delgado y tan ligero que incluso un lustro después seguía siendo un líder imbatible en su sector, totalmente de aluminio con una líneas que lo hacían literalmente precioso. En 2010 la cosa fue avanzando con la llegada del iPad, que parecía básicamente un iPhone gigante, y una de las joyas de la corona de Jony Ive, el iPhone 4. Este producto combinaba acero cepillado con cristal, posiblemente uno de los teléfonos más bonitos de la historia, una vez más increíblemente adelantado a sus tiempos a nivel de diseño.

Sin embargo, durante este tiempo hemos tenido también ocasión para los sustos, Apple decidió lanzar el iPhone 5C, un fracaso absoluto en ventas sobre todo debido a sus llamativos colores y por qué no decirlo, era de plástico. Los diseños fueron manteniéndose entre el iPhone 6 que volvía al aluminio por completo y seguía haciendo del botón Home su seña de identidad y hasta el iPhone 8, que a pesar de contar con cristal en la parte trasera seguía un poco anclado en el tiempo. Todo hizo «crack» con la llegada del iPhone X, un teléfono que volvía al nivel de excelencia de Apple, pero también había sido enormemente criticado debido a ese «notch» en la parte superior que sin embargo, marcó también tendencia y lo sigue haciendo hasta la fecha. El resto de productos no han sufrido cambios radicales, e incluso el Apple Watch es lo que cabe esperar de un producto de la compañía de Cupertino, cada vez nos dejaban menos con la boca abierta. Sin embargo, encontramos grandes éxitos de diseño y tecnología minimalista, como los AirPods. Estos auriculares de Apple también han creado tendencia, son enormemente cómodos agradables a la vista y útiles. Pero algo también murió en esta época y no era sólo el plástico, Apple decía adiós al skeumorfismo y el minimalismo pasaba a tomar la iniciativa con iOS 7.

AirPods

Y hasta ahora, cuando Jony Ive ha decidido abandonar la compañía de Cupertino para navegar sólo, a pesar de que continuará con Apple a través de una relación de negocios tradicional, ¿afectará su salida en los diseños de Apple? Está por ver.


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