Aunque ayer el protagonista era el Apple Watch, hubo un lanzamiento de Apple que por méritos propios se ganó su espacio en la Keynote y muchos artículos en todos los blogs especializados hoy: el nuevo MacBook. Un auténtico portátil que llega con un diseño y especificaciones asombrosas pero también con polémica, ya que su único puerto USB-C no termina de convencer a muchos usuarios que son críticos con la decisión de Apple de eliminar cualquier otro tipo de puerto, salvo el conector para auriculares. Sin embargo este MacBook de 2015 llega para obtener el galardón del «auténtico ordenador portátil», algo que pocos productos de la competencia pueden conseguir. Pero esto no quiere decir que sea un producto adecuado para todo el mundo.
Autonomía de todo un día

Si hay que exigirle a un portátil algo es que te aguante todo el día sin necesidad de conectarlo al cargador. Siempre he pensado que para qué servían esas fundas de neopreno tan ajustadas (y tan bonitas) si no tenían un bolsillo para colocar el cargador. No es que me queje de la autonomía de mi MacBook 2009 que uso aún a diario y que fácilmente me ofrece varias horas de uso, menos aún de la autonomía de mi anterior MacBook Air, pero ninguno de los dos me permitía salir de casa con el portátil bajo el brazo sin tener que llevar el cargador. Las 9 horas de autonomía que ofrece el nuevo MacBook son más que suficientes para poder echarlo en la mochila y olvidar el cargador en casa, porque difícilmente lo necesitarás antes de regresar a ella por la noche.
Teclado completo y más cómodo

Si algo no puede sacrificarse en un portátil es el teclado, al menos para muchos de los que escribimos en este tipo de ordenadores. Conseguir un teclado completo en un ordenador tan pequeño y tan delgado no ha debido ser tarea fácil, pero Apple no sólo lo ha hecho sino que además ha conseguido que las teclas sean un 17% más anchas, un 40% más finas, y no falta ninguna de las teclas que puedes encontrar en un teclado normal. La retroiluminación, una autentica gozada para escribir en situaciones de poca luz, ha mejorado con el uso de LEDs individuales para cada tecla, lo cual mejora la iluminación sin castigar la batería.
Todo está en la nube, no hacen falta cables
Apple ha diseñado el portátil del siglo XXI con una premisa: los cables no son necesarios. Por eso mismo sólo ha considerado oportuno dotarlo de un conector para periféricos. Para ello ha dotado al portátil de todo tipo de conectividad inalámbrica incluyendo por supuesto WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.0. Olvídate de cables para conectar el ratón, que además ni te hará falta con el nuevo Trackpad sensible a la presión que efectúa acciones diferentes según lo fuerte que apretemos. ¿Cable para la batería? No lo necesitas. ¿Cable para almacenamiento USB? con los servicios de almacenamiento en la nube tampoco. ¿No tienes internet? Para eso tienes un iPhone que te permite compartir internet de forma automática con la misma cuenta de iCloud. Y para aquellas ocasiones excepcionales en las que tengas que conectar un dispositivo, pues tienes un puerto USB-C de última generación que sirve para todo: carga, salida de vídeo, USB, etc.

Por supuesto ya tienes disponibles los adaptadores oficiales de Apple que te permiten desde convertir el USB-C a un USB normal, o triplicar los puertos disponibles y conseguir así un USB-C, un HDMI y un USB convencional. Por el módico precio de 89€ el primero y 19€ el segundo solucionas el problema de conectividad mediante cables si es que para ti eso supone un problema. Pero esta no es la idea de Apple, que quiere que abandones los cables. Hizo lo mismo al eliminar la unidad DVD de los MacBook Air, iMac y Mac Mini, y ofreciendo una superdrive externa para los más reacios.
No para todos, pero sí para muchos
Como el titular del artículo indica, el nuevo MacBook puede que no sea el portátil más adecuado para todo el mundo, pero sí lo es para muchos usuarios que buscan precisamente lo que Apple quiere ofrecer: libertad sin cables. Apple quiere que lo mismo que coges tu iPad y sales a la calle sin preocuparte de nada más, ahora cojas tu MacBook y hagas lo mismo. El primer paso hacia el futuro portátil de Apple ya está dado, ¿cuál será el siguiente?