El pliegue invisible del iPhone Fold: así es la nueva pantalla de Samsung

  • Samsung ha presentado en el CES una pantalla plegable con pliegue prácticamente imperceptible.
  • Todo apunta a que este panel será la base del primer iPhone Fold que Apple prepara para 2026.
  • La tecnología combina OLED flexible y placa metálica microperforada para distribuir mejor la tensión del pliegue.
  • Se espera que Samsung la use también en su Galaxy Z Fold 8, marcando un nuevo estándar en pantallas plegables.

Pantalla plegable con pliegue invisible

La idea de un iPhone plegable lleva años rondando el mercado, pero uno de los grandes obstáculos siempre ha sido el marcado pliegue en el centro de la pantalla que muestran prácticamente todos los dispositivos de este tipo. Ese surco, visible y perceptible al tacto, chocaba de frente con las exigencias de Apple para un hipotético iPhone Fold.

En las últimas semanas, sin embargo, se ha acelerado la sensación de que ese problema podría estar resuelto. Samsung ha mostrado en el CES una nueva generación de panel plegable en la que el pliegue resulta casi imposible de distinguir, y varios indicios apuntan a que este sería precisamente el componente elegido para el primer iPhone plegable de Apple, previsto para 2026.

Un pliegue casi invisible que cambia las reglas del juego

Detalle de pliegue invisible en iPhone Fold

En uno de los stands del CES, Samsung Display dejó ver un prototipo de móvil plegable muy similar a sus Galaxy Z Fold actuales, pero con un detalle clave: la zona central de la pantalla interna apenas mostraba curvatura. En una etiqueta junto al dispositivo se podía leer “Advanced Crease-less”, una forma discreta de señalar que se trataba de una nueva tecnología orientada a reducir al mínimo la marca del pliegue.

Según las grabaciones y fotografías filtradas desde la feria, el surco que hasta ahora acompañaba a los Fold prácticamente desaparece. A simple vista la superficie parece plana, y solo con determinados reflejos de luz se aprecia una leve curva en la parte central. No es una eliminación absoluta, pero sí un salto muy notable respecto a cualquier generación anterior.

La propia Samsung no ha ofrecido demasiados detalles públicos, pero quienes han tenido acceso al prototipo apuntan a que este panel podría ser la base del Galaxy Z Fold 8, previsto para mediados de 2026. De confirmarse, estaríamos ante la primera pantalla plegable de gran consumo en la que el pliegue deja de ser protagonista visual y táctil.

Más allá del impacto estético, la mejora persigue un efecto práctico: evitar esa sensación de “escalón” al deslizar el dedo por la pantalla interna. Es un aspecto crítico para quienes leen, juegan o trabajan durante muchas horas en este tipo de dispositivos, tanto en Europa como en el resto de mercados donde los plegables empiezan a ganar presencia.

La tecnología detrás del pliegue invisible

Tecnología de pantalla plegable sin pliegue

El avance no viene solo de un cambio de forma externa. El corazón de esta solución está en la nueva estructura interna del panel OLED flexible. Samsung ha integrado la pantalla con una placa metálica microperforada mediante láser, diseñada para repartir de manera mucho más homogénea la tensión que se genera al abrir y cerrar el dispositivo cientos de veces al día.

Gracias a esas microperforaciones, la zona de bisagra deja de concentrar toda la presión en una única línea y la distribuye por una superficie mayor. El resultado es una curvatura más suave que ya no crea el típico valle visible en el centro, reduciendo la deformación visual y el desgaste localizado.

Este enfoque estructural tiene otra consecuencia importante: la durabilidad. Hasta ahora, uno de los puntos débiles de los plegables había sido precisamente la aparición de arrugas más marcadas con el paso del tiempo, o incluso defectos permanentes tras miles de ciclos de apertura. Con un reparto de tensiones más equilibrado, los fabricantes confían en que la vida útil de estas pantallas mejore de manera notable.

En paralelo a la parte mecánica, también se está trabajando en nuevos recubrimientos y cristales flexibles. En el caso concreto del futuro iPhone Fold, diferentes informes señalan que Apple habría colaborado en el desarrollo de un cristal flexible propio que mejore la sensación al tacto y la resistencia frente a arañazos, algo especialmente relevante en mercados como el europeo, donde el precio de los terminales suele ir ligado a expectativas muy altas de durabilidad.

El papel de Apple: años esperando un pliegue que no se vea

Concepto de iPhone Fold con pliegue invisible

La llegada de esta pantalla encaja con la estrategia que se atribuye a Apple desde hace tiempo: no entrar en el mercado de los plegables hasta que el pliegue deje de ser un problema evidente. Mientras marcas como Samsung, Huawei o Motorola han ido encadenando generaciones, Apple se habría mantenido al margen precisamente por no estar satisfecha con el resultado visual y táctil del doblez.

Distintas fuentes de la cadena de suministro apuntan a que la compañía de Cupertino encargó a Samsung Display el desarrollo de un panel sin pliegue visible al uso, imponiendo un listón más alto que el de los propios productos plegables de Samsung. El objetivo sería que, una vez desplegado, el iPhone Fold ofreciese una sensación lo más cercana posible a la de un iPad, sin hundimientos en el centro.

Según esas mismas filtraciones, Samsung habría logrado un prototipo que satisfizo a Apple durante el último año, pero el proceso no fue sencillo. De hecho, se comenta que la complejidad técnica obligó a Apple a implicar a parte de su equipo de diseño e ingeniería de hardware para ajustar parámetros de grosor, radios de curvatura y materiales del conjunto.

Si el calendario se cumple, el primer iPhone plegable aparecería entre seis y siete años después del debut del primer Android plegable. Es una espera larga incluso para una empresa conocida por no ser la primera en adoptar ciertas tendencias. Pero en este caso, el requisito de tener un pliegue invisible o casi imperceptible habría sido una condición innegociable para dar luz verde al proyecto.

Indicios de que esta es la pantalla del futuro iPhone Fold

Varios detalles apuntan a que el panel mostrado por Samsung Display en el CES no era una simple curiosidad tecnológica, sino el mismo tipo de pantalla que podría montar el iPhone Fold. Para empezar, la relación de aspecto observada en el prototipo coincide bastante con la que se ha filtrado para el dispositivo plegable de Apple, más cercana a un formato pensado para usarse como tablet compacta al desplegarse.

Además, la presencia de la etiqueta “Advanced Crease-less” y el hecho de que el dispositivo estuviera expuesto solo durante un periodo breve antes de ser retirado alimentan la teoría de que se habría mostrado algo que debía permanecer en un segundo plano. Algunas fuentes apuntan a un posible fallo de comunicación interno a la hora de preparar el stand de la feria.

Medios especializados que estuvieron en el CES describen una diferencia visual muy clara entre un Galaxy Z Fold 7 expuesto a la izquierda, con su pliegue habitual, y el nuevo prototipo colocado a la derecha. Mientras el primero mostraba la línea de hundimiento característica, el segundo exhibía una superficie prácticamente lisa, hasta el punto de que, en fotografías a máxima resolución, cuesta identificar la zona de doblez.

Se suma a esto que, desde hace meses, los rumores sobre el iPhone Fold insisten en que Samsung será el proveedor principal de las pantallas plegables de Apple. Con ese contexto, resulta razonable pensar que Apple aprovechará este panel avanzado, en lugar de apostar por una tecnología distinta que todavía no esté lista para producción masiva.

Un movimiento coordinado de Samsung y Apple de cara a 2026

La coincidencia temporal también es significativa. Por un lado, se espera que Samsung presente el Galaxy Z Fold 8 a mediados de 2026, adoptando este nuevo panel de pliegue casi invisible. Por otro, los analistas sitúan el lanzamiento del primer iPhone Fold en la misma franja anual, aunque probablemente algo más tarde.

Si ambos productos llegan al mercado en torno a esas fechas con la misma base tecnológica de pantalla, se estaría enviando un mensaje claro al sector: la reducción radical del pliegue pasa a ser un estándar esperado en los dispositivos plegables de gama alta. Esto podría empujar a otros fabricantes a acelerar sus propios desarrollos en Europa y en el resto de regiones clave.

Para los usuarios, la novedad no se limita a un cambio de aspecto. Un pliegue menos visible y menos perceptible al tacto puede hacer que un plegable resulte más cómodo para leer, ver series o trabajar con varias apps a la vez, sobre todo si se utiliza como sustituto ocasional de una tablet. Es un matiz que, en el uso diario, puede marcar si el formato convence o sigue generando dudas.

En paralelo, el salto de calidad en las pantallas también puede servir para justificar los precios previsiblemente elevados de estos dispositivos. Tanto el iPhone Fold como el Galaxy Z Fold 8 se situarán, con casi total seguridad, en la franja alta del mercado europeo, donde cualquier avance tangible es clave para convencer a quienes aún ven los plegables como algo experimental.

Con todo esto sobre la mesa, el panorama de aquí a 2026 apunta a que los móviles plegables podrían dejar atrás esa sensación de producto en “fase beta” que muchos usuarios todavía perciben, especialmente en países como España, donde la adopción ha sido más prudente.

El desarrollo de una pantalla plegable en la que el pliegue apenas se aprecia a simple vista supone un punto de inflexión para el futuro iPhone Fold y para la próxima generación de Galaxy Z Fold. Tras años de espera, colaboración estrecha entre Apple y Samsung y mejoras técnicas en la estructura del panel OLED, todo indica que en 2026 veremos los primeros plegables de gran consumo donde el doblez deja de ser el protagonista y pasa a ser, por fin, casi invisible.

iPhone Fold
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