Llevamos años escuchando rumores sobre la posibilidad de que en Cupertino se animen a lanzar un teléfono que se doble, algo que ya casi parece parte del paisaje tecnológico. Sin embargo, lo que antes eran simples especulaciones está empezando a tomar una forma mucho más real y, lamentablemente para los más impacientes, parece que el lanzamiento podrÃa demorarse hasta 2027 según las últimas informaciones que llegan desde las lÃneas de producción en Asia.
Aunque muchos esperaban ver alguna sorpresa a corto plazo, la realidad es que el calendario de Apple parece estar moviéndose hacia una ventana de tiempo más conservadora. Esto no significa que el proyecto esté aparcado, sino que la compañÃa está priorizando la durabilidad del panel y la fiabilidad de la bisagra por encima de las prisas por competir en un mercado que ya cuenta con varios actores veteranos.
Especificaciones de lujo para un terminal exclusivo

Si echamos un vistazo a lo que se cocina a nivel de hardware, estarÃamos ante un dispositivo tipo libro con una pantalla interior de 7,8 pulgadas. Para que nos hagamos una idea, es casi como llevar un iPad mini en el bolsillo que se puede plegar para ocupar la mitad de espacio. La obsesión de los ingenieros por el diseño habrÃa llevado a buscar un grosor de solo 4,5 milÃmetros cuando está abierto, una cifra que obligarÃa a prescindir del sistema Face ID tradicional para integrar un sensor Touch ID en el botón lateral, algo mucho más práctico para este factor de forma.
En su interior, el motor de este supuesto iPhone Ultra serÃa el futuro chip A20 Pro acompañado de unos generosos 12 GB de memoria RAM. Esta potencia serÃa necesaria no solo para el dÃa a dÃa, sino para mover con total soltura un sistema de multitarea real en pantalla grande. Además, para evitar problemas de temperatura en un cuerpo tan fino, se rumorea el uso de cámaras de vapor y una estructura de metal lÃquido que ayudarÃa a disipar el calor de forma eficiente.
Pistas en el software y retos en la fabricación

No hace falta ser un lince para ver que algo se está cociendo cuando en las tripas del sistema operativo aparecen términos como ‘foldState’ o referencias al ángulo de apertura de una bisagra. Estas variables sugieren que el software ya está preparado para gestionar pantallas flexibles, permitiendo que las aplicaciones se adapten automáticamente según si el dispositivo está totalmente abierto, cerrado o en una posición intermedia para ver contenido multimedia.
Sin embargo, el camino no está siendo de rosas. Problemas técnicos relacionados con el proceso SMT aplicado a la placa base y la complejidad de ensamblar paneles OLED de Samsung sin que aparezcan arrugas habrÃan forzado el cambio de fecha. El director ejecutivo de Largan Precision, uno de los proveedores clave, ya dejó caer que ciertos productos estrella podrÃan no estar disponibles hasta principios del próximo año o incluso más tarde, lo que encaja perfectamente con la teorÃa del retraso.
En cuanto al bolsillo, la exclusividad se pagará cara. Las filtraciones apuntan a un precio que rondarÃa los 2.000 euros para la versión base, situándose en el escalón más alto del catálogo de la manzana. Es un movimiento lógico si tenemos en cuenta el coste de los materiales y que Apple no suele lanzarse a la piscina con productos baratos cuando se trata de tecnologÃas disruptivas que aún están madurando en sus laboratorios.
El futuro de la telefonÃa en Apple pasa irremediablemente por la flexibilidad, aunque parece que tendremos que armarnos de paciencia un poco más de lo previsto. Con un diseño que busca la máxima delgadez, un hardware de primer nivel encabezado por el chip A20 Pro y un sistema operativo que ya empieza a dar pistas sobre su funcionamiento, el primer plegable de la marca promete ser un punto de inflexión. A pesar de los obstáculos en la cadena de suministro y el elevado coste que supondrá hacerse con uno, la estrategia de esperar hasta 2027 busca asegurar que, cuando por fin llegue a las tiendas de España y el resto del mundo, la experiencia sea tan sólida como la de cualquier otro dispositivo de la firma.
