Errores comunes al configurar un iPhone nuevo y cómo evitarlos

  • Identificar y evitar bloqueos en la configuración inicial (actualización de iOS e ID de Apple) reduce la mayoría de problemas al estrenar iPhone.
  • Contar con buena conexión, SIM bien insertada y copias de seguridad previas facilita la recuperación ante fallos de activación o restauración.
  • Tras la configuración, ajustar batería, red y almacenamiento ayuda a mantener rendimiento estable y alarga la vida útil del iPhone.

Errores comunes al configurar un iPhone nuevo (y cómo evitarlos)

Estrenar un iPhone es casi como sacar un coche del concesionario: apetece usarlo ya mismo, pero un mal inicio puede amargarte la experiencia. Muchos usuarios se encuentran con bloqueos en la pantalla de configuración, problemas con el ID de Apple, fallos de red o errores tras actualizar iOS nada más encenderlo por primera vez. Todo esto se puede evitar si sabes qué hacer y, sobre todo, qué no hacer.

En esta guía vas a ver los errores más frecuentes al configurar un iPhone nuevo y cómo esquivarlos, pero también qué hacer si ya te has quedado atascado en una pantalla, si la batería vuela, si la red no va fina o si el móvil se calienta más de la cuenta. La idea es que puedas dejar tu iPhone listo desde el minuto uno, sin sustos, sin perder datos y sin estar horas peleándote con menús. Vamos allá con esta guía sobre los errores comunes al configurar un iPhone nuevo (y cómo evitarlos).

Errores frecuentes durante la primera configuración del iPhone

Uno de los fallos más frustrantes al estrenar dispositivo es que el asistente inicial de configuración se quede clavado. Suele ocurrir en dos momentos clave: durante la actualización de iOS que aparece en el propio asistente o en la pantalla de inicio de sesión del ID de Apple. Vamos a ver por qué pasa y cómo salir de ese bucle.

Hay usuarios que al encender su iPhone nuevo y seguir los pasos de bienvenida ven que la actualización de iOS dentro del asistente nunca termina. La barra de progreso se queda congelada durante horas y no aparece ninguna opción clara para continuar. Esto genera la sensación de que el teléfono está “muerto” cuando en realidad hay salida.

En otros casos, el bloqueo ocurre al intentar iniciar sesión con el ID de Apple. La pantalla de “Configurar ID de Apple” se queda pensando indefinidamente o aparece el mensaje de que el iPhone puede tardar unos minutos en activarse… y nunca sale de ahí. Suelen intervenir factores como la SIM, la conexión de red o el propio estado de la cuenta de Apple.

Otro error muy típico durante el primer arranque es vincular la restauración desde una copia de iCloud a una actualización obligatoria de iOS. Si el sistema te fuerza a descargar una versión de iOS que por lo que sea da problemas en ese momento (saturación de servidores, cortes de conexión, etc.), puedes quedarte atrapado a mitad del proceso sin poder avanzar ni volver atrás.

Para evitar estos escenarios, es muy recomendable configurar primero el iPhone de forma “limpia”, sin restaurar datos ni cuentas, y dejar las actualizaciones de sistema y la recuperación de copias de seguridad para después, cuando ya tengas acceso al escritorio y puedas controlar todo con más tranquilidad.

Cómo salir de un bloqueo al actualizar iOS en la configuración inicial

Si tu iPhone nuevo se ha quedado clavado en la pantalla de actualización de iOS dentro del asistente, hay una salida bastante eficaz: interrumpir el asistente, borrar el dispositivo y repetir el proceso evitando esa actualización obligatoria.

Cuando estás en la pantalla de actualización y ves que no avanza, puedes mantener pulsado el botón lateral derecho hasta que aparezca el menú con la opción de apagar o reiniciar. Desde ahí, apaga el iPhone y después vuelve a encenderlo manteniendo la calma. Al iniciar, tendrás de nuevo el asistente de bienvenida habitual.

En esta segunda vuelta de configuración, el truco consiste en no pedir que importe datos ni ajustes desde iCloud ni desde tu iPhone antiguo. Elige la opción de configurar como iPhone nuevo o configurar sin otro dispositivo. De este modo, el sistema ya no te obligará a realizar la actualización de iOS dentro del propio asistente.

Una vez que hayas completado esa configuración básica y ya estés en la pantalla de inicio, puedes actualizar iOS desde Ajustes > General > Actualización de software con el método tradicional, que suele ser mucho más estable y controlable que el del asistente inicial.

Después de instalar la versión más reciente de iOS y comprobar que todo funciona, puedes hacer un restablecimiento de fábrica si quieres volver a dejar el iPhone como recién salido de la caja, pero manteniendo el sistema actualizado. Este borrado no baja la versión de iOS, así que seguirás con la última versión instalada, pero con un entorno limpio y listo para restaurar tu copia de seguridad con calma.

Durante este proceso, es posible que aparezca algún mensaje emergente preguntando si quieres eliminar o conservar la eSIM. Lo más prudente, salvo que vayas a cambiar de línea o de operadora, es mantener la eSIM para evitar problemas de activación posteriores.

Bloqueos en la pantalla de ID de Apple al configurar el iPhone

Otro clásico a la hora de estrenar iPhone es el bloqueo en la pantalla de configuración del ID de Apple. El dispositivo parece quedarse pensando eternamente o lanza mensajes de error de activación. Para poder solucionarlo bien, conviene entender las causas habituales.

Una de las razones más frecuentes es tan simple como haber colocado mal la tarjeta SIM o no tener una SIM activa. Si la bandeja no está bien cerrada, la SIM está dañada o directamente no hay una tarjeta válida, el iPhone puede negarse a completar la activación del ID de Apple porque no logra comunicarse con la red móvil.

También entra en juego la conexión de red. Un Wi‑Fi débil, inestable o saturado, o unos datos móviles con apenas cobertura, pueden hacer que el proceso se quede colgado al intentar validar tus credenciales con los servidores de Apple. Aunque el iPhone no necesita una velocidad de vértigo, sí requiere una conexión mínimamente estable.

En ocasiones el problema está dentro del propio teléfono, por ejemplo un fallo puntual de software que congela la pantalla. En esos casos, un reinicio forzado suele ser suficiente para que el asistente retome la marcha. También puede ocurrir que tu ID de Apple esté bloqueado, restringido o desactivado, por ejemplo por intentos de inicio de sesión sospechosos.

Por último, aunque es menos habitual, hay veces en las que los servidores de Apple tienen incidencias. Si el servicio de ID de Apple está caído o con problemas, da igual que tu conexión sea perfecta: el iPhone no podrá verificar las credenciales y se quedará atascado en la pantalla de activación.

Soluciones rápidas para un iPhone atascado en el ID de Apple

La medida más directa para intentar recuperar el control cuando el iPhone no responde es forzar el reinicio del dispositivo. Este procedimiento varía según el modelo, pero en todos los casos apaga el teléfono sin necesidad de que reaccione a los toques en pantalla y sin borrar tus datos.

En los iPhone 6s, SE de primera generación y modelos más antiguos, la combinación es botón de encendido (Dormir/Despertar) y botón de inicio a la vez durante unos 10 segundos, hasta que veas el logo de Apple. En iPhone 7 y 7 Plus se hace manteniendo pulsados el botón de encendido y el de bajar volumen, también hasta que aparezca el logo.

En los modelos más recientes (iPhone 8 y posteriores), el proceso cambia: pulsa y suelta rápidamente subir volumen, luego baja volumen y, a continuación, mantén pulsado el botón lateral hasta que la pantalla se vuelva negra y aparezca el logo de Apple. Suelta el botón cuando veas el logotipo y espera a que el sistema arranque de nuevo.

Si tras este reinicio sigues atascado en la pantalla del ID de Apple, puedes probar a usar otro ID de Apple para la configuración inicial. Si tu cuenta principal está bloqueada por motivos de seguridad, puede que no te deje avanzar. Puedes crear un ID nuevo o incluso utilizar temporalmente la cuenta de un familiar o amigo y, más tarde, cambiar la sesión desde Ajustes añadiendo tu propio ID de Apple.

Otra comprobación clave es la tarjeta SIM. Apaga el iPhone, extrae la bandeja con una aguja, un clip o la herramienta de expulsión, coloca bien la SIM con los contactos dorados hacia abajo y vuelve a insertarla. Asegúrate de que es una SIM activa, preferiblemente reciente. Después, enciende el iPhone y repite la configuración.

Si sospechas que es la red, cambia de Wi‑Fi, prueba con otra red más estable o usa datos móviles si tu tarifa lo permite. Alternar el modo avión durante unos segundos también puede ayudar a refrescar la conexión. Y como último chequeo, puedes visitar desde otro dispositivo la página de Estado del sistema de Apple para mirar si el servicio de ID de Apple aparece en verde; si está en rojo, toca esperar.

Restaurar el iPhone mediante iTunes/Finder si nada más funciona

Robot con cara de Finder

Cuando el bloqueo es serio y ninguna de las soluciones anteriores funciona, una vía avanzada es restaurar el iPhone usando iTunes (en Windows o macOS antiguo) o Finder (en macOS moderno). Este método reinstala iOS y suele resolver casi cualquier problema de software, a costa de borrar el contenido si no hay copia.

Para usar este procedimiento, asegúrate de tener la última versión de iTunes o un Mac actualizado. Conecta el iPhone al ordenador mediante un cable USB o USB‑C de calidad y, si el dispositivo no es reconocido, tendrás que ponerlo en modo recuperación.

En los iPhone 8 y posteriores, entra en modo recuperación pulsando y soltando subir volumen, luego bajar volumen y manteniendo el botón lateral hasta que veas en pantalla el icono de conexión al ordenador. En iPhone 7 y 7 Plus, mantén pulsados el botón de encendido y el de bajar volumen hasta que aparezca la pantalla de conexión, y en los iPhone 6s y anteriores, pulsa botón de inicio y encendido a la vez hasta que veas la misma imagen.

Una vez en modo recuperación, el ordenador mostrará un mensaje indicando que hay un iPhone en problemas y te dará dos opciones: Actualizar o Restaurar. Actualizar intenta reinstalar iOS manteniendo datos; Restaurar borra todo y reinstala el sistema limpio. Si te interesa conservar la información, prueba primero la opción de actualizar.

Si el error persiste incluso después de actualizar, tendrás que recurrir a Restaurar y luego cargar una copia de seguridad desde iTunes, Finder, iCloud o la herramienta de copia de seguridad que utilices. Antes de llegar a este punto, es extremadamente aconsejable haber hecho una copia de seguridad previa en el ordenador, justo para no perder absolutamente todo si toca restaurar.

Existen soluciones de terceros especializadas en hacer copias de seguridad completas del iPhone al ordenador, permitiendo guardar mensajes, fotos, vídeos, datos de apps, pasar los chats de WhatsApp y más, sin depender de la conexión a Internet. Este tipo de herramientas funcionan mediante cable y son muy útiles en países o zonas con Wi‑Fi inestable o velocidades muy bajas.

Cómo configurar paso a paso un iPhone nuevo sin que se bloquee

Si todavía no has terminado la configuración o quieres empezar desde cero, hay una serie de pasos que reducen muchísimo el riesgo de que el asistente se quede colgado. No es complicado, pero conviene seguir un orden lógico y no tener prisa.

Enciende el iPhone dejando pulsado el botón lateral hasta que aparezca el logo de Apple. Selecciona tu idioma y región, y ajusta el tamaño de letra si lo necesitas. Cuando te pregunte si quieres configurar con otro dispositivo, puedes escoger hacerlo de forma manual si quieres máximo control y evitar arrastrar errores.

En el momento en que aparezca la pantalla para conectarte a una red, es recomendable usar un Wi‑Fi estable y con buena señal. Si en casa tienes un router saturado o muy lejos, acércate físicamente o, si te ves muy apurado, usa datos móviles, aunque esta última opción consume más de tu tarifa.

Asegúrate de que la tarjeta SIM está correctamente insertada antes de seguir, para evitar problemas de activación. El asistente te guiará hasta la sección de “Configurar ID de Apple”. Aquí puedes introducir tu ID habitual y contraseña, o crear uno nuevo si vienes de Android o es tu primer dispositivo de Apple; también existe el traspaso directo de datos para facilitar el cambio entre plataformas.

Si tienes la autenticación en dos pasos activada, te llegará un código de seis dígitos a otro dispositivo Apple o por SMS. Introdúcelo en el iPhone nuevo para validar el inicio de sesión. Después podrás resolver el resto de ajustes: Face ID o Touch ID, código de desbloqueo, Siri, cómo dictar texto en tu iPhone, localización, etc.

En vez de restaurar inmediatamente una copia de seguridad pesada, considera acabar primero la configuración básica y comprobar que no hay bloqueos. Posteriormente, desde Ajustes, puedes restaurar tu copia desde iCloud o desde un ordenador con mayor tranquilidad, sin la presión del asistente inicial.

Problemas habituales tras actualizar a iOS en un iPhone nuevo

Una vez que el iPhone está configurado, muchos usuarios deciden instalar la última versión de iOS cuanto antes. Es buena idea a nivel de seguridad y funciones, pero también es cuando pueden aparecer ciertos síntomas molestos: batería que se agota más rápido, lentitud, fallos de Wi‑Fi, apps que se cierran, etc.

Tras una gran actualización, es relativamente común notar que la batería dura menos durante los primeros días. El sistema está reindexando archivos, fotos, aplicaciones y aplicando optimizaciones internas, lo que incrementa el consumo temporalmente. Si la situación se alarga varias semanas, entonces ya conviene tomar medidas.

Otro efecto típico es que el iPhone parezca más pesado, con transiciones lentas o pequeños tirones, especialmente en modelos más antiguos que se van quedando justos de potencia para las últimas versiones de iOS. Los efectos visuales y la falta de espacio libre agravan la sensación de lentitud.

También hay usuarios que tras actualizar notan problemas de conectividad Wi‑Fi y Bluetooth: desconexiones, redes que no se guardan, auriculares que no emparejan bien, etc. Suelen deberse a ajustes de red que se han quedado “enganchados” o a pequeños cambios en la pila de red del sistema; en algunos casos se han reportado errores en Bluetooth y CarPlay que afectan al emparejado y la conectividad.

Por último, después de una actualización grande, no es raro que ciertas aplicaciones empiecen a cerrarse solas, no abran o funcionen a trompicones. A menudo se soluciona cuando los desarrolladores lanzan versiones compatibles con el nuevo iOS, pero hay algunos pasos que puedes ir adelantando tú mismo.

Cómo mejorar batería, rendimiento y estabilidad tras la actualización

Cómo encender o apagar tu iPhone correctamente

Para mitigar el impacto en la autonomía tras instalar un nuevo iOS, conviene revisar qué está chupando batería realmente. En Ajustes > Batería, puedes ver qué apps consumen más energía y si abusan del uso en segundo plano. Desactiva la actualización en segundo plano para las que no necesites que se refresquen continuamente.

Activar el Modo de bajo consumo en Ajustes > Batería reduce procesos internos, baja el brillo automáticamente y limita tareas que no son críticas. Es especialmente útil si vas justo de batería durante el día o si vives en una zona con cortes eléctricos frecuentes y no puedes recargar a menudo.

Si el iPhone se nota lento, revisa el almacenamiento en Ajustes > General > Almacenamiento del iPhone. Dejar algo de espacio libre mejora el rendimiento, porque iOS necesita margen para gestionar archivos temporales y actualizaciones. Elimina aplicaciones que no uses, borra vídeos pesados o pasa fotos a un ordenador o a la nube.

También puedes reducir el impacto visual desactivando algunos efectos. En Ajustes > Accesibilidad > Movimiento, activa la opción “Reducir movimiento”. Esto aligera animaciones y transiciones, y en dispositivos antiguos se nota bastante. Un reinicio completo tras aplicar estos cambios ayuda a que todo se asiente.

En caso de que los problemas sean muy persistentes, una restauración completa (previa copia de seguridad) puede dejar el sistema como nuevo. Aunque es más radical, reinstalar iOS desde cero suele eliminar fallos arrastrados de versiones anteriores y limpiar configuraciones corruptas que afectaban a la fluidez.

Errores de red al configurar o usar el iPhone

Muchos de los bloqueos en la configuración inicial, así como fallos posteriores, tienen que ver con la conectividad. Mensajes como “Sin servicio”, cortes de señal, Wi‑Fi que no conecta o Bluetooth que no empareja se repiten con frecuencia, y en algunos países con infraestructuras más limitadas se notan todavía más.

Cuando el iPhone muestra “Sin servicio” o la señal cae constantemente, lo primero es comprobar dónde estás y qué cobertura tiene tu operadora en esa zona. Edificios altos, zonas montañosas, garajes o interiores muy cerrados suelen provocar una caída drástica de la señal móvil.

Como soluciones básicas, activa y desactiva el modo avión durante unos segundos y reinicia el iPhone manteniendo pulsado el botón lateral y un botón de volumen. Estos gestos, aunque parezcan simples, refrescan por completo la conexión a la red y muchas veces bastan para recuperar servicio.

No olvides revisar la SIM: sacarla con cuidado, limpiar ligeramente los contactos metálicos con un paño seco y volver a insertarla firmemente ayuda a descartar falsos contactos. Si la tarjeta es antigua o está dañada, es posible que necesites que tu operadora te entregue una nueva para evitar problemas de activación.

En el caso de Wi‑Fi, asegúrate de estar dentro del rango del router, introduce bien la contraseña, y si notas comportamientos raros, prueba a olvidar la red desde Ajustes > Wi‑Fi y volver a conectarte desde cero. Para más ayuda consulta solución a los cortes de Wi‑Fi. Desactivar la dirección Wi‑Fi privada en redes domésticas de confianza también puede solucionar incompatibilidades con algunos routers.

Si los problemas de red se repiten y afectan tanto a Wi‑Fi como a datos móviles y Bluetooth, puedes restablecer la configuración de red en Ajustes > General > Transferir o restablecer iPhone > Restablecer > Restablecer ajustes de red. Ten en cuenta que perderás claves Wi‑Fi guardadas y configuraciones de VPN, pero muchas veces es la forma más rápida de limpiar errores de conexión.

Problemas de batería, temperaturas y estado de salud

La batería es uno de los puntos donde más se notan los errores de configuración y las malas prácticas de uso. Un iPhone que se descarga a toda velocidad o que se calienta demasiado nada más sacarlo de la caja puede deberse tanto a ajustes de software como al propio entorno en el que se usa.

En climas muy calurosos o con temperaturas que rozan los 35 ºC, el desgaste de la batería se acelera. Apple recuerda que todas las baterías recargables pierden capacidad con el tiempo, pero un uso inteligente puede alargar bastante su vida. Es importante evitar dejar el iPhone al sol, dentro del coche o cargando durante horas sin necesidad.

Para identificar qué apps gastan más, entra en Ajustes > Batería y mira el consumo por aplicación. Suele ser buena idea limitar el acceso a la localización y la actividad en segundo plano de aquellas que no necesitas que estén siempre activas. Usar Wi‑Fi en lugar de datos móviles cuando la cobertura es mala también ayuda, porque el móvil no tiene que esforzarse tanto en buscar señal.

Si tu iPhone se calienta con facilidad, reduce el brillo de la pantalla, cierra apps que no estés usando y, si llevas una funda muy gruesa, quítala temporalmente. Activar el modo avión en zonas con señal casi inexistente evita que el móvil se pase el día intentando conectarse sin éxito, lo que genera calor y gasta batería.

Para saber si la batería necesita realmente un cambio, ve a Ajustes > Batería > Estado de la batería y carga. Si la capacidad máxima está por debajo del 80 % o ves mensajes del tipo “La salud de tu batería está significativamente degradada”, es una señal clara de que un reemplazo puede devolverle vida al dispositivo. Los apagones espontáneos, sobrecalentamiento constante o tiempos de carga extraños también son pistas.

Aunque cambiar de iPhone puede ser tentador cuando la batería ya no rinde, muchas veces un simple reemplazo de batería es más barato y sostenible. El coste suele ser bastante inferior al de un terminal nuevo y, si la batería es el único componente dañado, tendrás teléfono para rato.

Pantalla congelada, negra o dañada durante la configuración

Otro problema que asusta mucho, sobre todo cuando el iPhone es nuevo, es encontrarse con una pantalla en negro, congelada o que no responde al tacto. No siempre significa que la pantalla esté rota: muchas veces es un cuelgue de software que tiene solución desde casa.

Cuando la pantalla se queda en negro, lo primero es asegurarse de que el iPhone tiene carga. Conéctalo a un cargador certificado y déjalo al menos 30 minutos enchufado. Si después sigue igual, pasa al reinicio forzado siguiendo el método correspondiente a tu modelo para descartar que sea un simple bloqueo del sistema.

Si detectas que el fallo ocurre siempre con la misma aplicación (por ejemplo, se congela al abrir una app concreta), fuerza el reinicio y después desinstala esa app problemática. Es posible que esté mal adaptada a la versión actual de iOS o que se haya dañado durante la instalación.

En casos un poco más serios, puedes conectar el iPhone al ordenador, entrar en modo recuperación y seleccionar “Actualizar” para reinstalar el sistema sin borrar tus datos. Si esto tampoco resuelve el bloqueo, como último recurso podrías plantearte restaurar el dispositivo o incluso recurrir al modo DFU, que reinstala el firmware por completo.

Si además de los bloqueos la pantalla está agrietada, tiene manchas, líneas o zonas sin respuesta al tacto, probablemente el problema ya no sea solo de software, sino un daño físico en el panel. En esos casos, lo más sensato es buscar un servicio técnico profesional que sustituya la pantalla con piezas de calidad, ya que reparaciones caseras improvisadas pueden empeorar la situación.

Ten en cuenta que en modelos recientes, los costes oficiales de reparación de pantalla pueden ser elevados, especialmente en gamas Pro. No obstante, optar por recambios originales y técnicos certificados reduce el riesgo de problemas posteriores de compatibilidad, brillo, color o respuesta táctil.

Bloqueos de apps, falta de espacio y reinicios forzados

Aunque el foco principal de esta guía está en la configuración inicial, muchos problemas aparecen justo después, cuando empiezas a instalar aplicaciones y a llenarlo todo. Apps que se cierran solas, cuelgues puntuales o un rendimiento que se arrastra son síntomas de que algo en el software no va fino.

Si una aplicación concreta da guerra, lo primero es forzar su cierre desde el selector de apps (desliza desde la parte inferior y suelta en el centro en modelos sin botón Home, o pulsa dos veces el botón de inicio en los más antiguos) y arrastrar la tarjeta de la app hacia arriba para cerrarla. Después, entra en la App Store y comprueba si hay actualizaciones pendientes.

Si sigue fallando, desinstálala y vuelve a instalarla desde cero. Muchas veces esto limpia datos corruptos que arrastraba. También es fundamental mantener iOS actualizado desde Ajustes > General > Actualización de software, porque hay fallos que solo se corrigen con nuevas versiones del sistema.

Cuando el iPhone se nota lento en general, más allá de una sola app, revisa el almacenamiento. Si estás al límite de capacidad, libera espacio eliminando apps pesadas, vídeos en 4K o copias antiguas de documentos. iOS ofrece recomendaciones automáticas para optimizar espacio, como descargar apps no usadas o subir fotos a la nube.

Si el teléfono se congela del todo y no responde, un reinicio forzado puede sacarte del apuro sin pérdida de datos. Solo cuando los problemas son muy persistentes y ni siquiera una actualización del sistema los corrige, tiene sentido hacer un restablecimiento de fábrica, eso sí, siempre después de una copia de seguridad reciente.

Restablecer el iPhone cuando has olvidado el código de desbloqueo

Codigo desbloqueo

Un caso especial que puede arruinar por completo la experiencia de estreno es olvidar el código de desbloqueo o introducirlo mal demasiadas veces. El iPhone acabará mostrando mensajes como “iPhone no disponible” o “Bloqueo de seguridad”, y la única salida que permite Apple es borrar el dispositivo.

En las versiones recientes de iOS, si el iPhone está conectado a Internet verás en la pantalla de bloqueo la opción “¿Olvidaste el código?”. Desde ahí podrás iniciar un restablecimiento completo usando tu ID de Apple y contraseña. El dispositivo se borrará y podrás configurarlo de nuevo desde el asistente inicial.

En versiones antiguas de iOS, o si no aparece esa opción, tendrás que conectar el iPhone a un ordenador y usar iTunes o Finder para restaurarlo en modo recuperación. Esto, igual que antes, borrará todos los datos del dispositivo, así que dependerás de tener copia de seguridad previa para no perderlo todo.

Apple también permite, en ciertas circunstancias, usar un código anterior si lo has cambiado hace muy poco, pero se trata de un margen de tiempo limitado. En cualquier caso, el punto clave es tener siempre activadas las copias de seguridad automáticas en iCloud o hacer respaldos periódicos en ordenador, para que olvidar el código no implique perder tus fotos, notas o documentos.

Si sigues estos consejos a la hora de configurar tu iPhone nuevo, cuidas la red que usas, vigilas la batería y no descuidas las copias de seguridad, tendrás muchas menos papeletas de sufrir bloqueos, errores de activación o fallos graves. Y si alguna vez algo se tuerce, conocer de antemano las rutas de escape (reinicio forzado, modo recuperación, restauración desde copia, revisión de SIM y ajustes de red) te permitirá reaccionar con calma y recuperar el control del dispositivo sin pánico ni improvisaciones.

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