Esto es todo lo que Samsung ha arreglado en el Galaxy Fold que saldrá en septiembre

El Samsung Galaxy Fold fue una página oscura más en la firma surcoreana, y es que tras el fiasco del Galaxy Note 7 y sus explosivas características, no me entra en la cabeza como han sido capaces de lanzar de nuevo un gama premium que se rompe prácticamente con mirarlo, hablamos claro está del último y plegable teléfono.

Tras las recogida inmediata de los terminales a los analistas debido a los numerosos fallos que presentaba el terminal y que hacían que se rompiera irremediablemente, Samsung ha anunciado que el Galaxy Fold llegará de nuevo con un buen puñado de arreglos que evitaría un nuevo ridículo internacional, ¿qué han solucionado en el Galaxy Fold?

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El terminal, como bien sabéis, fue retrasado de forma indefinida a causa de sus problemas de durabilidad y resistencia. De hecho no son pocos los que pensaban que nunca se volvería a ver el terminal, ya que Samsung tampoco daba fechas concretas ni explicaciones demasiado convincentes al respecto. Este teléfono plegable que costaría más de 2.000 euros estaba «fuera de combate» literalmente. Sin embargo, recientemente hemos recibido la nota de prensa en la que Samsung anuncia la vuelta a las andadas del Galaxy Fold durante el mes de septiembre, una vez más sin días concretos, pero todo apunta a que definitivamente, en unas pocas semanas podremos ver al Galaxy Fold de Samsung en las calles, pero… ¿qué es lo que ha arreglado Samsung en este teléfono?

La película protectora, debidamente ocultada

El Galaxy Fold de Samsung incluía una especie de película protectora que le otorga un plus de resistencia. Debemos recordar que obviamente, los paneles flexibles no se encuentran protegidos por un cristal, como sucede con los teléfonos «normales», es por ello que su resistencia a golpes, arañazos y «abolladuras» es bastante pequeña. Por ello, y con la intención de otorgar más rigidez al panel, Samsung coloca una película protectora, similar a los protectores de silicona que colocamos en nuestros iPhone para proteger la pantalla.

Esta película, sin embargo, no llegaba a los bordes del terminal, era ligeramente más pequeña y esto lo hacía visualmente «feo», además de que carente de ningún tipo de indicación al respecto, los analistas pensaron que efectivamente, era un protector de pantalla. Los analistas, como es mi caso en www.actualidadgadget.com, tenemos a menudo la costumbre de eliminar estos «protectores» para sentir y ver la pantalla como debería ser. Pues algunos analistas optaron por eliminar esta película y el resultado fue desastroso, el panel se rompía incluso en el proceso de retirado, un auténtico fracaso.

Ahora la película de polímero plástico que otorga rigidez y resistencia a la pantalla llega hasta los bordes, por lo que quitarla ni es natura ni es tarea fácil. Además, Samsung advierte de que va a incluir detalles en la caja que informen a los usuarios de los riesgos que entraña eliminar esta película protectora, que por otro lado, es un elemento crítico del Galaxy Fold como cualquier otro. Esta es la primera resolución del problema y que sin duda, nunca debió salir erróneamente de las reuniones de diseño.

Los huecos en la bisagra, la suciedad y la resistencia

La bisagra, el que puede ser sin duda el punto más delicado del terminal teniendo en cuenta que es la zona más expuesta del mismo. En la bisagra nos encontramos el panel totalmente desnudo, por un espacio de pocos milímetros, pero que en el uso diario puede ser ciertamente crítico. Esta bisagra que hace aperturas por encima y por debajo de la pantalla permite que ciertos elementos se «cuelen» en su interior, esto, a la hora del plegado y cerrado del mismo puede ejercer presiones, así como el desgaste de los componentes, y el resultado una vez más es: una pantalla rota.

Posiblemente este fuera el problema que sufrió la unidad analizada en The Verge. Imagínate ir a la playa y utilizar este Galaxy Fold en un entorno donde la arena campa a sus anchas. El resultado ya lo sabes, acabará metiéndose lo quieras o no en ese hueco. Ahora Samsung ha reducido bastante este hueco, otro aspecto más que no acabo de entender cómo salió de origen de la sala de diseño, si es evidente que lo podrían haberlo hecho mejor, de nuevo las prisas son malas consejeras para la firma surcoreana. Además, la bisagra ha sido reforzada con tapas de protección y se han añadido diversas piezas metálicas para otorgarle a la pantalla del Galaxy Fold un plus de rigidez y resistencia.

La interfaz de usuario, otra piedra en el camino

La interfaz de usuario, como así certificaron los pocos analistas que tuvieron acceso al terminal, también era un tremendo dolor de cabeza. Las aplicaciones no estaban adaptadas, las animaciones eran lentas y toscas, tanto es así que no se terminaba de comprender un rendimiento tan mediocre en un terminal que contaba con lo último a nivel de hardware. Esto claro, lo comentamos desde el punto de vista del público, pues en mi caso todavía no he tenido en mis manos el Galaxy Fold, esperamos tenerlo pronto, pero mientras tanto nos limitamos a reproducir las palabras de los analistas que sí tuvieron dicho privilegio.

Estas aplicaciones no respondían ni tan rápido ni tan bien como prometía Samsung. Sin embargo, ahora la firma surcoreana en la nota de prensa advierte de que se han optimizado un mayor número de aplicaciones, tanto propias como de terceros desarrolladores, para hacer la experiencia de los usuarios más cómoda e intuitiva.

¿Son los teléfonos flexibles el futuro?

A riesgo de aparecer dentro de un lustro en diversos hilos de Twitter por lo desacertado de mi afirmación, creo que los teléfonos flexible son son el futuro, ni a corto ni a medio plazo. Estos teléfonos tienen un problema serio de durabilidad y resistencia, en un mercado, el de la telefonía móvil, que se está estancando a un ritmo vertiginoso. La gente cada vez alarga más el uso de los mismos, buscando simplicidad. La durabilidad ya es un problema serio con los teléfonos en la actualidad, y pagar 2.000 euros por un terminal que se rompe casi con mirarlo no va a ser una opción popular ni ahora, ni nunca.


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