Face ID bajo la pantalla en el iPhone 18 Pro: así sería el gran cambio

  • Apple prepara un Face ID integrado bajo la pantalla para el iPhone 18 Pro, manteniendo un pequeño orificio para la cámara frontal
  • El rediseño frontal eliminaría la píldora actual y podría mover la cámara a una esquina superior de la pantalla
  • La tecnología se apoya en vidrio micro-transparente y técnicas como HIAA para dejar pasar la luz infrarroja sin perder calidad
  • El lanzamiento se espera para septiembre de 2026 y afectaría sobre todo a los modelos Pro y Pro Max, con especial impacto en Europa y España

Face ID bajo la pantalla en el iPhone

Apple se prepara para uno de los cambios más llamativos en la parte frontal del iPhone desde el notch del iPhone X, y el protagonista no es otro que el Face ID. Si se cumplen las filtraciones, el futuro iPhone 18 Pro estrenará un sistema de reconocimiento facial integrado bajo la pantalla, con una presencia mucho más discreta y una experiencia visual más limpia.

Este movimiento encajaría con la tendencia de la compañía de reducir al mínimo el impacto visual de los sensores sin renunciar a su filosofía de seguridad. La clave estaría en una combinación de nueva tecnología de panel, vidrio especial y rediseño del módulo TrueDepth, con la vista puesta en un lanzamiento previsto para septiembre de 2026 en mercados como España y el resto de Europa.

Face ID bajo la pantalla: cómo funcionaría el nuevo sistema

Desde la cadena de suministro se habla de un iPhone 18 Pro con sensores biométricos ocultos bajo los píxeles OLED, capaces de leer el rostro del usuario a través de la pantalla sin que se vea el conjunto de cámaras y emisores de infrarrojos que conocemos hoy. El objetivo es eliminar la actual “píldora” visible y limpiar la parte superior del panel.

Para lograrlo, Apple estaría probando un nuevo tipo de ventana integrada en el panel, fabricada con un vidrio micro-transparente fusionado. Esta pieza permitiría que la luz infrarroja atraviese la pantalla con la menor distorsión posible, algo esencial para que el sistema TrueDepth conserve la precisión que exige Face ID en pagos, contraseñas y datos sensibles.

Las fuentes apuntan a una solución que recuerda a otras propuestas de la industria basadas en microperforaciones o patrones nanoestructurados en zonas concretas del panel. En esas áreas, la transmisión de luz mejora sin que el usuario perciba un recorte evidente, de modo que el frontal parezca prácticamente continuo.

Aun así, la cámara para selfies seguiría necesitando una apertura totalmente despejada para mantener la calidad de imagen al nivel de un modelo Pro. Por eso, la idea de un sistema 100 % invisible todavía no sería viable, y Apple optaría por un enfoque híbrido entre sensores ocultos y un pequeño orificio visible.

Del recorte en píldora a un orificio en la esquina

Uno de los cambios más comentados es que el iPhone 18 Pro abandonaría el recorte en forma de píldora que ha dado vida a la Dynamic Island en las últimas generaciones. En su lugar, el frontal pasaría a contar con un único orificio para la cámara, mientras que el resto de sensores del Face ID quedarían bajo la pantalla.

Distintas filtraciones, incluidas las citadas por medios como The Information y fuentes de la red social Weibo, señalan que Apple está experimentando con la posición exacta de esa cámara. Una de las opciones que gana fuerza es situarla en la esquina superior izquierda de la pantalla, una decisión que se aleja del clásico recorte centrado al que se había acostumbrado iOS.

El uso de tecnología HIAA (Hole-In-Active-Area) permitiría crear un agujero ultracompacto en plena zona activa del panel OLED, perforado con láser de alta precisión. De este modo se mantendría expuesta la lente frontal, pero con un tamaño mínimo que reduzca el impacto visual al ver vídeos, series o juegos a pantalla completa.

Frente a las soluciones de cámara completamente bajo la pantalla (CUP/UPC), que todavía penalizan la nitidez, HIAA se perfila como una alternativa más equilibrada entre diseño y calidad de imagen. El usuario seguiría viendo la lente, pero la sensación general sería de una pantalla más despejada que en los modelos actuales.

Qué pasa con la Dynamic Island en el iPhone 18 Pro

La gran incógnita gira en torno a la Dynamic Island, ese elemento que Apple ha convertido en parte central de la interfaz de iOS. Con el recorte actual desapareciendo o reduciéndose a un pequeño orificio, surge la duda de si la isla tal y como la conocemos tiene sentido en los modelos de 2026.

Las filtraciones no son del todo unánimes, pero sí coinciden en varios puntos clave: algunos filtradores sostienen que la isla podría reducirse hasta adoptar un formato mucho más discreto, adaptado al nuevo agujero en lugar de a la píldora. Otros hablan directamente de una interfaz renovada, donde las alertas en tiempo real se redistribuyan por la parte superior de la pantalla.

Fuentes con buen historial en el ecosistema Apple, como ciertos analistas de pantalla y filtradores especializados, apuntan a que la compañía no eliminaría de golpe la experiencia de la Dynamic Island, ya que está muy integrada en iOS y en muchas apps de terceros. Lo más probable es que veamos una evolución de su diseño, aprovechando que el centro de la barra de estado quedaría más libre.

En la práctica, esto permitiría una mayor inmersión al consumir contenido, con menos distracciones en el centro de la parte superior, y al mismo tiempo abriría la puerta a nuevos gestos y animaciones que aprovechen la esquina donde se ubicaría la cámara.

La tecnología detrás del Face ID bajo pantalla

El nuevo sistema de Face ID del iPhone 18 Pro no solo dependería de un vidrio especial, sino también de un rediseño interno del conjunto TrueDepth. Parte de los emisores y sensores pasarían a operar bajo la capa de píxeles OLED, mientras que el software se encargaría de compensar cualquier pérdida de señal o variación en la lectura de profundidad.

La tecnología de vidrio micro-transparente fusionado se concibe para facilitar el paso de la luz infrarroja sin degradar la seguridad del reconocimiento facial. Esta capa actuaría como una ventana invisible, alineada con los sensores que operan bajo la pantalla, y se integraría en las zonas donde la matriz de píxeles se adapta para dejar pasar más luz.

Este enfoque es coherente con la forma de trabajar de Apple con Face ID: cambios progresivos y mucho más conservadores que en otros fabricantes. Desde el notch inicial hasta la Dynamic Island, la compañía ha ido reorganizando y compactando los sensores, pero siempre priorizando la fiabilidad sobre el impacto estético.

En este contexto, el iPhone 18 Pro no supondría un salto radical hacia un sistema completamente invisible, sino una evolución hacia un Face ID más discreto, donde lo importante está oculto y lo que se ve se reduce al mínimo imprescindible.

Hardware: chip A20 Pro, 2 nm y sistemas de refrigeración avanzados

Además del rediseño frontal, todo apunta a que el iPhone 18 Pro llegará con un chip A20 Pro fabricado en 2 nanómetros por TSMC. Este proceso de producción permitiría integrar más transistores en menos espacio, con dos ventajas claras para el usuario: más rendimiento bruto y una mejor eficiencia energética.

Se espera que este procesador haga uso de tecnologías de empaquetado como CoWoS, pensadas para optimizar la comunicación entre la CPU, la memoria unificada y el procesador neuronal. En un contexto en el que la inteligencia artificial tiene cada vez más peso en el propio dispositivo, este tipo de soluciones resultan clave para acelerar tareas de IA sin disparar el consumo.

En paralelo, se ha hablado de configuraciones con 12 GB de memoria RAM en los modelos Pro, aunque la decisión final dependerá de costes y de cómo evolucione el precio de estos componentes. El objetivo es tener margen suficiente para funciones avanzadas de IA generativa y multitarea intensiva sin que el sistema se resienta.

Para mantener las temperaturas bajo control, Apple estaría valorando un sistema de refrigeración con cámara de vapor o láminas de materiales de alta conductividad, como el grafeno o el acero inoxidable en determinadas zonas. Esto permitiría conservar un chasis muy delgado sin que el teléfono se caliente excesivamente al jugar, grabar vídeo prolongado o procesar contenido pesado.

Cámara y fotografía: apertura variable y nuevos sensores

El cambio en la cámara frontal no sería la única novedad fotográfica. En la parte trasera, el iPhone 18 Pro apostaría por una apertura variable en la lente principal, un sistema mecánico que puede abrirse o cerrarse físicamente para controlar la cantidad de luz que llega al sensor.

A diferencia de las aperturas fijas actuales, esta solución permitiría adaptar mejor la cámara a cada escena: una apertura más amplia para escenas nocturnas o retratos con fondo muy desenfocado, y una más cerrada para fotos de paisaje o grupos donde se quiera todo nítido. Todo ello con un desenfoque más natural, menos dependiente de algoritmos de modo retrato.

Proveedores como Sunny Optical y LG Innotek estarían ya trabajando en estos módulos, que se acompañarían de sensores de imagen de triple capa para mejorar la captación de luz y el rango dinámico. Esta arquitectura en tres niveles puede aportar más detalle en zonas oscuras y altas luces, algo muy útil en escenas de alto contraste.

En conjunto, el paquete fotográfico del iPhone 18 Pro buscaría acercarse un poco más a lo que ofrecen las cámaras dedicadas, pero manteniendo el peso del procesado computacional que tanto ha caracterizado a la marca en los últimos años.

Precios, lanzamiento y disponibilidad en España y Europa

Con este despliegue de tecnología —Face ID bajo pantalla, paneles más avanzados, chip de 2 nm y mejoras fotográficas— es razonable pensar que la gama alta de Apple subirá un peldaño en precio. Aunque aún queda tiempo y no hay cifras definitivas, las estimaciones a partir de los precios actuales ofrecen una referencia aproximada.

Tomando como base el mercado estadounidense, el modelo Pro podría arrancar en torno a los 999 dólares, que en España se traducirían, con impuestos y cambio de divisa, en algo cercano a los 1.219 euros. El iPhone 18 Pro Max, por su parte, podría situarse por encima de los 1.199 dólares, lo que podría rondar los 1.469 euros en el mercado español.

En cuanto a fechas, las fuentes de la cadena de suministro mantienen el mes de septiembre de 2026 como ventana más probable para la presentación oficial, siguiendo el calendario habitual de Apple. Los modelos Pro serían los primeros en llegar a Europa, incluidos España y el resto de grandes mercados de la UE, mientras que otras variantes de la familia iPhone 18 podrían posponerse incluso a 2027.

Conviene tener en cuenta, no obstante, que Apple suele retrasar innovaciones de este tipo si no alcanzan sus estándares internos. No sería extraño que algún detalle concreto del Face ID bajo pantalla se ajustase, o incluso que ciertas funciones quedasen reservadas al modelo Pro Max si hubiera problemas de producción a gran escala.

Si se cumplen las previsiones, el iPhone 18 Pro marcará un punto de inflexión en el diseño frontal del iPhone al combinar un Face ID mucho más integrado bajo la pantalla, un pequeño orificio para la cámara y un chip de 2 nm pensado para la próxima ola de funciones de inteligencia artificial. Todo ello llegaría acompañado de mejoras en fotografía —como la apertura variable y nuevos sensores— y de precios que consolidarían a la gama Pro como la opción claramente premium en mercados como el español. Falta tiempo para que los rumores se confirmen o se caigan de la lista, pero la dirección está bastante clara: menos elementos a la vista, más tecnología escondida bajo el cristal.

Face ID bajo la pantalla
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