Facebook ha iniciado una renovación profunda de su diseño con el objetivo de que la experiencia en la aplicación sea más visual, más clara y, en general, menos caótica. No se trata de un cambio aislado, sino de una serie de ajustes que afectan al feed, a la barra de navegación, al buscador, a la creación de contenido y a la forma en que los usuarios se descubren entre sí.
Con esta actualización, la red social de Meta apuesta por un entorno más inmersivo y cercano al estilo de Instagram, donde las fotos y los vídeos ganan protagonismo y la navegación resulta más lógica. El movimiento encaja con la estrategia del grupo de Mark Zuckerberg para competir en un ecosistema dominado por el vídeo corto, los formatos de pantalla completa y las plataformas visuales.
Un feed más limpio, visual e inmersivo
El corazón de la aplicación, el feed principal, recibe uno de los cambios más visibles. A partir de ahora, las publicaciones con varias imágenes se mostrarán en una cuadrícula estándar y ordenada, pensada para que sea más fácil echar un vistazo rápido al contenido sin necesidad de ir abriendo foto por foto.
Al tocar sobre cualquiera de las imágenes, esta pasa a una vista a pantalla completa que aprovecha mejor el panel del móvil. Además, se incorpora el gesto ya familiar de otras redes: con un doble toque se puede dar «Me gusta» a una foto directamente, sin tener que buscar el icono correspondiente en la parte inferior.
Meta asegura que este nuevo enfoque hace que el feed sea más inmersivo, visual e intuitivo, reduciendo pasos y priorizando aquello que el usuario suele consumir: fotos, vídeos cortos y publicaciones de amigos o páginas afines. La idea es que desplazarse por la sección principal resulte menos abrumador y más coherente con los hábitos actuales de uso.
En paralelo, los comentarios dentro del feed se han revisado para que sean más fáciles de seguir e interactuar. Las conversaciones muestran respuestas mejor organizadas, con la opción de fijar comentarios relevantes y destacar insignias, lo que ayuda tanto a usuarios como a creadores a seguir el hilo sin perderse.
Acceso rápido a las funciones clave
Otro de los ejes de la actualización es la reorganización de la barra de pestañas. Las secciones que más se utilizan en el día a día —Reels, Amigos, Marketplace y Perfil— pasan a situarse en zonas destacadas de la interfaz, de manera que se pueda saltar de una a otra con menos toques y sin menús escondidos.
La compañía también ha rediseñado el menú general y el sistema de notificaciones, que ahora se muestran de forma más clara y menos invasiva. El objetivo es reducir el ruido visual y facilitar que el usuario encuentre rápidamente lo que busca, ya sean ajustes de cuenta, accesos a grupos o secciones específicas de la plataforma.
Para quienes utilizan Facebook como herramienta de compra y venta, la visibilidad reforzada de Marketplace en la barra inferior supone una entrada más directa a los anuncios y productos publicados en su zona, algo especialmente relevante en mercados como el europeo, donde este tipo de servicios integrados en redes sociales gana peso poco a poco.
En conjunto, estos cambios apuntan a una navegación más lógica y predecible, reduciendo la sensación de que hay que «rebuzar» entre pestañas y menús para encontrar cada cosa. Meta intenta así que la aplicación resulte más manejable tanto para usuarios veteranos como para quienes se conectan a la red social de forma más esporádica.
Búsquedas más visuales y control del algoritmo
El buscador también se pone al día. Los resultados empiezan a mostrarse en un formato de cuadrícula inmersiva que mezcla fotos, vídeos (incluidos Reels) y publicaciones, con un diseño pensado para explorar de un vistazo sin necesidad de abrir cada elemento por separado.
Meta está probando, además, un visor a pantalla completa integrado en estos resultados. Al deslizar hacia arriba, el usuario va saltando entre las fotos y vídeos de la cuadrícula sin perder el punto de búsqueda original, algo útil cuando se quiere inspirarse, buscar ideas o simplemente curiosear contenido visual sin interrupciones.
En paralelo, la compañía da más protagonismo a las herramientas de personalización del feed. Desde esta actualización, los usuarios pueden indicar con más detalle por qué un tipo concreto de publicación o Reel no les interesa, lo que ayuda a ajustar las recomendaciones y a filtrar mejor el contenido irrelevante.
Este mayor control sobre lo que aparece en pantalla responde a una demanda recurrente de la comunidad europea, cada vez más preocupada tanto por el tiempo que pasa en redes como por el tipo de contenidos que se le muestran. Para Meta, refinar el algoritmo y hacerlo algo más transparente es una forma de retener a los usuarios que se sienten saturados por la avalancha de publicaciones.
Crear historias y publicaciones de forma más sencilla
La parte dedicada a la creación de contenido también se ha replanteado. El nuevo editor de Facebook sitúa las herramientas más utilizadas en una zona accesible en la parte inferior de la pantalla, evitando esa sensación de estar navegando por menús dentro de otros menús para hacer una simple publicación.
Funciones como añadir música, etiquetar amigos o aplicar efectos están ahora más a mano, mientras que las opciones avanzadas se mantienen disponibles sin entorpecer el proceso. La configuración de audiencia y la publicación cruzada hacia otros espacios también se muestra de forma destacada, algo que agradecerán quienes comparten contenido en varias páginas o perfiles a la vez.
En lo relativo a la interacción, los comentarios en el feed, los grupos y los Reels adoptan una presentación más limpia y estructurada. Se pueden fijar intervenciones importantes, destacar ciertos perfiles con insignias específicas y responder de manera más directa, lo que facilita gestionar hilos de conversación largos.
Los administradores de grupos, muy habituales en Europa para comunidades locales, aficiones o asociaciones, disponen de controles de moderación mejorados. Entre ellos, destaca la posibilidad de marcar contenido irrelevante o fuera de tono de forma anónima, una medida orientada a mantener conversaciones más ordenadas y reducir conflictos visibles entre miembros.
Perfiles centrados en intereses e información relevante
Más allá de los cambios visuales, Facebook quiere reforzar su papel como espacio para conectar con personas que comparten gustos o situaciones similares. Para ello, la actualización del perfil introduce un sistema que, a partir de los detalles personales que el usuario decide mostrar, sugiere amigos con intereses cercanos.
Quien añade a su biografía que está aprendiendo una afición concreta, que planea un viaje o que sigue determinadas series o grupos musicales, verá aparecer recomendaciones de contactos con experiencias o gustos parecidos. La idea es ir más allá del clásico «amigo de un amigo» y construir conexiones basadas en actividades reales.
Al mismo tiempo, la organización de la información del perfil se hace algo más expresiva y actualizada, para que no quede como una simple ficha estática. Desde el lugar de trabajo hasta los hobbies o la ciudad en la que se vive, los usuarios pueden decidir qué destacar para que los demás entiendan mejor quién hay detrás de cada cuenta.
Meta recalca que todo esto es opcional y que cada persona mantiene el control sobre quién ve sus datos. Las opciones de privacidad permiten escoger qué campos se muestran y a qué tipo de público, un aspecto especialmente sensible en la Unión Europea, donde la supervisión sobre el uso de datos personales es estricta.
La actualización de Facebook dibuja una plataforma más visual, menos ruidosa y con mayor capacidad de personalización, que intenta adaptarse a las formas de uso actuales sin romper por completo con la estructura que la ha hecho reconocible durante años. Falta por ver hasta qué punto estos cambios calan en el día a día, pero la dirección es clara: feed más inmersivo, navegación simplificada, búsqueda visual y perfiles pensados para conectar con quien realmente interesa.