El próximo rastreador de objetos de Apple, conocido provisionalmente como AirTag 2, va tomando forma a base de filtraciones de software. Un conjunto de referencias descubierto en una compilación interna de iOS 26 ha sacado a la luz un bloque de novedades que, sin ser revolucionarias, sí atacan de frente varias de las limitaciones más comentadas del modelo actual.
Estas menciones en el código, que incluyen la etiqueta interna «2025AirTag», refuerzan la idea de que Apple planeaba lanzar esta segunda generación antes de lo que finalmente ocurrirá. Todo apunta ahora a una ventana de lanzamiento que se movería entre 2025 y la primera mitad de 2026, coincidiendo con el despliegue completo de iOS 26 en Europa y el resto de mercados donde el ecosistema Buscar tiene más peso.
Qué revela el código de iOS 26 sobre AirTag 2
La filtración procede de una versión interna de iOS 26 a la que han tenido acceso varios medios especializados. En ella aparece un conjunto de funciones asociadas a un nuevo modelo de AirTag, claramente diferenciado del rastreador lanzado en 2021. Aunque Apple no ha hecho comentarios, la cantidad de detalles sugiere que el desarrollo se encuentra en una fase avanzada.
Dentro de este código se listan cinco mejoras concretas para el futuro AirTag 2: un proceso de emparejamiento simplificado, una versión más afinada de Precision Finding, informes de batería más detallados, un modo denominado «Improved Moving» para seguimiento en movimiento y ajustes específicos para mejorar la localización en entornos con mucha gente y dispositivos.

Algunas de estas funciones podrían llegar de forma limitada al modelo actual mediante actualización de firmware, pero la filtración encaja con rumores previos que apuntan a un nuevo chip de banda ultraancha y hardware renovado, lo que encajaría mejor con un producto de segunda generación que con un mero retoque de software.
Cinco novedades clave que llegarían con AirTag 2
Emparejamiento más sencillo y rápido
La primera de las mejoras se centra en el arranque inicial del dispositivo. El código de iOS 26 hace referencia a un flujo de emparejamiento optimizado, pensado para reducir pasos y tiempos de espera al vincular el AirTag 2 con un iPhone o iPad. La idea es que sacar el rastreador de la caja y tenerlo operativo tarde apenas unos segundos, algo especialmente útil cuando se configuran varios a la vez para llaves, mochilas, maletas o incluso mascotas.
Esta revisión del proceso de configuración encaja con los cambios que Apple ha ido introduciendo en los últimos años en otros productos del ecosistema, y busca minimizar fricciones para usuarios menos acostumbrados a trastear con ajustes de Bluetooth o NFC, muy habituales en España y el resto de Europa cuando se regalan estos dispositivos a familiares.
Precision Finding más fino y con mayor alcance efectivo
El sistema de búsqueda guiada Precision Finding, que combina banda ultraancha (UWB), Bluetooth y realidad aumentada para indicar distancia y dirección, también figura entre las funciones que recibirán un empujón. La filtración apunta a una localización más estable y exacta, incluso en interiores complicados como centros comerciales o estacionamientos subterráneos.
En los entornos actuales, la precisión teórica del AirTag se reduce sensiblemente por interferencias y obstáculos físicos. Con el AirTag 2, Apple buscaría ampliar el rango útil de detección y suavizar los saltos bruscos en la posición mostrada en la pantalla. Varios análisis de código mencionan expresamente mejoras para escenarios con edificios y estructuras complejas, muy habituales en grandes ciudades europeas.

Informes de batería con porcentaje y avisos escalonados
Otro de los puntos donde Apple parece haber tomado nota de las quejas de los usuarios es la gestión de la batería. El AirTag original solo ofrece un aviso genérico cuando la pila está cerca del final de su vida útil, sin demasiado margen de reacción ni información precisa. En la nueva generación, las referencias hablan de «detailed battery level reporting», es decir, un sistema de avisos más granular.
En la práctica, esto se traduciría en un indicador de porcentaje dentro de la app Buscar, con alertas escalonadas (por ejemplo, al 20 %, 10 % y 5 % de carga estimada) y una mejor estimación del tiempo restante en función del uso real. De esta forma, quien use AirTag 2 para maletas de viaje, equipamiento deportivo o bicicletas tendría un control más fino y menos sorpresas justo antes de salir de casa.
«Improved Moving»: seguimiento más fiable cuando el objeto se mueve
Una de las funciones nuevas más llamativas se denomina internamente «Improved Moving». El objetivo es reforzar la capacidad de seguimiento cuando el AirTag 2 está en movimiento constante, algo que el modelo actual no gestiona siempre con la misma precisión, sobre todo si el objeto viaja en coche, tren o transporte público.
El código sugiere ajustes en los algoritmos de localización para reducir errores de posición mientras el rastreador se desplaza, con actualizaciones más frecuentes y una menor dependencia de la cercanía física del iPhone. Para usuarios en Europa que usan el sistema a diario en metro, autobús o trayectos interurbanos, esta mejora podría resultar clave, especialmente en el caso de maletas, mochilas o mascotas que se mueven de forma continua.
Mejor rendimiento en lugares concurridos
El quinto gran cambio se centra en un entorno que hasta ahora ha sido problemático: espacios con alta densidad de dispositivos, como estadios, aeropuertos, festivales o estaciones de tren. Hoy en día, en esos contextos el rastreador depende de señales Bluetooth procedentes de multitud de iPhone a su alrededor, lo que puede saturar canales y provocar lecturas imprecisas.
Con AirTag 2, Apple está desarrollando mecanismos para filtrar mejor el ruido y priorizar las señales realmente relevantes, logrando una localización más estable en multitudes. Varios fragmentos de código apuntan a modos de calibración automática en lugares con muchas interferencias, algo muy útil en hubs de transporte europeos donde el flujo de dispositivos es especialmente intenso.

Limitaciones del primer AirTag que Apple quiere corregir
Parte de estas novedades se entienden mejor si se revisan las carencias detectadas en la primera generación. El AirTag actual se basa en una primera versión de banda ultraancha y en la red Buscar formada por miles de millones de dispositivos de Apple. Aunque el enfoque ha demostrado ser eficaz, en la práctica hay escenarios donde la precisión cae notablemente.
En edificios con varias plantas o estructuras metálicas, el alcance efectivo puede reducirse a pocos metros, y la dependencia de la red global hace que en ocasiones la actualización de la posición sufra demoras de varios minutos. La duración de la batería, aunque razonable, se ve empañada por avisos poco claros, de modo que muchos usuarios en España se encuentran con el rastreador agotado justo cuando lo necesitan.
Los datos internos citados en los informes filtrados señalan también que una parte significativa de las búsquedas actuales solo se resuelven cuando el usuario se sitúa muy cerca físicamente del AirTag, algo que las mejoras en precisión y seguimiento en movimiento intentan mitigar en la próxima generación.
Posible hardware nuevo: banda ultraancha de segunda generación
Aunque el código filtrado se centra sobre todo en funciones de software, varios informes previos ya apuntaban a un nuevo chip de banda ultraancha para el futuro AirTag 2. Esta actualización permitiría no solo un cálculo de distancia más preciso, sino también un alcance efectivo mayor y una mejor resistencia a interferencias en interiores y en ciudades densas.
En combinación con iOS 26, este componente de nueva generación podría habilitar modos de búsqueda más avanzados, con indicaciones más fluidas en pantalla y menos saltos de señal. Para el usuario, la experiencia de ir acercándose a un objeto perdido en un piso compartido, en una oficina o en un garaje comunitario debería resultar más natural, incluso con varias paredes de por medio.
A pesar de ello, no hay señales de un cambio radical en el diseño externo. Todo indica que el AirTag 2 mantendrá un formato muy similar al del modelo actual, compatible con la mayoría de accesorios ya presentes en el mercado europeo, desde llaveros hasta soportes adhesivos para bicicletas o equipaje.