Google Maps estrena Navegación inmersiva y Ask Maps con IA de Gemini

  • Google Maps incorpora Ask Maps, un asistente conversacional que responde en lenguaje natural y personaliza resultados.
  • La nueva Navegación inmersiva en 3D transforma los mapas planos en entornos tridimensionales más realistas y detallados.
  • Las mejoras se apoyan en la inteligencia artificial Gemini, que analiza datos de más de 300 millones de lugares y tráfico en tiempo real.
  • El despliegue comienza en Estados Unidos e India y se extenderá progresivamente a otras regiones, incluyendo España y el resto de Europa.

Novedades de Google Maps con navegación inmersiva y Ask Maps

Abrir una app de mapas para encontrar algo tan simple como un restaurante cercano puede convertirse en un pequeño quebradero de cabeza: filtros, reseñas, horarios, atascos… y, al final, dudas sobre cuál es realmente la mejor opción. Muchos usuarios preferirían preguntarle directamente al mapa como si fuera una persona y recibir una respuesta clara, adaptada a su situación.

Esa es justo la idea que hay detrás de la última gran actualización de Google Maps. La plataforma de navegación de Google incorpora nuevas funciones de inteligencia artificial basadas en Gemini que cambian tanto la forma de buscar lugares como la manera de seguir una ruta al volante, con dos grandes protagonistas: Ask Maps y la Navegación inmersiva en 3D.

Ask Maps: conversaciones naturales directamente con el mapa

Con Ask Maps, Google integra una interfaz conversacional dentro de la propia aplicación de mapas. En lugar de limitarse a escribir palabras clave y jugar con filtros, el usuario puede plantear preguntas completas en lenguaje natural, como lo haría a un amigo o a un asistente de voz.

La herramienta está pensada para resolver dudas cotidianas que antes requerían varias búsquedas. Se pueden lanzar consultas del estilo: “Mi móvil se está quedando sin batería, ¿dónde puedo cargarlo sin tener que hacer cola en una cafetería?” o “¿Hay alguna pista de tenis pública con iluminación donde pueda jugar esta noche?”. En lugar de un listado plano, el sistema devuelve un mapa con recomendaciones ajustadas al contexto.

Para ello, Ask Maps se apoya en la enorme base de datos de Google Maps, que reúne información de más de 300 millones de lugares en todo el mundo y millones de reseñas, fotos y valoraciones aportadas por una comunidad de más de 500 millones de colaboradores. Sobre esa capa de datos, los modelos Gemini interpretan la pregunta, seleccionan los puntos relevantes y presentan opciones razonadas.

Otro de los pilares de esta función es la personalización de resultados. Ask Maps tiene en cuenta aspectos como los sitios que el usuario ha buscado o guardado previamente, sus hábitos de viaje o el tipo de locales que suele frecuentar. Así, puede priorizar, por ejemplo, restaurantes de cierto tipo de cocina o planes que encajen mejor con su historial, en lugar de mostrar una lista genérica.

Más allá de responder, la herramienta facilita pasar de la recomendación a la acción sin salir de la conversación. Desde el mismo panel de Ask Maps se puede reservar mesa en un restaurante, guardar un lugar favorito, compartir una ubicación con amigos o iniciar la ruta con un par de toques, de forma bastante más fluida que encadenando pantallas y menús.

Según ha explicado Google en su blog oficial, el objetivo es “transformar la exploración en una conversación sencilla” y reducir la fricción que había entre buscar, comparar y decidir. En esta primera fase, Ask Maps se está desplegando en Estados Unidos e India para dispositivos Android e iOS, y la compañía adelantó que planea extenderlo a la versión de escritorio y a más países en los próximos meses, entre ellos mercados europeos como España una vez se complete la primera oleada.

Google Maps con navegación inmersiva y Ask Maps en 3D

Navegación inmersiva: mapas en 3D para orientarse con más contexto

La otra gran novedad es la llamada Navegación inmersiva, un rediseño profundo del modo de guiado que abandona la clásica vista plana para mostrar el entorno en tres dimensiones. Esta experiencia 3D inmersiva pretende reducir las dudas habituales al conducir, sobre todo en zonas que no se conocen bien.

En este nuevo modo, el mapa pasa a representar edificios, puentes, pasos elevados, túneles y relieve del terreno en 3D, con un nivel de detalle muy superior al de las vistas tradicionales. Esa capa gráfica se completa con elementos esenciales para la conducción diaria: carriles, pasos de peatones, semáforos, señales de stop e incluso medianas se destacan con mayor claridad para que el conductor se sitúe mejor en cada tramo.

Para generar este entorno, Google combina imágenes recientes de Street View y fotografías aéreas que son procesadas por los modelos Gemini. El resultado es una especie de “gemelo digital” de la carretera que ayuda a comprender cómo son realmente las intersecciones, los accesos a autopistas o las rotondas antes de llegar a ellas, algo que puede marcar la diferencia en salidas complicadas o cambios de carril rápidos.

Uno de los trucos visuales de esta Navegación inmersiva es el uso de edificios transparentes y zoom inteligente. Cuando se aproxima un giro delicado o una incorporación compleja, la cámara virtual ajusta automáticamente el encuadre y hace translúcidos los bloques que puedan tapar la vista, de forma que el usuario ve con antelación por dónde debe ir y en qué carril colocarse.

La mejora no se queda solo en el aspecto gráfico. Google ha revisado también las indicaciones de voz para que suenen más naturales y contextualizadas. En lugar de mensajes genéricos como “gire a la derecha en 200 metros”, la app puede dar instrucciones del tipo “no cojas esta salida, es la siguiente” o “gira después de la gasolinera azul”, recurriendo a referencias visuales del entorno que el conductor reconoce al instante.

Rutas más inteligentes, tráfico en tiempo real y tramo final del viaje

Las novedades visuales se completan con una actualización del motor de rutas. Google Maps procesa más de cinco millones de actualizaciones de tráfico cada segundo en todo el mundo, lo que permite ajustar de forma constante los tiempos estimados de llegada y proponer caminos alternativos cuando aparece un atasco, una obra o un accidente.

Con la nueva versión, la app no solo ofrece rutas distintas, sino que explica mejor las ventajas y desventajas de cada opción. Por ejemplo, puede señalar que una ruta algo más larga en kilómetros será más rápida porque evita un tramo muy congestionado, o que otro itinerario implica peajes pero ahorra un buen rato en plena hora punta.

Buena parte de estas alertas se alimentan de las contribuciones de la propia comunidad de conductores, que generan millones de avisos diarios sobre incidencias, al estilo de lo que ya se ve en aplicaciones como Waze. Esta información se cruza con las mediciones automáticas de tráfico para decidir si compensa mantener la ruta actual o desviarse.

Google ha querido reforzar además lo que denomina el “último tramo del viaje”, ese momento en que uno ya ha llegado “más o menos” a la zona, pero aún no tiene claro por dónde entrar o dónde dejar el coche. Antes de iniciar el trayecto es posible previsualizar la zona de destino con imágenes de Street View, identificar la fachada del edificio, comprobar en qué lado de la calle se encuentra y localizar aparcamientos cercanos.

Al acercarse al punto final, la Navegación inmersiva muestra indicaciones específicas sobre la entrada más adecuada, el carril correcto y los posibles sitios para estacionar, con el objetivo de evitar vueltas innecesarias alrededor de la manzana. Para viajes largos, también se tienen en cuenta áreas de servicio, estaciones de carga para vehículos eléctricos y paradas recomendadas a lo largo del camino.

Gemini como motor de la nueva experiencia de mapas

Tanto Ask Maps como la Navegación inmersiva se apoyan en Gemini, el modelo de inteligencia artificial de Google que la compañía está integrando progresivamente en sus principales productos. En el caso de Maps, su papel va más allá de generar respuestas de texto: también se encarga de interpretar contexto, combinar capas de datos y crear la representación espacial del entorno.

En las consultas conversacionales, Gemini permite que Ask Maps entienda matices y condiciones complejas dentro de una misma pregunta, como filtrar por tipo de sitio, horario, ambiente tranquilo o necesidad de aparcamiento. El modelo cruza esa información con datos actualizados de los negocios, reseñas recientes y patrones de uso de la zona para construir una respuesta que tenga sentido en ese momento concreto.

En el plano visual, la IA analiza millones de imágenes de Street View y fotografías aéreas para identificar edificios, puentes, pasos elevados, pasos de peatones o semáforos. Esa comprensión del entorno se traduce en los mapas 3D inmersivos y en las indicaciones de voz que hacen referencia a elementos físicos y no solo a distancias abstractas.

Google plantea esta integración como un cambio de generación en los mapas digitales: el paso de un plano estático con rutas a un sistema que entiende el mundo, conversa con el usuario y se adapta en tiempo real a lo que ocurre en la calle. En Europa y España, donde el uso de Google Maps está muy extendido en movilidad diaria, reparto o turismo, este salto puede redefinir la experiencia de moverse por ciudades complejas y zonas rurales.

Disponibilidad, expansión y llegada a España y Europa

Como es habitual en este tipo de lanzamientos, Google ha optado por un despliegue gradual. Ask Maps y la Navegación inmersiva han comenzado a activarse en Estados Unidos e India en teléfonos Android e iPhone, con la promesa de que la versión de escritorio reciba estas novedades más adelante.

En paralelo, la compañía ha confirmado que la Navegación inmersiva se está extendiendo a sistemas de infoentretenimiento como Android Auto, Apple CarPlay y vehículos con Google built-in, de modo que la experiencia 3D y las nuevas indicaciones de voz no se limiten a la pantalla del móvil, sino que lleguen también a la consola central del coche.

Para el resto de regiones, incluida la Unión Europea, Google habla de una expansión progresiva durante los próximos meses. El ritmo de llegada a cada país dependerá de factores como la disponibilidad de datos tridimensionales suficientes, los requisitos regulatorios y las pruebas internas que la empresa realiza antes de habilitar funciones basadas en IA a gran escala.

En el caso de España, aunque todavía no hay una fecha concreta de activación, la compañía ya ha adelantado que su intención es llevar tanto Ask Maps como la Navegación inmersiva a más mercados a lo largo del año. Teniendo en cuenta precedentes con otras funciones de Maps, es previsible que las principales capitales europeas se sitúen entre las primeras en recibir el modo 3D más avanzado.

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Con estas novedades, Google Maps pasa de ser un simple plano con rutas a convertirse en un asistente de movilidad más completo: entiende preguntas complejas, muestra el entorno en 3D, anticipa maniobras y aprovecha la inteligencia artificial para reducir dudas al desplazarse. Si el despliegue global se mantiene según lo previsto, la forma de planificar trayectos, encontrar sitios y orientarse tanto en España como en el resto de Europa puede cambiar de manera significativa en los próximos meses.


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