Con iOS 8, Apple ha dado un salto más importante del que vemos a simple vista. Estéticamente parece más de lo mismo, un iOS 7 con florituras pero en realidad, Apple ha cambiado su mentalidad completamente para hacer de «su sistema operativo iOS», «nuestro sistema operativo iOS». Ahora cada iPhone no tiene porque ser igual, cada uno puede tener un teclado, unos widgets, unas extensiones y esto es sólo el principio de lo que está por venir. ¿Se arrepentirá Apple de haber adoptado esta postura?
La filosofÃa de Steve Jobs era clara: iOS es la experiencia de usuario llevada al extremo. Si añadir un mÃsero fondo de pantalla va a ralentizar el iPhone, no se añade hasta que de verdad lo pueda mover con soltura. En este aspecto, Steve era muy radical y por suerte, tenÃamos el jailbreak para suplir carencias de este tipo ya que algunas podrÃan tildarse de absurdas. En resumen, iOS era puro músculo, un sistema robusto para ofrecer el 100% en cada momento y dar la sensación de inmediatez en cada acción.
Con el paso del tiempo, iOS ha ido evolucionando al igual que los diferentes modelos de iPhone, cada vez más potentes para poder mantener ese equilibrio entre rendimiento y potencia que hemos tenido hasta ahora.

iOS 8 ya está aquà y rompe con todos los esquemas. El sistema sigue siendo robusto y fiable pero ahora, los desarrolladores pueden meter mano para ofrecer una serie de añadidos que Apple no implementa de serie. De esta forma, iOS se va personalizando y engordando pero, ¿a qué precio? ¿Apple está revisando que se cumplen sus directrices de rendimiento? De momento parece que tenemos problemas a corto plazo con esto.
Ayer veÃamos que se eliminaban de la App Store las actualizaciones de aplicaciones compatibles con Health, algo que tampoco nos influye mucho pero que llama la atención, más que nada porque ha sido una medida de última hora.
Llevo probando iOS 8 desde la primera beta y el sistema me gusta, es lo que siempre he deseado ver pero ahora que la veda ya está abierta y empiezan a aparecer los primeros teclados, widgets y demás, empiezo a ver los problemas. Por ejemplo voy a hablar de Swiftkey, un teclado magnÃfico que ha traÃdo el lag a mi iPhone 5, algo que hasta la fecha no conocÃa. Si queréis hacer la prueba vosotros, abrid spotlight con Swiftkey configurado y veréis que el tiempo que tarda es bastante elevado, nada sangrante pero ahà está el retardo.
Ahora coged, volved a utilizar el teclado por defecto de iOS 8 y la fluidez personificada volverá al terminal. Esto no me gusta, más que nada porque acabamos de empezar y ya aparecen problemas de este tipo. Me diréis que me compre un iPhone 5s o un iPhone 6, claro, pero es que este problema no es de desempeño de un hardware perfectamente capaz, es de falta de optimización por parte de un desarrollador que integra su herramienta en iOS y no llega al nivel que nos tenÃa acostumbrado Apple.

Si retrocedo en el tiempo, me acuerdo de cuando llegaron las notificaciones. Aquello era una delicia, lo siempre soñado en iOS y ¿qué son las notificaciones hoy? Una auténtica pesadilla. Juegos que te piden que les abras porque llevas 24 horas sin jugar, mensajes que tú jamás has pedido, etc. Toca desactivar una a una estas aplicaciones que hacen un uso abusivo de las posibilidades de iOS, todo en su beneficio pero no en el nuestro.
Ahora que iOS 8 es «tan abierto», veremos auténticas joyas pero también auténtica morralla. Habrá aplicaciones que expriman al máximo nuestra paciencia con extensiones absurdas, widgets que no valen para nada y teclados que son inútiles, tiempo al tiempo. Apple deberÃa sacar el cuchillo en el proceso de revisión y asegurarse de que esto que estoy diciendo jamás llega a pasar.
En definitiva, iOS 8 abre las puertas a muchas opciones nuevas pero al no haber sido desarrolladas por Apple, la famosa experiencia de usuario puede verse resentida. Tampoco sé que tal le irá al iPhone con sólo 1 GB de RAM a medida que vamos añadiendo extensiones y widgets al sistema. El tiempo me dará la razón o me la quitará y sinceramente, espero estar equivocado al 100% en mi opinión para evitar que la palabra «lag» ahora también se asocie a iOS.
¿Qué solución pondrÃais vosotros? ¿Sois partidarios del purismo que habÃa hasta iOS 7 o preferÃs el concepto de «abierto» que introduce iOS 8?