El último informe de Counterpoint Research vuelve a poner a Apple en el centro del mapa del mercado móvil. Durante el último trimestre analizado, el iPhone 16 se situó como el teléfono inteligente más vendido del mundo, consolidando una racha de varios trimestres consecutivos en lo más alto del listado global.
Este liderazgo no llegó solo: Apple consiguió colocar cinco modelos entre los diez teléfonos más vendidos del trimestre, con la familia iPhone 16 copando los cuatro primeros puestos. En un contexto de fuerte competencia y saturación del mercado, que un único fabricante se haga con la mitad del top 10 revela hasta qué punto el iPhone 16 ha marcado el ritmo de las ventas.
El iPhone 16 lidera el top 10 mundial
De acuerdo con los datos del Global Handset Model Sales Tracker de Counterpoint Research, el iPhone 16 encabezó el ranking global con aproximadamente un 4% del volumen total de ventas de smartphones en el trimestre. Teniendo en cuenta la enorme fragmentación del mercado Android, que un solo modelo alcance esta cuota es una cifra notable.
El estudio confirma que es el tercer trimestre consecutivo en el que el modelo base de la última generación de iPhone lidera el ranking mundial. El año anterior, el protagonismo recayó en el iPhone 15 y sus variantes Pro, mientras que ahora la corona pasa a la serie iPhone 16, que asume el relevo sin grandes sobresaltos.
La configuración del top 10 refuerza aún más esta idea. Los cuatro primeros puestos están ocupados por la familia iPhone 16: en primer lugar el iPhone 16 estándar, seguido por el iPhone 16 Pro, el iPhone 16 Pro Max y el iPhone 16e, el modelo más asequible de la gama.
El listado se completa con la entrada del iPhone 17 Pro Max en el puesto número 10, algo reseñable teniendo en cuenta que su llegada al mercado se produjo hacia el final del trimestre y con disponibilidad limitada en muchos países. Aun así, logró hacerse un hueco entre los diez más vendidos.

Una racha continuista tras el éxito del iPhone 15
El comportamiento del iPhone 16 da continuidad a la tendencia que ya se vio con la generación anterior. En el mismo periodo del año pasado, Apple también se hizo con cuatro posiciones dentro del top 10: el iPhone 15 fue el modelo más vendido, seguido por el iPhone 15 Pro Max y el iPhone 15 Pro en segundo y tercer lugar, mientras que el iPhone 14 aguantaba en octava posición.
Este año, la foto es similar pero con un matiz importante: Apple eleva la apuesta y pasa de cuatro a cinco modelos en el top 10, además de lograr que toda la parte alta de la clasificación quede en manos de la serie iPhone 16. Para la compañía, supone reforzar su imagen de marca dominante en el tramo alto del mercado.
En la práctica, esto significa que la mayor parte de las ventas de gama alta a nivel global se concentra en la última generación de Apple. Los modelos Pro y Pro Max cubren el segmento más exigente, mientras que el iPhone 16 y el iPhone 16e sirven como puerta de entrada a quienes buscan acceder al ecosistema iOS con un desembolso algo más contenido.
La presencia del iPhone 17 Pro Max en la parte baja del top 10 indica además una transición gradual entre generaciones. Muchos consumidores se mantienen en el iPhone 16, bien por precio, bien por disponibilidad de stock, mientras que la nueva serie 17 va tomando posiciones de forma progresiva en los mercados con mayor poder adquisitivo.
Apple y Samsung se reparten el ranking
Uno de los datos más llamativos del informe es que los 10 teléfonos más vendidos del trimestre pertenecen solo a dos fabricantes: Apple y Samsung. No aparece ningún modelo de otras marcas como Xiaomi, OPPO, vivo, realme o Transsion en esta clasificación concreta por dispositivo.
Mientras Apple domina con modelos de gama alta y premium, Samsung se apoya en su familia Galaxy A, centrada en la gama media y de entrada. Los cinco huecos del fabricante surcoreano en el top 10 corresponden a esta serie, con el Galaxy A16 5G como principal representante y Android más vendido del trimestre.
El Galaxy A16 5G se sitúa en torno al quinto puesto del ranking global, seguido muy de cerca por otros modelos como el Galaxy A06, A36, A56 y el Galaxy A16 4G, que completan la presencia de Samsung. Es decir, mientras Apple utiliza la gama alta para tirar de las ventas, Samsung se centra en el volumen a través de dispositivos más económicos.
Esta división del mercado deja un panorama bastante claro: Apple se queda con la parte gruesa del segmento premium, mientras que Samsung domina en la franja media, especialmente en mercados emergentes. Para el consumidor, la decisión suele reducirse a elegir entre un ecosistema caro y muy reconocido o varios modelos más baratos pero igualmente funcionales.
Por qué el iPhone 16 ha funcionado tan bien
El informe de Counterpoint y otros análisis de consultoras como Omdia apuntan a varias razones detrás del éxito del iPhone 16. Por un lado, su equilibrio entre precio y prestaciones dentro del catálogo de Apple lo ha colocado como la opción más lógica para quienes querían renovar iPhone sin irse a los modelos Pro.
El dispositivo cuenta con pantalla OLED de 6,1 pulgadas, el chip A18 Bionic y un sistema de cámaras de 48 megapíxeles con funciones avanzadas de vídeo, incluyendo modos mejorados para creadores de contenido. Todo ello con un precio de partida en torno a los 800 dólares en los mercados internacionales, lo que, sin ser precisamente barato, lo sitúa por debajo de los Pro y Pro Max.
Además, la serie iPhone 16 se ha beneficiado de la amplia disponibilidad global y de una estrategia comercial muy agresiva por parte de Apple y de las operadoras. Promociones, planes de renovación y descuentos puntuales han empujado las ventas, sobre todo en periodos festivos y campañas de vuelta al cole.
Curiosamente, el informe señala que los modelos iPhone 16 Pro sufrieron una caída más marcada hacia el final del trimestre en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y China. En estos países, una buena parte de los compradores más entusiastas dio el salto directamente a la serie iPhone 17, reduciendo el impulso de los Pro de la generación anterior.
El papel de India, Japón y los usuarios de la era COVID
Una de las claves del rendimiento del iPhone 16 ha sido su comportamiento en mercados clave como India y Japón. En India, las promociones ligadas a festivales y campañas especiales dispararon la demanda, convirtiendo al país en uno de los motores de crecimiento más importantes para Apple.
En Japón, donde las ventas de iPhone habían mostrado signos de desgaste en trimestres anteriores, el informe habla de una recuperación sostenida. La combinación de ajustes de precio, acuerdos con operadores y campañas específicas ha permitido que el iPhone 16 vuelva a ganar terreno en un mercado tradicionalmente muy fiel a la marca.
Counterpoint también destaca el efecto del llamado «ciclo de renovación post-COVID». Muchos usuarios que compraron un iPhone durante los años de la pandemia han decidido cambiar de dispositivo ahora, tras varios años de uso. Esta ola de renovaciones ha beneficiado especialmente a la serie iPhone 16, que se ha percibido como una actualización significativa sin necesidad de ir al modelo más caro de la gama.
En Europa y España, aunque los informes detallados por país no se han desglosado al completo, las tendencias son similares: gran parte de las ventas se concentra en operadores y grandes cadenas, con el iPhone 16 como referencia para quienes buscan un terminal de gama alta que «durará varios años» y con soporte de software prolongado.
Samsung resiste desde la gama media
Mientras Apple se impone en el segmento premium, Samsung sostiene su posición global apoyándose en la gama media. El Galaxy A16 5G se convirtió en el smartphone Android más vendido del trimestre, demostrando que la combinación de precio ajustado, conectividad 5G y un mínimo de prestaciones decentes sigue funcionando.
Le acompañan otros miembros de la familia, como Galaxy A06, A36, A56 y Galaxy A16 4G. Estos dispositivos se han hecho fuertes en mercados emergentes y regiones donde el 4G continúa siendo la norma, gracias a su buena relación calidad-precio y a la presencia de funciones de IA que antes estaban reservadas a la gama alta.
Los datos de firmas como Omdia muestran que, a nivel de cuota de mercado por fabricante, Samsung mantiene una participación cercana al 19%, ligeramente por encima del 18% de Apple. Sin embargo, esta ventaja se construye sobre un catálogo mucho más amplio y centrado en el volumen, mientras que Apple prioriza menos modelos y precios más altos.
La lectura es clara: Apple gana la batalla por modelo y por visibilidad en la parte alta del mercado, pero Samsung sigue siendo un actor imprescindible cuando se observa el conjunto del parque instalado, sobre todo en zonas donde el presupuesto medio por teléfono es más limitado.
Marca frente a especificaciones: lo que pesa realmente al comprar
Otro punto interesante del informe es que, pese a la gran cantidad de opciones Android con fichas técnicas muy competitivas, el peso de la marca sigue siendo determinante en la decisión de compra para una gran parte de usuarios.
Fabricantes chinos como Xiaomi, OPPO o vivo ofrecen dispositivos con hardware potente y precios competitivos, pero no han logrado colocar ningún modelo concreto en este top 10 global. Eso no significa que vendan poco, sino que sus ventas están más repartidas entre numerosos modelos, mientras que Apple concentra gran parte de la demanda en unos pocos iPhone.
En el caso de Samsung, el éxito del Galaxy A16 5G refuerza la idea de que un terminal de gama media bien posicionado puede superar a muchos buques insignia siempre que detrás haya una marca conocida y una buena red de distribución. Para muchos usuarios, sobre todo fuera de Europa occidental, la prioridad es un móvil «que cumpla» a un precio asequible, y ahí es donde la serie Galaxy A se mueve con soltura.
La situación se traduce en un mercado donde Apple y Samsung monopolizan la conversación en la parte visible de las listas de ventas, mientras otros fabricantes compiten con márgenes más ajustados y estrategias locales. El iPhone 16 se beneficia de esta dinámica al ser, en la práctica, el «estándar» de referencia en gama alta para buena parte del público.
Un mercado que crece poco, pero se reordena
Aunque la atención se centre en el dominio del iPhone 16 en el ranking, los datos generales del sector también aportan contexto. Un análisis de Omdia indica que el mercado mundial de smartphones creció alrededor de un 3% en el tercer trimestre de 2025, una subida moderada tras varios años de estancamiento y caídas puntuales.
En ese entorno, Samsung mantiene el liderazgo en cuota total gracias a su gama media y de entrada, seguida muy de cerca por Apple y con Xiaomi en torno al 14%. Por detrás, grupos como Transsion (responsable de marcas como Infinix o Tecno) continúan ganando terreno en África y otras regiones emergentes, pasando aproximadamente de un 8% a un 9% de participación en un año.
El hecho de que los diez modelos más vendidos pertenezcan solo a Apple y Samsung no significa, por tanto, que el resto de fabricantes haya desaparecido, sino que la concentración por modelo es mucho mayor en estos dos gigantes. Son ellos quienes marcan los nombres propios del mercado, aunque la realidad sobre el terreno sea algo más diversa.
Mirando al futuro, Counterpoint prevé que las funciones de inteligencia artificial seguirán empujando al alza el segmento de precio medio, acercando características avanzadas a teléfonos más asequibles. Eso podría alterar el equilibrio actual y permitir que nuevos modelos de otros fabricantes asomen en los rankings globales de ventas.
Con todo este contexto, el protagonismo del iPhone 16 como el smartphone más vendido del trimestre se entiende como el resultado de una combinación de marca, estrategia de precios, disponibilidad y momento del ciclo de renovación. Apple se ha asegurado los primeros puestos del ranking, Samsung mantiene su fortaleza en la gama media y el resto de actores busca su hueco en un mercado que crece poco, pero en el que cada lugar del top 10 tiene un impacto enorme en percepción y negocio.