Nuevos informes procedentes de la cadena de suministro sugieren que Apple está ultimando una solución técnica definitiva para el mayor desafío de los dispositivos plegables: la durabilidad del panel. Según las últimas filtraciones el futuro iPhone Fold utilizará una estructura de pantalla denominada glass sandwich (sándwich de vidrio), diseñada específicamente para mitigar el desgaste por plegado y eliminar casi por completo la visibilidad del pliegue central.
Estructura de doble capa y aislamiento del panel
La tecnología rumoreada se basa en el uso de un panel OLED flexible encapsulado entre dos capas de vidrio ultrafino (UTG) de espesor variable. A diferencia de las soluciones actuales de la competencia, que suelen dejar la pantalla en contacto más directo con los componentes mecánicos, el diseño de Apple situaría el elemento de visualización en una posición central aislada. Este esquema permitiría que las capas de vidrio absorban la mayor parte de la tensión mecánica durante la apertura y el cierre del dispositivo.
Este enfoque se complementaría con un chasis intermedio de vidrio estructural que reduciría la profundidad del pliegue a menos de 0,15 mm. Con un ángulo de plegado inferior a los 2,5 grados, el objetivo de la compañía es que la transición sea imperceptible tanto a la vista como al tacto. Esta innovación alejaría al iPhone Fold del aspecto rugoso que presentan otros terminales plegables tras meses de uso intensivo, manteniendo la estética minimalista de la marca.
Materiales avanzados y protección contra impactos
Para reforzar la resistencia, Apple estaría evaluando el uso de materiales autorreparables en la capa superior del panel, capaces de rellenar microfisuras de forma automática. Además, se menciona la implementación de una bisagra fabricada en metal líquido (Liquid Metal), una aleación amorfa que ofrece una relación resistencia-peso superior al titanio. Este mecanismo, coordinado con la pantalla de capas múltiples, evitaría que el panel entre en contacto directo con las piezas móviles de la bisagra, una de las principales causas de rotura en el sector.
La integración de este hardware en el ecosistema permitiría al usuario disfrutar de una pantalla interna de aproximadamente 7,8 pulgadas con una resolución cercana a la de un iPad Mini, pero con la portabilidad de un teléfono convencional. La optimización de iOS 27 para este formato será fundamental, permitiendo que las aplicaciones adapten su interfaz dinámicamente según el grado de apertura del dispositivo, aprovechando la precisión del nuevo cristal flexible.
Perspectiva de lanzamiento y posicionamiento
Aunque Apple aún no ha confirmado el producto, el volumen de pedidos de componentes a proveedores como Samsung Display y Corning indica que el dispositivo ha entrado en la fase de validación de ingeniería. Se espera que el iPhone Fold se presente oficialmente en septiembre de 2026, posicionándose como el producto más premium del catálogo, por encima del iPhone 18 Pro Max.
El uso de estas tecnologías de vanguardia y materiales costosos situaría el precio de salida del terminal en una horquilla entre los 2.000 y 2.500 euros. Este lanzamiento no solo supondría la entrada de Apple en una nueva categoría de hardware, sino que establecería un nuevo estándar de calidad en la industria de la computación móvil flexible, priorizando la longevidad del producto sobre la rapidez de llegada al mercado.