El primer teléfono plegable de Apple ya tiene fecha en el calendario. La compañía de Cupertino lo presentará en su evento anual de septiembre, donde también mostrará la familia iPhone 18. Después de años de rumores, las informaciones concretas han empezado a llegar: habrá producción masiva, pero no será fácil conseguir unidades. El precio se situará por las nubes, muy por encima de los modelos actuales, y todo apunta a que la disponibilidad inicial será reducida.
El lanzamiento no será un paso más. La entrada de Apple en el mercado de los plegables podría cambiar las reglas del juego, porque la confianza de los consumidores hacia la marca es clave. Una encuesta reciente de Forbes señalaba que el 61% de los usuarios ganaría confianza en la categoría si Apple fabricara un móvil así. Pero no todos están convencidos: un estudio de CNET de 2023 mostró que el 64% no quería un dispositivo plegable. La incógnita sobre la demanda es real, y marcará el futuro de este producto.
Un desarrollo largo con problemas de suministro
iPhone Fold o iPhone Ultra, según las filtraciones. Los proveedores de pantalla ya trabajan en los paneles flexibles, pero el montaje no está siendo fácil. Fuentes de la cadena de montaje aseguran que hay problemas con la bisagra y la visibilidad del pliegue en la pantalla. La producción en masa, que se esperaba en junio, se retrasó a agosto y todavía no está confirmada. Este margen de fabricación es estrecho, y de ello derivará que la presentación oficial no tenga una fecha de venta inminente.
Apple tiene previsto fabricar unos 7 millones de unidades, una cifra baja para sus estándares. Por eso, las primeras entregas estarán enfocadas al mercado estadounidense, y el resto de países (incluido España) tendrá que esperar semanas o meses. La falta de componentes para las pantallas flexibles no ha ayudado: se trata de una tecnología nueva y con tasa de defectos superior a lo normal. Todo esto se está repitiendo en distintos medios, así que la escasez será una real.
Un precio de gama alta y una disponibilidad limitada
precio medio de todos los iPhone para mediados de 2027.
En cuanto al volumen, la consultora IDC calcula que si Apple lanza el plegable en 2026, las ventas globales de este tipo de móviles crecerán un 19%, y la marca de la manzana mordida se haría con un 24% del mercado. Redburn, por su parte, estima que se venderán 14 millones de unidades del iPhone Ultra en el primer año, de las que solo 4 millones serán vendidas de nuevos (el resto suplirá otros iPhone). Esto indica que no será un producto masivo, pero sí que tendrá un impacto significativo en el balance.
El impulso de la IA y los riesgos a vigilar
pliegue en la pantalla son los principales quebrados de cabeza. Los retrasos podrían posponer la venta a varios meses después de la presentación. Además, la durabilidad de la pantalla plegable y la vida de la batería siguen siendo incógnitas. En el apartado de la demanda, la encuesta de Forbes ofrece el lado positivo, mientras que el de CNET muestra el riesgo de que la gente lo vea como una moda pasajera. Apple deberá convencer de que merece la pena desembolsar casi 2.500 euros.
Así, el primer plegable de Apple se presenta como un hito en la historia de la compañía, pero no exento de obstáculos. La combinación de un precio altísimo, una fabricación compleja y una reacción del público aún incierta plantea un escenario de lanzamiento complicado. Sin embargo, si la compañía logra asegurar una buena experiencia de uso y un software adecuado, podría volver a marcar un nuevo estándar en la categoría, aunque el camino es empinado. Habrá que esperar a finales de este año para ver si las expectativas se cumplen.

