El iPhone Pocket se convirtió en uno de los accesorios más llamativos de Apple desde su presentación, no tanto por su utilidad como por el concepto estético y el precio que acompañaban al producto. Tras agotarse en la web oficial y en las pocas tiendas donde se vendía, era cuestión de tiempo que aparecieran imitaciones, y así ha sido: ya circulan réplicas por apenas 12€ que intentan imitar el diseño minimalista y textil del modelo original, aunque con resultados muy lejos de la propuesta que Apple lanzó junto a Issey Miyake.
Un accesorio polémico que generó más memes que interés real
Desde su anuncio, el iPhone Pocket fue objeto de debate porque ofrecía una experiencia más cercana a la moda que a la tecnología. No protegía realmente el iPhone, no aportaba funciones adicionales y su utilidad práctica era discutible. Aun así, se agotó rápidamente, impulsado por la idea de exclusividad y por el empuje mediático que generan siempre los accesorios inesperados de Apple, especialmente cuando llegan con precios elevados que rozan lo absurdo para algunos usuarios.
Las copias llegan antes que el stock oficial
Las réplicas han aparecido literalmente días después del lanzamiento, mostrando una rapidez poco habitual incluso en el mercado de imitaciones. Los fabricantes chinos han replicado el diseño acanalado del tejido y la forma alargada del accesorio, aunque usando materiales claramente inferiores que buscan únicamente imitar el aspecto visual. El resultado es un producto que cumple con el propósito estético de «llevar el iPhone colgado» pero que no ofrece la textura, consistencia ni el ajuste del modelo original, cuyo acabado era la única parte realmente cuidada. Pero si te interesa echarle un vistazo, puedes ver las réplicas de AliExpress en este enlace.

Un precio ridículo que evidencia la naturaleza del producto
El gran contraste entre los 12€ de los clones y los más de 200 dólares del modelo oficial deja claro que la propuesta del iPhone Pocket tenía más de accesorio de moda que de producto tecnológico. Estas imitaciones están fabricadas con tejidos sintéticos básicos, costuras simples y cero garantías de durabilidad. Aun así, para quienes solo querían usarlo como complemento visual o como meme, puede resultar incluso atractivo, pero no tiene nada que ver con el acabado y la sensación del original.
¿Merece la pena comprar un clon?
Si buscas únicamente el aspecto “moda tech”, sí; para todo lo demás, no. Son accesorios pensados para aparentar, no para proteger el iPhone ni para ofrecer comodidad o resistencia. Además, los bordes, la tensión del tejido y el ajuste suelen ser irregulares, lo que puede incluso provocar rozaduras en el dispositivo. El usuario que valora los materiales y la experiencia de uso de Apple no encontrará aquí nada que le interese, pero quien quiere un guiño humorístico por 6 dólares probablemente sí.
Conclusión
Las copias del iPhone Pocket dejan claro que el interés por el accesorio era más estético que funcional, y que la gente buscaba sobre todo el concepto, no la calidad. Con el original agotado y limitado a unos pocos países, las réplicas se han convertido en la alternativa rápida y barata para quienes simplemente quieren sumarse a la tendencia o al meme. Eso sí: la experiencia no tiene nada que ver con la propuesta conjunta de Apple e Issey Miyake, por lo que conviene tener claras las expectativas antes de comprar un clon.