
Como cada año por estas fechas, los nervios están a flor de piel entre los usuarios de la manzana. Con la mirada puesta en la conferencia de desarrolladores que arranca en unos dÃas, la gran incógnita que circula por los mentideros tecnológicos es saber qué teléfonos aguantarán el tirón y cuáles acabarán convirtiéndose en piezas de museo por falta de actualizaciones. Este año, la transición a iOS 27 promete ser especialmente movida porque no solo hablamos de funciones estéticas, sino de un cambio profundo en el cerebro del sistema que obligará a pasar por el aro de la potencia de procesamiento.
Parece que en las oficinas de Cupertino han decidido que ya va siendo hora de jubilar a unos cuantos veteranos que han dado un servicio impecable durante años. Según las filtraciones más sólidas, la compañÃa tiene entre manos una actualización que, siguiendo la estela del mÃtico Snow Leopard, priorizará la estabilidad y el rendimiento bruto por encima de los fuegos artificiales visuales. Esto implica que el código se ha optimizado a fondo, pero también que se requiere un hardware capaz de mover la nueva arquitectura de inteligencia artificial sin que el dispositivo se caliente como una tostadora.
El fin de una era para el iPhone 11 y el SE de 2020

Vaya papeleta para los que aún tienen un iPhone 11 en el bolsillo. Todo apunta a que el chip A13 Bionic ha llegado a su lÃmite y Apple cortará el grifo a los modelos lanzados en 2019. Esto significa que tanto el iPhone 11 básico como sus hermanos mayores, el Pro y el Pro Max, se quedarán estancados en la versión actual del sistema. Es una noticia que escuece, sobre todo porque estos terminales siguen funcionando de maravilla hoy en dÃa, pero la llegada de una IA mucho más profunda requiere una potencia que estos chips ya no pueden garantizar con solvencia.
A esta lista de despedidas hay que sumar un modelo que ha sido el favorito de muchos por su tamaño compacto y su precio ajustado. Hablamos del iPhone SE de segunda generación, el de 2020, que al compartir el mismo procesador que la familia del 11, también caerá en la zona de sombra este año. Aunque los dispositivos seguirán recibiendo parches de seguridad puntuales, se perderán todas las novedades de la interfaz Liquid Glass evolucionada y, por supuesto, la integración total con los nuevos modelos de lenguaje que Apple ha estado cocinando en secreto.
La decisión de dejar fuera a estos modelos no es un capricho estético, sino una necesidad técnica para que el sistema vuele literalmente en los dispositivos compatibles. Apple quiere eliminar lo que los ingenieros llaman deuda técnica, limpiando el código antiguo para que la fluidez sea absoluta. Es un movimiento arriesgado que dejará a muchos usuarios fuera de juego, pero que busca que el iPhone vuelva a ser ese dispositivo que no conoce el lag ni los errores inesperados de baterÃa.
Lista completa de modelos compatibles con el nuevo sistema
Si tu teléfono es posterior a 2019, puedes respirar tranquilo porque lo más probable es que estés en la lista de los elegidos. La criba sitúa el listón en el chip A14 Bionic, por lo que toda la familia del iPhone 12 hacia adelante podrá instalar la actualización en septiembre sin mayores problemas. A continuación, te detallamos qué dispositivos podrán presumir de tener lo último de Apple en sus pantallas cuando se lance la versión definitiva tras el verano:
- Gama iPhone 12: Mini, estándar, Pro y Pro Max.
- Gama iPhone 13: Mini, estándar, Pro y Pro Max.
- Gama iPhone 14: Estándar, Plus, Pro y Pro Max.
- Gama iPhone 15: Estándar, Plus, Pro y Pro Max.
- Gama iPhone 16: Incluyendo el nuevo modelo 16e y todas sus variantes.
- Gama iPhone 17: Con el esperado iPhone Air y los modelos Pro.
- iPhone SE de tercera generación (lanzando en 2022).
Aunque estos terminales sean compatibles, no hay que lanzar las campanas al vuelo todavÃa pensando que todos harán lo mismo. Apple ha empezado a diferenciar claramente entre el sistema operativo base y las funciones de inteligencia artificial de alto nivel. Esto significa que, aunque un iPhone 12 pueda correr iOS 27 con soltura, se quedará fuera de las novedades más jugosas de Siri y los nuevos agentes autónomos, que estarán reservados casi en exclusiva para los modelos que monten chips Pro de última generación.
Estabilidad, Siri renovada y el reto de la IA

El plato fuerte de este año es sin duda la transformación de Siri en un asistente que por fin parece entender lo que le decimos. Gracias a una alianza estratégica, el iPhone integrará modelos de Gemini para que las conversaciones sean naturales y el asistente pueda gestionar tareas complejas entre apps. Sin embargo, para que esto ocurra de forma privada y sin enviar todos tus datos a la nube, se requiere un motor neuronal que solo los iPhone 15 Pro y superiores poseen. Es un jarro de agua frÃa para los que compraron un modelo estándar recientemente, pero es el precio a pagar por la privacidad que abandera la marca.
Además de la IA, el diseño Liquid Glass recibirá un lavado de cara para ser más coherente en todas las aplicaciones nativas. Apple introducirá el llamado Liquid Slider, que permitirá personalizar las transparencias del sistema a gusto del consumidor, y un sistema de control para deshacer cambios accidentales en la pantalla de inicio. También veremos novedades en la app de Fotos, con herramientas para reencuadrar imágenes mediante inteligencia generativa, permitiendo inventar partes del escenario que no salieron en la toma original de forma totalmente realista.
Para los usuarios en España y el resto de Europa, la llegada de estas funciones vendrá marcada por el calendario habitual de betas que arranca en junio y culmina en otoño. La gran duda sigue siendo si todas las funciones satelitales y de inteligencia estarán disponibles en nuestro idioma desde el primer dÃa o si tendremos que esperar a que los servidores se adapten a nuestro territorio. Lo que está claro es que estamos ante una actualización de cimientos, de esas que no se ven a simple vista pero que cambian por completo la experiencia de usuario a largo plazo.
Todo este despliegue tecnológico se confirmirmará oficialmente el próximo 8 de junio, marcando el camino de lo que será el iPhone durante la próxima década. Aunque es una lástima que modelos tan icónicos como el iPhone 11 tengan que decir adiós a las novedades, el salto hacia un sistema más estable y potenciado por agentes inteligentes parece ser la única vÃa para que Apple no se quede atrás en la carrera tecnológica. Solo queda esperar a que se abran las descargas para comprobar si, efectivamente, esta versión logra devolvernos esa fluidez legendaria que todos echábamos de menos.

