El pulso entre Apple y la Unión Europea ha dado un nuevo giro. El Tribunal General de la UE, con sede en Luxemburgo, ha rechazado de plano los tres recursos presentados por la compaƱĆa de Cupertino contra su designación como Ā«guardiĆ”n de accesoĀ» (gatekeeper) en el marco de la Ley de Mercados Digitales (DMA). La sentencia, hecha pĆŗblica este miĆ©rcoles, confirma que tanto la App Store como el sistema operativo iOS siguen sujetos a las normas mĆ”s estrictas de competencia que Bruselas impone a las grandes plataformas digitales.
La decisión supone un respaldo contundente a la Comisión Europea, que en septiembre de 2023 incluyó a Apple en la lista de gatekeepers junto a otros gigantes como Meta y ByteDance. Desde entonces, la compaƱĆa habĆa intentado por la vĆa judicial librarse de unas obligaciones que, segĆŗn su propio discurso, ponen en riesgo la privacidad y la seguridad de los usuarios europeos. Sin embargo, el tribunal ha considerado que los argumentos de Apple no se sostienen y ha avalado el criterio de Bruselas.
La App Store, un Ćŗnico servicio a efectos regulatorios
Uno de los puntos clave del litigio era cómo contar las distintas versiones de la App Store. Apple defendĆa que cada una de sus cinco tiendas āpara iPhone, iPad, Mac, Apple TV y Apple Watchā debĆa tratarse como un negocio independiente. De esa forma, solo la del iPhone alcanzarĆa los umbrales de facturación y usuarios que exige la DMA. El tribunal ha tumbado esta interpretación y ha dado la razón a la Comisión: todas las tiendas cumplen la misma función económica, que es conectar a desarrolladores con usuarios finales para distribuir software. Las diferencias tĆ©cnicas entre dispositivos no justifican fragmentar el servicio.
La consecuencia prĆ”ctica es que Apple no podrĆ” reducir su exposición regulatoria desglosando cifras por dispositivo. La App Store en su conjunto sigue siendo un gatekeeper, y eso implica que la compaƱĆa debe permitir la instalación de tiendas de aplicaciones alternativas, facilitar el cambio de navegador por defecto y limitar la combinación de datos personales con fines publicitarios. El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear multas de hasta el 10% de la facturación mundial, e incluso el 20% en caso de reincidencia.

Interoperabilidad y privacidad: el debate de fondo
Otro de los frentes que Apple perdió es el relativo a la interoperabilidad de iOS. La DMA exige que los gatekeepers hagan sus sistemas operativos compatibles con dispositivos y software de la competencia. Apple alegaba que esto vulneraba sus derechos de propiedad intelectual y exponĆa a los usuarios a riesgos de seguridad. El tribunal ha declarado inadmisible ese recurso, lo que en la prĆ”ctica blinda la obligación de abrir iOS a terceros. La Free Software Foundation Europe, que intervino como parte interesada, celebró el fallo por considerar que la interoperabilidad no es opcional.
La compaƱĆa, por su parte, ha reiterado su malestar. En un comunicado, un portavoz de Apple afirmó que Ā«el mandato de la DMA va mĆ”s allĆ” de lo legal y proporcionado, amenazando con erosionar dĆ©cadas de protecciones de privacidad y seguridadĀ». Apple ya ha anunciado que recurrirĆ” la sentencia ante el Tribunal de Justicia de la UE, el mĆ”ximo órgano judicial europeo, aunque el recurso solo podrĆ” basarse en cuestiones de derecho y no de fondo. Mientras tanto, las obligaciones siguen vigentes.
iMessage se libra, pero la calificación sigue en el aire
No todo ha sido negativo para Apple. El tribunal tambiĆ©n ha resuelto sobre iMessage, el servicio de mensajerĆa de la compaƱĆa. La Comisión Europea habĆa abierto una investigación para determinar si debĆa ser designado gatekeeper, pero finalmente concluyó que su volumen de usuarios en Europa no alcanzaba el umbral necesario. Apple impugnó incluso la calificación de iMessage como Ā«servicio de comunicaciones interpersonales independiente de la numeraciónĀ», temiendo que pudiera reactivarse en el futuro. El tribunal ha declarado inadmisible esa parte del recurso, al considerar que la mera calificación no produce efectos jurĆdicos directos mientras no vaya acompaƱada de una designación formal.
Esto significa que, por ahora, iMessage no estĆ” sujeto a las obligaciones de interoperabilidad que ya afectan a WhatsApp y Messenger. Sin embargo, la DMA obliga a revisar periódicamente estas calificaciones, por lo que si el uso de iMessage creciera en Europa, la compaƱĆa podrĆa acabar sometida al mismo rĆ©gimen. La batalla legal, lejos de cerrarse, se traslada ahora a otros frentes, como el recurso independiente que Apple ha presentado contra las especificaciones tĆ©cnicas de interoperabilidad que la Comisión emitió en marzo de 2025.

Reacciones y contexto: la multa de 500 millones y Siri AI
La sentencia llega en un momento de mĆ”xima tensión entre Apple y Bruselas. No solo por este litigio, sino porque la Comisión ya impuso a la compaƱĆa una multa de 500 millones de euros en 2025 por prĆ”cticas monopolĆsticas en la App Store, una sanción que Apple tambiĆ©n estĆ” recurriendo. AdemĆ”s, la empresa ha optado por no lanzar en la Unión Europea su nueva inteligencia artificial, Siri AI, una decisión que enmarca en el mismo pulso regulatorio. Mientras tanto, organizaciones de consumidores como la BEUC han aplaudido el fallo: su director general, AgustĆn Reyna, declaró que Ā«es una buena noticiaĀ» y que cualquier otro resultado Ā«habrĆa puesto en peligro el impacto positivo del DMAĀ».
Para los usuarios europeos, la consecuencia mĆ”s inmediata es que la App Store seguirĆ” evolucionando bajo las normas de la DMA, lo que se traduce en mĆ”s opciones para instalar aplicaciones fuera de la tienda oficial y en una mayor competencia entre navegadores y servicios de pago. Apple, por su parte, insiste en que la normativa perjudica la experiencia del usuario y promete seguir defendiendo su modelo de negocio y comisiones. El capĆtulo judicial no estĆ” cerrado: la compaƱĆa tiene dos meses y diez dĆas para presentar un recurso de casación ante el Tribunal de Justicia de la UE.

La confirmación de Apple como guardiĆ”n de acceso en la App Store e iOS consolida la aplicación de la Ley de Mercados Digitales en Europa, mientras la compaƱĆa mantiene abiertos varios frentes legales y comerciales con Bruselas, incluyendo la multa de 500 millones y el bloqueo de Siri AI, en una pugna que definirĆ” el futuro de la competencia digital en el continente.
