Los propietarios del Lucid Gravity llevaban tiempo reclamando la integración de Apple CarPlay y Android Auto en el sistema multimedia de su SUV eléctrico. Desde su llegada al mercado, muchos usuarios consideraban llamativa la ausencia de estas dos plataformas, ya convertidas en algo casi imprescindible en buena parte de los coches de gama alta.
Esa espera toca a su fin con el lanzamiento de la actualización de software Lucid UX 3.5, que activa CarPlay y Android Auto tanto en unidades ya vendidas como en los nuevos vehículos que salen de la fábrica de Casa Grande (Arizona). La marca opta por un despliegue escalonado por regiones, con Norteamérica como primer mercado y Europa y Oriente Medio incorporándose unos días más tarde.
CarPlay y Android Auto llegan al Gravity como equipamiento de serie

Con esta nueva versión de software, Apple CarPlay y Android Auto pasan a formar parte del equipamiento estándar del Lucid Gravity. Cualquier unidad producida a partir de ahora incorpora de fábrica estas funciones, sin necesidad de contratar paquetes opcionales ni pagar suplementos por conectividad avanzada.
Para quienes ya tienen un Gravity en el garaje, Lucid ha preparado una actualización remota y gratuita que se descarga directamente en el coche. Una vez que el vehículo recibe el aviso en pantalla, basta con aceptar la instalación para activar las nuevas funciones, sin pasar por el taller ni dejar el SUV inmovilizado durante horas.
La integración no distingue entre sistemas operativos móviles: los conductores pueden conectar tanto un iPhone como un smartphone Android y mostrar sus aplicaciones compatibles en la gran pantalla del salpicadero. La compañía subraya que esta decisión responde a una de las demandas más constantes de sus clientes, especialmente en mercados donde el uso de CarPlay y Android Auto se ha normalizado.
Esta actualización sitúa al Gravity al mismo nivel que el Lucid Air, la berlina de lujo de la marca, que ya llevaba años ofreciendo compatibilidad con Apple CarPlay. De este modo, la firma homogeneiza la experiencia de conectividad en su gama, algo que muchos usuarios ven como básico al cambiar de un modelo a otro dentro del mismo fabricante.
Cómo se integran CarPlay y Android Auto en el Lucid Gravity
Tras instalar Lucid UX 3.5, el sistema de infoentretenimiento del SUV permite vincular el teléfono mediante cable USB o de forma inalámbrica, siempre que el dispositivo y la versión del sistema operativo sean compatibles. El usuario puede elegir entre la conexión física tradicional, que suele ofrecer mayor estabilidad, o una experiencia sin cables más cómoda en el día a día.
Una vez establecida la conexión, las interfaces de Apple CarPlay y Android Auto aparecen en la zona asignada de la pantalla Clearview Cockpit, el panel de alta resolución (6K) que domina el salpicadero del Gravity. Desde ahí se accede a navegación, música en streaming, llamadas, mensajería y otras aplicaciones adaptadas a la conducción.
El manejo se realiza a través de los propios mandos del vehículo y comandos de voz, lo que reduce la necesidad de manipular el smartphone mientras se conduce. Asistentes como Siri o Google Assistant permiten dictar mensajes, buscar direcciones o controlar la reproducción sin apartar la vista de la carretera más de lo estrictamente necesario.
Para el caso de Android Auto, Lucid recuerda que es imprescindible disponer de un terminal Android compatible y un plan de datos activo, requisito similar al que aplica Apple CarPlay con los iPhone admitidos. Como es habitual, las marcas registradas asociadas a Google, Android, Google Maps y demás servicios siguen perteneciendo a Google LLC y se utilizan bajo sus correspondientes licencias.
Actualización OTA: calendario para Norteamérica, Europa y Oriente Medio
La compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto llega empaquetada dentro de la actualización Lucid UX 3.5, que se distribuye mediante el sistema OTA (over-the-air). Es decir, el propio coche descarga el software a través de su conexión de datos y propone la instalación cuando el vehículo está aparcado y en condiciones adecuadas.
En Norteamérica, el despliegue comenzó alrededor del 12 de marzo, con los primeros avisos de instalación apareciendo en los Gravity de clientes en Estados Unidos y Canadá. A partir de ese momento, la marca ha ido abriendo el grifo progresivamente para cubrir el parque de vehículos de la región.
Para los propietarios de Europa y Oriente Medio, la llegada de la actualización se ha situado hacia finales de marzo. Este enfoque escalonado permite a Lucid monitorizar el comportamiento del software en la primera oleada, detectar posibles fallos y ajustar detalles antes de extender la nueva versión a mercados adicionales.
En la práctica, esto significa que los conductores europeos del Gravity verán aparecer el aviso de actualización directamente en la pantalla del coche, sin necesidad de concertar cita con el servicio técnico. La instalación se realiza de manera desatendida, respetando ciertas condiciones de batería y conectividad, y deja el vehículo listo para usar CarPlay y Android Auto en el siguiente trayecto.
Impacto en la experiencia diaria de los conductores
Para muchos usuarios, la incorporación de estas plataformas supone un cambio claro en la comodidad y familiaridad de uso del Lucid Gravity. Poder utilizar las mismas aplicaciones de mapas, música o mensajería que ya manejan a diario en el móvil simplifica la transición a un sistema de infoentretenimiento nuevo.
Este salto se nota especialmente durante las paradas en puntos de recarga rápida, apartado en el que el Gravity ya destacaba gracias a su elevada potencia de carga, con picos que pueden alcanzar los 400 kW. Ese nivel de rendimiento permite sumar más de 320 kilómetros de autonomía en algo más de diez minutos, tiempo que ahora se puede aprovechar mejor para revisar mensajes, listas de reproducción o rutas alternativas en la gran pantalla del coche.
Desde la marca señalan que CarPlay y Android Auto estaban entre las funciones más solicitadas desde el lanzamiento del modelo. Muchos propietarios consideraban que, en un SUV eléctrico posicionado en la parte alta del mercado, la ausencia de estas plataformas desentonaba frente a la oferta de otros fabricantes premium.
La llegada de la actualización permite también que los conductores europeos mantengan sus rutinas digitales habituales sin depender por completo del ecosistema de software propio de Lucid. Quien ya tiene costumbre de usar una app concreta de navegación o un servicio de música específico puede seguir haciéndolo sin cambiar de hábitos al subir al coche.
Responder a meses de críticas por los fallos de software
La activación de Apple CarPlay y Android Auto en el Gravity no puede separarse del contexto de los últimos meses, marcado por diversos problemas de software en el SUV. Desde fallos en el reconocimiento de llaves, hasta errores en pantallas, cortes de audio o actualizaciones que no terminaban de instalarse bien, el apartado electrónico del modelo fue objeto de numerosas críticas.
Estos incidentes se hicieron eco en foros y redes sociales, hasta el punto de que el director ejecutivo interino de Lucid Motors se vio obligado a pedir disculpas públicas. En sus declaraciones, reconoció que el comportamiento del sistema del Gravity no había estado a la altura de lo que cabía esperar en un vehículo de alta gama y subrayó el compromiso de la compañía con la mejora continua del producto.
En medio de ese escenario, la ausencia de CarPlay y Android Auto se percibía como un símbolo de las carencias iniciales del software. Para muchos clientes, estas plataformas se han convertido en un estándar en coches de cierto precio, de modo que su retraso en el Gravity se interpretó como un paso atrás frente a la competencia.
La actualización Lucid UX 3.5 busca precisamente cerrar ese capítulo y alinear el Gravity con los niveles de conectividad esperados en el segmento premium. No solo añade funciones reclamadas, sino que también pretende transmitir la idea de que la empresa es capaz de reaccionar con rapidez cuando detecta que el software no cumple con lo prometido.
Reestructuración interna y mensaje a inversores en plena transición
La corrección del rumbo en materia de software ha coincidido con una etapa de ajustes internos y recortes de plantilla dentro de Lucid Motors. Distintos informes del sector apuntan a que la compañía ha reducido alrededor de un 12 % su fuerza laboral y ha prescindido de varios responsables clave de la división de software, algunos vinculados directamente al desarrollo de los sistemas del Gravity.
En paralelo, la firma ha aprovechado su jornada anual para inversionistas en Nueva York para poner en contexto estos movimientos y detallar sus planes de futuro. En este encuentro, la empresa ha expuesto el desarrollo de una nueva plataforma de vehículos eléctricos de tamaño medio, pensada para segmentos más accesibles que el Gravity y el Air, y ha hablado de proyectos como un servicio de robotaxis de lujo con socios especializados.
En un contexto de presión creciente por alcanzar la rentabilidad y con una competencia cada vez más intensa, especialmente en los SUV eléctricos, la mejora de la experiencia digital se ha convertido en una herramienta clave para diferenciarse. Integrar CarPlay y Android Auto se interpreta, además, como una señal al mercado de que la compañía no renuncia a un enfoque tecnológico ambicioso pese a los ajustes internos.
Para Europa, donde la demanda de vehículos eléctricos de gama alta convive con normativas ambientales estrictas, contar con una conectividad completa es un argumento de peso. La disponibilidad de estas plataformas en el Gravity ayuda a situar al SUV de Lucid en una posición más competitiva frente a marcas europeas consolidadas y frente a fabricantes asiáticos que están ganando presencia en la región.
CarPlay y Android Auto como estándar de facto en los coches premium
La apuesta de Lucid encaja en una tendencia clara del mercado: en los coches de gama alta, la integración de Apple CarPlay y Android Auto se da casi por hecha. Estas plataformas permiten replicar en la pantalla del vehículo buena parte de las funciones esenciales del smartphone, con interfaces adaptadas a la conducción y un grado de familiaridad que reduce la curva de aprendizaje.
En el caso del Gravity, esto se traduce en que los conductores pueden seguir usando sus apps habituales de mapas, servicios de música o podcasts sin tener que aprender desde cero un sistema nuevo o renunciar a sus preferencias. Para muchos usuarios, es más sencillo llegar a un coche y encontrar la misma interfaz de CarPlay o Android Auto que ya manejan en otros vehículos o en sistemas de alquiler.
Mientras tanto, otros fabricantes de vehículos eléctricos han optado por caminos distintos. Tesla no ofrece soporte oficial para CarPlay y mantiene un ecosistema cerrado con su propio software; por su parte, marcas como Rivian han priorizado integraciones específicas como Apple Car Key o compatibilidad con Apple Watch antes que adoptar de forma plena las plataformas de Apple y Google.
Con la decisión de habilitar ambas soluciones, Lucid se alinea con el grupo de marcas que prefieren abrazar las plataformas móviles de terceros como complemento a su propio sistema. Este enfoque encaja con lo que muchos conductores piden hoy: una combinación de software nativo del fabricante y la posibilidad de seguir usando sin fricciones el ecosistema del smartphone.
En conjunto, la llegada de Apple CarPlay y Android Auto al Lucid Gravity refuerza la propuesta tecnológica del SUV eléctrico tras unos meses complicados en lo que respecta al software. La actualización intenta mejorar el día a día de los propietarios actuales, especialmente en Europa y otros mercados clave, al tiempo que lanza un mensaje a potenciales clientes e inversores: la conectividad y la experiencia digital seguirán siendo piezas centrales en la estrategia de la marca dentro del segmento del vehículo eléctrico premium.