La presentación del nuevo iPhone SE ha vuelto a sembrar las dudas entre aquellos que se encontraban pensando en renovar su ya antiguo dispositivo. Pese a contar con una apariencia exterior ya de sobra conocida en los iPhones, el SE esconde bajo su carcasa un auténtico motor de alto rendimiento, igualando en muchos apartados al más reciente buque insignia de Apple, el iPhone 6s.
Por ello, la inquietud surge entre aquellos que buscaban dar un salto cualitativo, pero que no acaban de ver eso de tener un objeto de más de cuatro pulgadas en su bolsillo. Este nuevo dispositivo es la excusa perfecta para mantenerse en el modelo de cuatro pulgadas durante, al menos, tres años más.
Ya, pero… el 6s es más bonito
Y nadie te va a decir que no. Para gustos, los colores (o los iPhones). Es cierto que el 6s cuenta con un diseño más reciente, que además es más fino, cuenta con bordes redondeados (tanto en el cuerpo como en el cristal) y que la sensación al tenerlo en la mano es totalmente diferente a la que ofrece el iPhone SE, esto nadie lo va a negar. Sin embargo, en caso de que estés considerando seriamente comprar el 6s, mi consejo es que esperes al iPhone 7.
Apenas quedan 6 meses para su presentación y a cambio obtendrás un diseño aún más novedoso y un puñado importante de extras, como una mejora importante en el apartado de la cámara. En definitiva, si lo que quieres es continuar con las 4 pulgadas, ni lo pienses, el SE es tu iPhone. Pero si estás pensando en dar el salto a un mayor tamaño, entonces espera un poco más y pega el salto a lo grande.