
Parece que Mark Zuckerberg no tiene suficiente con nuestras pantallas y ahora quiere que llevemos su tecnologÃa colgada del cuello. Tras el éxito relativo de sus gafas inteligentes, Meta está centrando sus esfuerzos en un nuevo dispositivo que promete cambiar cómo gestionamos el trabajo diario: un colgante equipado con inteligencia artificial. Este aparato no es solo un capricho estético, sino que busca convertirse en un asistente personal que nos ayude a no perder ni un detalle de lo que ocurre en nuestra jornada laboral.
La idea que se traen entre manos en las oficinas de Menlo Park es que la IA salga del móvil para integrarse en nuestro dÃa a dÃa de una forma mucho más natural. Según las filtraciones que han ido apareciendo, este wearable serÃa capaz de escuchar y registrar conversaciones de forma constante para luego ofrecernos resúmenes, transcripciones y hasta listas de tareas pendientes. Vamos, que lo de tomar apuntes en una reunión de curro podrÃa pasar a la historia si este invento acaba cuajando entre los usuarios.
La herencia de Limitless y la tecnologÃa tras el colgante

Gran parte de este avance se debe a que Meta movió ficha a finales de 2025 adquiriendo la startup Limitless, que ya tenÃa experiencia fabricando este tipo de cacharros. El dispositivo original era un pequeño micrófono Bluetooth con forma de pinza que se enganchaba a la ropa. Ahora, Meta está puliendo esa base para integrar sus propios modelos de lenguaje, conocidos como Llama y el asistente inédito Hatch, para que el procesamiento de la información sea mucho más fino y rápido que lo que habÃamos visto hasta ahora en el mercado.
El colgante utilizará una matriz de micrófonos de alta fidelidad con cancelación de ruido, diseñada especÃficamente para aislar la voz del portador y la de sus interlocutores en entornos cerrados. A diferencia de las gafas, que pueden resultar algo intrusivas por la cámara, este collar se centra estrictamente en el audio. Esto lo hace menos molesto para los que nos rodean y permite que la baterÃa aguante mucho más, llegando a prometer jornadas de hasta catorce horas de uso continuo con una sola carga magnética.
Un despliegue masivo de gafas inteligentes

Pero el colgante no vendrá solo. Meta tiene una hoja de ruta bastante apretada para lo que queda de año y el que viene, con el lanzamiento de hasta cuatro nuevos modelos de gafas inteligentes. Los nombres en clave que manejan internamente son Modelo, Luna, RBM2 Refresh y Mojito VIP. Cada uno de estos modelos buscará atacar un segmento diferente, ampliando sus colaboraciones más allá de Ray-Ban para llegar a un público más amplio que busca diseño y funcionalidad a partes iguales.
Incluso se habla de unos modelos experimentales llamados Artemis y SSG que incorporarÃan tecnologÃa de superdetección. Estos sensores permitirÃan que las cámaras estuvieran activas durante horas para ofrecer ayuda contextual en tiempo real, como recordarnos dónde hemos dejado las llaves o avisarnos de que nos falta algo en la lista de la compra mientras paseamos por el súper. El objetivo de Alex Himel, el jefazo de wearables en Meta, es vender unos diez millones de estos dispositivos en la segunda mitad de 2026 para intentar tapar el agujero financiero de Reality Labs.
El enfoque empresarial y la suscripción Wearables for Work

Para que todo este hardware sea rentable, Meta no se va a limitar a vender el aparato y ya está. La estrategia incluye un fuerte componente de software mediante un servicio de suscripción llamado Wearables for Work. La idea es que las empresas paguen una cuota mensual para que sus empleados tengan acceso a funciones avanzadas de transcripción, integración con herramientas como Slack o Microsoft 365 y un almacenamiento seguro de todas las interacciones laborales del equipo.
Este enfoque hacia la productividad es lo que realmente podrÃa diferenciar a Meta de otros competidores como OpenAI o Google. Al centrarse en automatizar las tareas administrativas más pesadas, como redactar minutas o buscar qué se dijo exactamente en una reunión de hace tres meses, el colgante deja de ser un juguete tecnológico para convertirse en una herramienta de trabajo seria. Además, con planes de precios como Meta One Plus, la compañÃa busca replicar el éxito de los modelos de suscripción que ya funcionan en otros gigantes del sector.
Privacidad y retos legales en el territorio europeo

Como era de esperar, un aparato que está todo el rato escuchando lo que decimos ha levantado más de una ceja, especialmente en España y el resto de Europa. El cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es el hueso más duro de roer para Meta. Para intentar calmar los ánimos, la empresa asegura que el procesamiento se realizará en gran medida de forma local, utilizando lo que llaman computación en el borde o edge computing, para que el audio no viaje alegremente por la red sin cifrar.
Aun asÃ, el debate está servido. Grabar a compañeros de trabajo o clientes sin un consentimiento explÃcito y constante puede traer serios problemas legales y éticos. Existe el miedo real de que estas transcripciones se utilicen para evaluar el rendimiento de los trabajadores o para ejercer un control excesivo en la oficina. Por eso, el éxito de este colgante dependerá de si Meta es capaz de convencer a las autoridades y a los propios usuarios de que nuestra privacidad está a salvo mientras llevamos un micrófono colgado del cuello.
Un futuro marcado por la asistencia constante

La apuesta por diversificar los formatos de hardware demuestra que la multinacional quiere dominar el mercado de la IA portátil antes de que otros actores muevan ficha de forma definitiva. Con el desarrollo de este asistente personal en formato fÃsico, se abre una etapa donde la interacción con la tecnologÃa será mucho menos visual y más auditiva, priorizando la utilidad práctica por encima del puro entretenimiento. El tiempo dirá si los usuarios estamos dispuestos a integrar estos dispositivos en nuestras rutinas o si se quedarán en una curiosidad tecnológica más.
A pesar de las dudas razonables sobre el tratamiento de la información personal, lo cierto es que la integración nativa con modelos de IA avanzados ofrece unas posibilidades de optimización del tiempo muy golosas para el sector corporativo. Entre el lanzamiento de las nuevas gafas y las pruebas internas del colgante previstas para los próximos meses, Meta está echando toda la carne en el asador para que la inteligencia artificial se convierta en algo tangible y útil que nos acompañe en cada paso de nuestra vida profesional.
