Meta ha sacado pecho con su nuevo agente de inteligencia artificial personal, Muse, que en apenas dos semanas desde su lanzamiento el 8 de septiembre ya se ha convertido en la aplicación gratuita más descargada de la App Store en Estados Unidos, superando a rivales como ChatGPT, Claude y Grok. No es una hazaña menor, porque la compañía dirigida por Mark Zuckerberg lleva meses tratando de demostrar que su inversión en IA no es un pozo sin fondo, y los números de descargas parecen indicar que el público está respondiendo.
Sin embargo, el camino no está siendo un lecho de rosas. Mientras los inversores celebran la acogida con una subida del 11% en bolsa, Amazon ha bloqueado el acceso de Muse a su tienda online, y ciberseguridad ha saltado los titulares tras revelarse un fallo de seguridad en la versión para Mac que fue corregido en tiempo récord. Aun así, el ambiente general es de optimismo, y el mercado ya mira a Meta Connect como el próximo gran hito que podría consolidar la nueva narrativa de la empresa.
El lanzamiento de Muse AI: descargas y éxito en App Store
El agente de Meta no se queda en un simple chatbot conversacional. Según la propia compañía, Muse está diseñado para completar tareas reales: enviar correos, reservar viajes, rellenar formularios o gestionar la bandeja de entrada. Funciona con la familia de modelos Muse Spark, que Meta define como sus sistemas más capaces hasta la fecha, y se apoya en una infraestructura de máquina virtual segura para proteger los datos del usuario. En los primeros cinco días ya había registrado 730.000 descargas, y para el lunes de la semana pasada la cifra superaba los 2,5 millones entre iOS y Android, según los datos de Sensor Tower. ChatGPT aún lidera en ese mismo periodo con 3,1 millones, pero el ritmo de Muse es notable y ha captado la atención de Wall Street.
El éxito en la tienda de Apple es especialmente relevante porque la posición número uno en la lista gratuita impulsa la visibilidad y el descubrimiento, que era el primer obstáculo para un producto tan joven. Además, Meta ha integrado Muse con WhatsApp y ha lanzado una versión para Mac, lo que amplía su alcance más allá del móvil. La aplicación para escritorio permite extraer información de Mensajes, Calendario y Notas, siempre con el permiso del usuario, y mantiene la continuidad entre dispositivos. Todo ello, junto con un modelo freemium con suscripciones de 20 y 100 dólares al mes, ofrece una vía de monetización adicional al negocio publicitario tradicional de Meta.
Reacción del mercado: la acción de Meta sube con fuerza
Los inversores reaccionaron con euforia al ver que la estrategia de IA de Meta por fin llega a los consumidores. El pasado lunes, las acciones de Meta Platforms se dispararon más de un 11% en Bolsa, cerrando en 741,25 dólares, después de que Wells Fargo elevara su precio objetivo desde 640 hasta 796 dólares. La nota del analista Ken Gawrelski justificaba el cambio al aplicar un múltiplo de 25 veces sobre las ganancias estimadas para 2027, frente a las 20 veces anteriores, en parte gracias al empuje inicial de Muse y Muse Spark. No es una mejora limpia de beneficios, porque Wells Fargo redujo su proyección de ingreso operativo para 2026 en un 12% por un cargo esperado de 10.000 millones de dólares por el acuerdo legal sobre daños a menores, pero la narrativa de producto ha cambiado.
El repunte bursátil se produce justo antes de la conferencia Meta Connect, prevista para los días 23 y 24 de septiembre de 2026, donde se espera que Zuckerberg presente nuevos detalles sobre IA y dispositivos portátiles. La revalorización de la acción en los últimos tres meses ronda el 30%, aunque a 12 meses todavía acumula una caída del 5%, en contraste con Amazon (+38%) o Google (+11%). El mercado parece estar recalibrando sus expectativas: ya no se trata solo de gasto en centros de datos, sino de productos que la gente descarga y usa.
Amazon bloquea a Muse: la polémica
No todo son buenas noticias para el agente de Meta. Amazon ha tomado la decisión de impedir que Muse acceda a su sitio minorista, alegando que la herramienta elude las funciones de personalización integradas y que Meta no solicitó permiso para operar en su plataforma. Un portavoz de Amazon confirmó que se bloqueó a Muse el domingo por la noche, y que la compañía considera que las aplicaciones de agentes de terceros deben respetar las decisiones de los proveedores de servicios. La respuesta de Meta no se ha hecho pública aún, pero este choque no es nuevo: el año pasado Amazon demandó a Perplexity AI por un caso similar, y el conflicto podría marcar un precedente legal sobre cómo funcionan los agentes de IA en el comercio electrónico.
La fricción con Amazon no parece, de momento, haber afectado al entusiasmo de los inversores. De hecho, el ecosistema de pagos de Muse está respaldado por Strike a través de su billetera Link, que genera tarjetas de un solo uso, y Shopify ha anunciado una asociación con Meta para habilitar pagos agénticos en sus tiendas. La apuesta de algunas plataformas y el recelo de otras demuestran que el comercio con agentes IA es todavía un terreno en disputa, pero la adopción temprana de Muse sugiere que esta tecnología ha llegado para quedarse.
Un fallo de seguridad en Mac: el zero-day
Este incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad de los agentes de IA. Muse funciona con una arquitectura de máquina virtual aislada y un proceso Sentinel que aprueba las acciones del agente, pero el fallo no rompió esas protecciones en la nube, sino que comprometió el cliente de Mac. La promesa de Meta de introducir una “Confidential VM” cifrada a finales de 2026 podría mitigar estos riesgos, pero mientras tanto los expertos recomiendan auditar los permisos OAuth y las API keys, especialmente en entornos corporativos.
En definitiva, el lanzamiento de Muse AI ha conseguido algo que Meta llevaba tiempo persiguiendo: poner la inteligencia artificial al alcance del usuario común y generar una narrativa de crecimiento creíble. Con más de 2,5 millones de descargas, una subida bursátil del 11% y un precio objetivo de 796 dólares por parte de Wells Fargo, la compañía tiene razones para el optimismo. Eso sí, los bloqueos de Amazon, el zero-day revelado y los gastos legales de 17.000 millones por daños a menores son recordatorios de que el camino hacia la adopción masiva de agentes IA aún tiene obstáculos técnicos y comerciales. Meta Connect será la próxima prueba: si Zuckerberg logra convertir el interés inicial en uso sostenido, las acciones podrían seguir su escalada; si se queda en un espejismo, la historia podría repetirse con otros lanzamientos que se desvanecieron con el tiempo.

