La cuenta atrás está más que comenzada, el próximo día 12 de septiembre la compañía de Cupertino aprovechará el Steve Jobs Theater para presentar tres terminales según informan los principales medios encargados de las filtraciones. Sin embargo, se nos va a quedar un sabor agridulce, sin duda, porque hay una única y esperada estrella en este circo, el iPhone X Edition.
¿Qué queremos decir con esto? Pues la realidad es que absolutamente nadie quiere ni espera una edición «s» del iPhone 7, uno de los terminales que más desapercibido ha pasado de la historia de la compañía, y que realmente no necesita mejoras.

Pero vamos a ser mucho más justos de lo que parece, y es que el iPhone 7 no necesita una versión «s» porque actualmente ya es un teléfono completo y a la altura de los mejores terminales de hoy día. Remarcamos que aún ningún dispositivo de la competencia ha ofrecido la potencia y estabilidad que ofrece el iPhone 7 en sus variantes. Definitivamente nadie quiere una versión «s» del iPhone 7, porque el iPhone 7 está ya a la altura. Tanto es así que el iPhone 7 incluye ya todas las características que caben esperar en un dispositivo de pleno 2017, pero vamos mucho más allá.
Salvo por el panel LCD y el diseño anclado el 2014, el iPhone 7 es aún un teléfono muy capaz, por lo que si la compañía de Cupertino pensara en los usuarios y no únicamente en sus bolsillos, lo lógico será plantear una bajada importante de precio de este terminal mientras que presentas de forma simultánea el iPhone X Edition. Lamentablemente no apostaría ni uno sólo de mis euros por esa estrategia, por lo que probablemente veamos un iPhone 7s con ligeros cambios a nivel de hardware totalmente innecesarios (porque el iPhone 7 ya da la talla en sus dos variantes) a un precio que de forma atrevida incluso aumente.