Prometía muchísimo el nuevo Need for Speed: No Limits. Sin límites precisamente parecía que iba a ser la diversión que aportaba este videojuego para iOS con unos gráficos increíbles, unos niveles de personalización más allá de lo imaginable, de la mano de un veterano en esto de los videojuegos de coches y bajo el nombre de Need For Speed. ¿Qué podía fallar?, muchas cosas, aunque parecía inimaginable, Electronic Arts lo ha vuelto a hacer. El modelo freemium es altamente comprensible en una pequeña desarrolladora que está empezando en esto de la aplicación, pero el método Pay-to-Win que ha implantado Electronic Arts en la mayoría de los juegos disponibles en la App Store es deplorable.
¿Dónde quedaron los Real Racing de pago que te permitían disfrutar de la experiencia completa?, si bien es cierto que los gráficos, el menú y la historia del Need for Speed: No Limits son fantásticos, para de contar. Para empezar, la personalización está limitada, sólo puedes ir añadiendo ciertas piezas, que vas ganando en carreras, y para las carreras necesitas gasolina. La gasolina está limitada, y por tanto, te invitan a pasar por caja para seguir jugando. La primera en la frente, te invitan a un modelo de personalización «sin límites», pero en las pautas que ellos desean. Lo más gracioso es que te lo ofrecen como un juego «de los desarrolladores de Real Racing 3», cuando el mecanismo de conducción no se parece absolutamente en nada.
La conducción no es simulación desde luego, pero es que tampoco es arcade. Los vehículos parecen ir sobre raíles, el freno es innecesario e inexistente y los derrapes son un mito. Admito que soy un fan de la saga Need for Speed y esperaba este juego con ansias, al que no le he dedicado más de 3 horas pues apesta a Pay-to-Win a kilómetros. Los ingresos en efectivo y pequeños regalos que te hacen curiosamente cuando dejas de jugar, también dicen mucho del juego. En fin, no creo que quede nadie más aún que no se haya dado cuenta de lo que pretende Electronic Arts en sus últimos juegos, arcade totalmente sin chicha, para que juegue hasta un niño de dos años (quizás es su público potencial). Desgraciadamente los juegos que se pagaban y disfrutaban están desapareciendo poco a poco de la App Store, muy a pesar de jubones com yo. El 3 de noviembre llega el esperado Need for Speed a PlayStation 4, a ver con qué nos sorprenden ahora.