Phone Duo a un precio obsceno en EspaƱa, esta es la causa

iPhone Duo

El iPhone Duo ya tiene precio oficial en España y probablemente mÔs de uno habrÔ tenido que mirar dos veces la cifra para comprobar que no había leído mal. El primer iPhone plegable de Apple parte de 2.339 euros, situÔndose no solamente como uno de los iPhone mÔs caros que hemos visto, sino también como uno de los teléfonos mÔs exclusivos del mercado. Sabíamos que Apple no iba a entrar precisamente por abajo en el segmento de los plegables y tampoco esperaba que su primera generación fuese económica, pero superar con tanta facilidad la barrera de los 2.000 euros coloca al iPhone Duo en una categoría bastante peculiar. La sensación empeora cuando miramos cuÔnto cuesta en Estados Unidos y hacemos la conversión rÔpida de dólares a euros. Sin embargo, esa comparación tiene bastante trampa.

El motivo principal es uno que aparece prÔcticamente cada septiembre y que conviene recordar: en Estados Unidos Apple anuncia sus precios sin impuestos. Es decir, el precio que vemos en la Apple Store estadounidense no es necesariamente la cantidad que un cliente terminarÔ pagando cuando compre el teléfono. Allí existe el llamado «sales tax», un impuesto sobre las ventas cuyo porcentaje depende del estado y que incluso puede variar según la ciudad o el condado. Hay lugares donde es muy reducido y otros donde la factura final aumenta de forma bastante mÔs apreciable. Por eso Apple no puede anunciar un único precio final con impuestos para todo Estados Unidos. En España ocurre justo lo contrario. Los 2.339 euros que aparecen en la Apple Store son la cantidad que pagaremos al pasar por caja y ya llevan incorporado nuestro 21% de IVA. Comparar directamente el precio estadounidense antes de impuestos con el español después de impuestos es, por tanto, enfrentar dos cifras que representan cosas diferentes.

Podemos hacer un ejercicio muy sencillo para entender cuÔnto pesa ese IVA. Si retiramos el 21% de impuestos de los 2.339 euros que cuesta el iPhone Duo en España, nos queda un precio antes de impuestos de aproximadamente 1.933 euros. Esa es una cifra bastante mÔs útil para compararla con el precio anunciado por Apple en Estados Unidos. Y aquí es donde la diferencia empieza a parecer bastante menos escandalosa de lo que inicialmente sugerían esos 2.339 euros. Evidentemente, esto no significa que el IVA desaparezca mÔgicamente de nuestra cuenta bancaria. Los españoles tendremos que pagarlo igualmente y esos 406 euros aproximadamente que corresponden al impuesto forman parte del coste real del dispositivo. Pero es importante diferenciar qué parte del precio establece Apple y qué parte corresponde a impuestos. De lo contrario, resulta muy fÔcil concluir que la compañía simplemente ha decidido cobrarnos varios cientos de euros adicionales por vivir en España.

A todo esto tenemos que añadir otro ingrediente especialmente importante este año: el tipo de cambio. Apple no convierte sus precios estadounidenses a euros utilizando simplemente la cotización que encontremos en Google ese mismo día. Las compañías internacionales necesitan establecer precios relativamente estables durante largos periodos y protegerse frente a posibles fluctuaciones de las divisas. Apple establece sus propias equivalencias comerciales teniendo en cuenta el comportamiento del euro frente al dólar, los mÔrgenes necesarios para cada mercado y otros costes derivados de vender sus productos en diferentes regiones. Esto explica también por qué los precios europeos pueden subir incluso cuando el precio estadounidense de un determinado producto permanece intacto. Y cuando hablamos de un dispositivo que ya se mueve alrededor de los 2.000 euros antes de impuestos, cualquier pequeño porcentaje adicional se convierte rÔpidamente en decenas o incluso cientos de euros. En un iPhone de 700 euros puede pasar algo mÔs desapercibido. En el Duo, cada movimiento duele.

También creo que tenemos cierta tendencia a utilizar el precio estadounidense como si fuese el precio «real» de un producto y todos los demÔs fueran versiones infladas del mismo. Es comprensible porque las presentaciones de Apple utilizan dólares y esos números terminan siendo nuestra primera referencia, pero comercialmente no funciona así. Un comprador estadounidense también puede encontrarse con que el importe final de su iPhone es superior al anunciado cuando llega el momento de pagar. La diferencia es que nosotros vemos el golpe completo desde el principio. Si Apple mostrase en España el precio sin IVA, el iPhone Duo aparecería por unos 1.933 euros y probablemente la percepción inicial sería muy diferente. Después llegaríamos a la cesta, aparecerían mÔs de 400 euros en impuestos y seguramente nos acordaríamos de alguien, pero la comparación con Estados Unidos sería mucho mÔs intuitiva.

Nada de esto cambia, sin embargo, mi conclusión sobre el producto: 2.339 euros por un teléfono me parece una auténtica barbaridad. Podemos explicar perfectamente cómo se construye esa cifra y reconocer que Apple no se estÔ embolsando directamente toda la diferencia entre Estados Unidos y España sin dejar de considerar que el resultado final es obsceno para el consumidor. El iPhone Duo inaugura una categoría nueva dentro del ecosistema Apple y los primeros compradores van a pagar esa condición de pioneros. Es un dispositivo técnicamente ambicioso, diferente y seguramente espectacular, pero por ese dinero podemos comprar un MacBook muy serio, un iPhone convencional y un iPad, o montar una combinación de productos Apple mucho mÔs útil para la mayoría. QuizÔs dentro de dos o tres generaciones el plegable de Apple se convierta en algo relativamente común. De momento, el iPhone Duo es una demostración tecnológica con una entrada de 2.339 euros. Y aunque buena parte de la diferencia con Estados Unidos tenga una explicación fiscal, saber de dónde viene el sablazo no hace que duela menos.


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