Samsung se adelanta a Apple con su primer móvil triplegable Galaxy Z TriFold

  • Samsung presenta el Galaxy Z TriFold, su primer teléfono plegable en tres partes, con pantalla interna de 10 pulgadas y doble bisagra.
  • El dispositivo se lanza primero en Corea del Sur y mercados seleccionados como China, Taiwán, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.
  • DeX independiente, Galaxy AI y Google AI Pro refuerzan la productividad y la multitarea con hasta cuatro escritorios y múltiples apps simultáneas.
  • Huawei, Honor y el futuro iPhone plegable de Apple intensifican la competencia en un mercado de plegables en claro crecimiento.

Telefono plegable Samsung triplegable

Después de años en los que muchos móviles parecían casi calcados entre sí, Samsung ha decidido mover ficha con un formato que rompe la rutina: un teléfono que no solo se dobla, sino que incorpora tres secciones de pantalla y dos bisagras. Es su apuesta más arriesgada hasta la fecha en el terreno de los plegables.

El nuevo Galaxy Z TriFold llega con la vista puesta en un segmento todavía minoritario, pero en plena ebullición, y lo hace en un momento clave: antes de que Apple lance su esperado primer iPhone plegable. Samsung busca así asegurarse una posición ventajosa en el territorio de los dispositivos flexibles de gama alta, combinando tamaño de tablet, funciones de escritorio y una fuerte integración de inteligencia artificial.

Galaxy Z TriFold: el primer triple plegable de Samsung

Samsung ha presentado en Seúl el Galaxy Z TriFold, su primer smartphone con triple pliegue, que se despliega hasta alcanzar una pantalla interna de 10 pulgadas. Formado por tres paneles de unas 6,5 pulgadas unidos mediante dos bisagras, el dispositivo se sitúa en una subcategoría muy específica de plegables con doble bisagra, donde hasta ahora Huawei era la principal referencia con su Mate XT.

Cuando está cerrado, el TriFold se comporta como un móvil relativamente convencional gracias a una pantalla exterior de 6,5 pulgadas con formato smartphone clásico. Al desplegarlo por completo, el usuario dispone de un panel amplio similar al de una tablet compacta, pensado para consumir contenido, trabajar con varias apps a la vez o aprovechar las funciones de productividad del ecosistema Galaxy.

La marca surcoreana ha optado por un diseño de plegado hacia dentro, de manera que las pantallas internas quedan protegidas cuando el teléfono está cerrado. A diferencia de los modelos de Huawei, que forman una especie de «Z» al doblarse, el TriFold cierra sus dos bisagras hacia el centro, generando un bloque compacto. Este enfoque, según la propia Samsung, reduce el riesgo de arañazos y alarga la vida útil del panel flexible.

El movimiento sitúa a Samsung un paso por delante de Apple en este tipo de factor de forma, ya que el iPhone plegable que se rumorea para el próximo otoño seguiría un planteamiento tipo libro más parecido al Galaxy Z Fold 7, sin llegar todavía al formato triple.

Galaxy Z TriFold abierto con pantalla de 10 pulgadas

Diseño, bisagras y construcción: un tríptico de 10 pulgadas

El Galaxy Z TriFold apuesta por un sistema de dos bisagras de distinto tamaño con mecanismo de doble raíl, diseñado para que la apertura sea uniforme y estable a lo largo del tiempo. Samsung habla de unas bisagras reforzadas capaces de soportar unos 200.000 ciclos de plegado, lo que equivaldría a varios años de uso intensivo abriéndolo y cerrándolo decenas de veces al día.

En su punto más fino, el dispositivo queda en torno a 3,9 milímetros de grosor cuando está completamente desplegado, mientras que cerrado alcanza unas dimensiones similares a las de un smartphone de gama alta, con un grosor mayor pero todavía razonable para el uso diario. El peso ronda los 309 gramos, por lo que no es un terminal ligero, aunque se sitúa en la línea de otros plegables de gran formato.

Para la estructura, Samsung combina aluminio reforzado y titanio en el marco y las bisagras, junto con un material polimérico endurecido en la parte trasera que busca reducir grietas y mejorar la resistencia a golpes. La compañía asegura que también ha perfeccionado la tecnología de la pantalla flexible para hacerla más duradera frente a marcas de uso y pequeñas torsiones.

Un detalle curioso está en la interacción con el mecanismo de plegado: si el usuario intenta cerrar el terminal en el orden equivocado, el TriFold muestra una alerta en pantalla y vibra para avisar de que se está aplicando una fuerza inapropiada sobre las bisagras. Es una forma de minimizar errores humanos en un tipo de producto todavía novedoso para buena parte del público.

El dispositivo incorpora certificación IP48, lo que le otorga protección frente a salpicaduras y cierta resistencia al agua y al polvo, si bien todavía está un paso por detrás de los móviles no plegables más robustos del mercado en este apartado.

Pantallas y experiencia de uso: de móvil a tablet y a escritorio

El protagonista absoluto del Galaxy Z TriFold es su pantalla interna de 10 pulgadas, un panel OLED de alta resolución con tasa de refresco adaptativa de hasta 120 Hz y un brillo que puede alcanzar alrededor de 1.600 nits. Esta pantalla se divide en tres secciones equivalentes a tres paneles de unos 6,5 pulgadas, y el software permite usarlas de forma independiente o conjunta.

En modo tablet, cada sección de la pantalla puede ejecutar una aplicación distinta, de modo que el usuario puede tener tres apps abiertas lado a lado. Además, la función DeX amplía este concepto y habilita hasta cuatro espacios de trabajo diferentes, en los que es posible anclar hasta cinco aplicaciones por escritorio, acercando la experiencia a la de un entorno de sobremesa.

La pantalla exterior, también de unas 6,5 pulgadas, se comporta como un panel convencional de smartphone, de forma que el usuario no se ve obligado a desplegar el dispositivo para tareas rápidas como responder mensajes, consultar redes sociales o hacer una llamada. La interfaz se adapta automáticamente al estado de plegado, reorganizando ventanas y contenido según se abra o cierre el TriFold.

Samsung ha incorporado su tecnología Vision Booster para ajustar brillo, contraste y color en función de la luz ambiente, con el objetivo de mantener la visibilidad en exteriores. Aunque la compañía asegura haber reducido al mínimo la marca del pliegue en la pantalla flexible, este tipo de terminales sigue mostrando cierta línea visible en los puntos de doblez, algo prácticamente inevitable a día de hoy.

La experiencia multimedia se beneficia de la amplitud de panel para vídeo, lectura y juegos, y algunas aplicaciones como YouTube aprovechan el espacio para mostrar el vídeo en una parte de la pantalla y comentarios o controles en otra. El resultado es un dispositivo que alterna entre móvil, tablet y una especie de mini escritorio, según la posición de las bisagras.

Galaxy Z TriFold plegado y desplegado

Hardware, rendimiento y autonomía

En el interior del TriFold se encuentra el Snapdragon 8 Elite para Galaxy, una versión personalizada del chip de gama alta de Qualcomm, acompañado por 16 GB de memoria RAM y opciones de almacenamiento de 512 GB o 1 TB. El conjunto está pensado para gestionar sin problemas la multitarea intensa que exige una pantalla de 10 pulgadas dividida en varias ventanas.

La batería asciende a 5.600 mAh, distribuida en tres celdas para repartir mejor el peso y mantener el grosor a raya. Se trata de la mayor capacidad de batería empleada por Samsung en un plegable hasta la fecha. Según los datos facilitados, el TriFold es capaz de ofrecer hasta 17 horas de reproducción de vídeo con la pantalla completamente desplegada, aunque la marca no concreta una cifra de autonomía en uso mixto típico.

En cuanto a carga, el dispositivo admite carga rápida por cable de hasta 45 W, capaz de alcanzar aproximadamente el 50% de la batería en unos 30 minutos, además de carga inalámbrica de 15 W. El cargador de mayor potencia no siempre se incluye en la caja, siguiendo la tendencia reciente de la compañía, por lo que quien quiera exprimir al máximo la velocidad de carga tendrá que recurrir a accesorios compatibles.

Samsung asegura haber reducido el consumo energético en reposo frente a generaciones anteriores como el Galaxy Z Fold 7, ayudándose de algoritmos de inteligencia artificial para optimizar la gestión de recursos. El objetivo es que el triplegable pueda aguantar la jornada incluso con un uso multitarea moderado, sin obligar al usuario a estar pendiente constantemente del enchufe.

El conjunto se completa con conectividad de gama alta: 5G, WiFi de nueva generación y Bluetooth actualizado, además de compatibilidad con eSIM y SIM física en los mercados donde se comercialice, adaptándose a los requisitos de las redes locales.

Fotografía y otras especificaciones clave

En el apartado de cámaras, el Galaxy Z TriFold recurre a una configuración muy similar a la de los buques insignia de la casa, con una cámara principal de 200 megapíxeles con estabilización óptica, un ultra gran angular de 12 MP y un teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3x. Esta combinación apunta a ofrecer un rendimiento sólido tanto en fotografía cotidiana como en escenas con poca luz.

Para los selfies y videollamadas, el dispositivo integra dos cámaras frontales de 10 MP, una para la pantalla externa y otra para la interna, lo que permite escoger el encuadre y el modo de uso más cómodo según esté plegado o desplegado. El usuario puede, por ejemplo, usar la pantalla exterior como visor mientras se graba con la cámara principal, aprovechando así el mejor sensor disponible.

El terminal se lanza inicialmente en un único color, Crafted Black, con un acabado sobrio que encaja con el carácter más profesional que Samsung quiere darle al producto. No hay compatibilidad con el S Pen, una ausencia que la compañía justifica por la búsqueda de un diseño lo más delgado posible y por las limitaciones que aún presentan las pantallas flexibles frente a la presión de un lápiz óptico.

En el terreno de la protección, además de la ya mencionada certificación IP48, Samsung afirma haber sometido al TriFold a pruebas de caída desde 1,5 metros sobre superficies planas y a distintos escenarios de torsión. El objetivo es dar cierta tranquilidad a quienes sigan viendo los plegables como dispositivos especialmente delicados.

El terminal llega con Android 16 y One UI 8/8.5 de serie, y la compañía promete un ciclo de soporte prolongado de varios años en actualizaciones de sistema y parches de seguridad, algo cada vez más relevante en dispositivos cuyo precio los sitúa claramente en la gama más alta.

Galaxy AI, Google AI Pro y multitarea avanzada

La vertiente de software es uno de los puntos donde Samsung quiere marcar diferencias. El Galaxy Z TriFold incorpora de serie Galaxy AI, el conjunto de funciones de inteligencia artificial de la marca, entre las que se incluyen herramientas como Edición Generativa, Asistente de Fotografía, Asistente de Escritura y otras utilidades pensadas para aprovechar la gran superficie de pantalla.

Además, quienes compren el dispositivo obtendrán seis meses de prueba de Google AI Pro, la suscripción avanzada de servicios de IA en la nube de Alphabet. Esta integración permite, por ejemplo, procesar imágenes y textos de forma más compleja, traducir contenido en tiempo real o generar resúmenes y ayudas contextuales mientras se trabaja con documentos en la pantalla de 10 pulgadas.

El modo DeX independiente se convierte en uno de los pilares de la experiencia TriFold: ya no es necesario un monitor externo para activar una interfaz similar a la de un escritorio, sino que esta puede mostrarse directamente en la pantalla interna, con hasta cuatro escritorios virtuales y cinco aplicaciones simultáneas en cada uno. Para quien lo desee, sigue existiendo la posibilidad de conectar un monitor, teclado y ratón y convertir el móvil en una especie de mini PC.

La interfaz permite redimensionar ventanas, fijarlas en distintas zonas de la pantalla y organizar tres aplicaciones en vertical, algo especialmente útil para tareas de edición, comparativas de documentos o gestión de correo, mensajería y navegación al mismo tiempo.

Samsung orienta claramente el TriFold a usuarios que necesitan combinar movilidad con cierta productividad, desde profesionales que se mueven mucho hasta perfiles más creativos que aprovechen la pantalla grande para editar fotos o vídeos sin depender siempre de un portátil.

Precio, lanzamiento y ausencia de Europa por ahora

El Galaxy Z TriFold se pondrá a la venta inicialmente en Corea del Sur el 12 de diciembre con un precio de 3,59 millones de wones, que al cambio se sitúa en torno a 2.400-2.450 dólares o unos 2.100 euros. Se trata, por tanto, de un dispositivo claramente orientado a un público muy específico, dispuesto a pagar un sobreprecio por acceder al formato más avanzado de la gama plegable.

Tras Corea, Samsung planea llevar el TriFold a China, Taiwán, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos en una segunda fase. La compañía no ha detallado todavía los precios fuera de su mercado local y ha dejado claro que las unidades serán limitadas, al menos en esta primera generación.

Por el momento, no hay información concreta sobre su llegada a Europa. La ausencia de la región en el anuncio oficial sugiere que Samsung está priorizando aquellos mercados donde los plegables de gama muy alta han mostrado una mayor tracción, especialmente Asia y parte de Oriente Medio, además de Estados Unidos. Esto deja a los usuarios europeos en una situación de espera, sin fecha ni precio confirmados.

Como incentivo añadido, la compañía ofrecerá un descuento único del 50% en la reparación de la pantalla en caso de daño, una forma de reducir el miedo a los costes de reparación en un tipo de producto donde el panel flexible sigue siendo el componente más delicado y caro.

Fuera de España y del resto del continente europeo, algunos distribuidores seleccionados en los mercados mencionados organizarán demostraciones en tienda para que los usuarios puedan probar físicamente el dispositivo antes de decidirse por la compra, algo que tiene sentido en un formato tan distinto a lo habitual.

Competidores, Apple y un mercado plegable en crecimiento

El TriFold no llega solo a la fiesta. Huawei abrió camino en la categoría de los triplegables con su Mate XT, lanzado en 2024 y actualizado posteriormente con una versión de precio similar al nuevo modelo de Samsung. Honor también ha ampliado su catálogo de plegables en mercados internacionales, empujando la competencia tanto en grosor como en coste.

En paralelo, Apple sigue preparando su desembarco en el segmento. Informes como los de Bloomberg apuntan a un iPhone plegable con nombre en clave V68 y diseño tipo libro, más cercano al actual Fold que al TriFold. Se espera que este dispositivo llegue, como pronto, el próximo otoño, con una batería que podría superar los 5.000 mAh y con un foco especial en el mercado chino, donde los plegables han ganado visibilidad.

Según datos de firmas como Counterpoint Research, los envíos globales de smartphones plegables crecieron alrededor de un 14% interanual en el tercer trimestre de 2025, alcanzando el volumen trimestral más alto de la categoría hasta la fecha. Aun así, estos dispositivos apenas suponen en torno a un 2-2,5% del mercado mundial de smartphones, por lo que siguen siendo un nicho dentro del segmento premium.

Las previsiones apuntan a que la cuota de los plegables podría rondar el 3% a medio plazo, con un crecimiento algo mayor a partir de 2026 si Apple entra finalmente en el juego y más fabricantes apuestan por formatos alternativos, como los triple plegables o los modelos tipo enrollable. En este contexto, el TriFold funciona tanto como producto comercial como escaparate tecnológico para Samsung.

La propia compañía es consciente de que no está ante un superventas masivo, sino ante un dispositivo de nicho con el que marcar el paso de la innovación y diferenciarse de sus rivales chinos, que han ganado terreno en el segmento plegable, especialmente en Asia.

El Galaxy Z TriFold sitúa a Samsung en una posición adelantada en la carrera por los formatos más flexibles, combinando una pantalla triple de 10 pulgadas, funciones avanzadas de IA, DeX autónomo y un potente hardware en un cuerpo que sigue siendo transportable. Aunque Europa y, por tanto, España se quedan por ahora al margen del lanzamiento, el movimiento deja claro hacia dónde apunta la industria: los plegables evolucionan, los triplegables asoman y la entrada de Apple podría ser el empujón definitivo para que esta categoría deje de ser algo exótico y pase a formar parte del paisaje habitual del mercado móvil.

iPhone plegable
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