Apple lleva años centrando la mayorÃa de sus lanzamientos en la gama alta de dispositivos, con precios alejados del gran público, pero de vez en cuando introduce modelos algo más contenidos para ampliar su base de usuarios. En los últimos tiempos lo hemos visto con los iPhone e iPad más asequibles, y todo apunta a que el próximo paso será un portátil que rebaje el coste de entrada al ecosistema macOS.
Las distintas filtraciones que se han ido acumulando en los últimos meses dibujan un escenario bastante claro: la compañÃa estarÃa ultimando un nuevo MacBook barato con procesador de la familia de los iPhone, pensado como equipo de acceso para estudiantes, usuarios que se estrenan con Mac y mercados donde el precio es determinante. No se tratarÃa de un simple MacBook Air recortado, sino de una lÃnea diferente que recuperarÃa la idea de un portátil de entrada claramente diferenciado.
Un nuevo MacBook de entrada con chip de iPhone
Según estas informaciones, el corazón del equipo serÃa el Apple A18 Pro, el procesador estrenado en los iPhone 16 Pro y 16 Pro Max. Este chip ofrecerÃa un rendimiento cercano al del M1, el primer silicio propio que Apple introdujo en Mac en 2020, suficiente para tareas ofimáticas, navegación, videollamadas, contenido multimedia y edición ligera de fotos o vÃdeo.
La idea de usar un chip de iPhone en un portátil marca un cambio relevante para la compañÃa, que lleva desde 2020 apostando exclusivamente por la familia M en sus ordenadores tras dejar atrás los procesadores de Intel y, antes, los de IBM. De confirmarse, estarÃamos ante el primer Mac en seis años que no forma parte de la gama M, algo que encaja con una estrategia mucho más agresiva en precio.
Este enfoque no es completamente nuevo en el catálogo de la firma. Apple ya ha probado una fórmula similar con el iPad de 11.ª generación, que integra el chip A16 compartido con los iPhone para abaratar el dispositivo sin renunciar a una experiencia fluida en el dÃa a dÃa. El futuro MacBook barato seguirÃa esa misma lógica, pero llevado al mundo de los portátiles.
La memoria serÃa uno de los apartados donde se notarÃan más recortes: las filtraciones apuntan a un modelo base con 8 GB de RAM. Es una cantidad justa para macOS en 2026, pensada claramente para usos básicos, pero suficiente para quien no tenga en mente cargas de trabajo pesadas ni multitarea extrema.

Pantalla y diseño: mismo chasis que el MacBook Air y formato compacto
En el apartado fÃsico, la mayorÃa de filtraciones señalan que Apple optarÃa por reutilizar el chasis del MacBook Air de 13 pulgadas para este nuevo modelo. Esto permitirÃa ahorrar costes de desarrollo y fabricación, manteniendo al mismo tiempo un formato fino, ligero y reconocible, muy orientado a estudiantes y a quienes necesitan movilidad.
En cuanto a la pantalla, DigiTimes mencionaba una pantalla LCD de alrededor de 13 pulgadas, concretamente . De ser asÃ, el portátil serÃa ligeramente más compacto que el actual Air de 13,6 pulgadas, lo que lo harÃa algo más manejable en mochilas y bolsas de trabajo. Algunas fuentes incluso apuntan a un panel sin la clásica muesca (notch), un detalle que para muchos usuarios sigue sin encajar del todo en un portátil.
Las informaciones también sugieren que el equipo mantendrÃa un acabado en aluminio y un diseño muy en la lÃnea del resto de la gama MacBook, evitando la sensación de producto «barato» pese a su precio más contenido. Se ha llegado a hablar de posibles colores más llamativos -como azul, rosa, amarillo o plateado- para acercarse a la paleta de los iPad y atraer a un público que busca algo más desenfadado.
El objetivo de este planteamiento serÃa claro: ofrecer un portátil sencillo, ligero y silencioso, pensado para estudiantes, usuarios domésticos y quienes se conectan principalmente a la nube para trabajar con documentos, videollamadas y contenidos online. No competirÃa con los ultrabooks más potentes ni con portátiles gaming, sino con los equipos básicos de Windows y con los Chromebooks que dominan ciertos segmentos educativos.
BaterÃa y autonomÃa: ventaja por el menor consumo del chip A18 Pro
Una de las consecuencias directas de usar un chip de iPhone en un portátil es el consumo energético. Al estar diseñado para dispositivos móviles, el A18 Pro requiere menos energÃa que los procesadores M equivalentes, algo que Apple podrÃa convertir en una baza importante en este MacBook más económico.
Fuentes cercanas al proyecto apuntan a que, al integrar un SoC de la familia A en un chasis de 13 pulgadas pensado para la serie M, el interior del ordenador tendrÃa espacio libre suficiente como para alojar una baterÃa de mayor tamaño. Ese hueco adicional podrÃa aprovecharse para extender aún más la autonomÃa sin incrementar el peso de forma notable.
A modo de referencia, el actual MacBook Air de 13 pulgadas con chip M4 ofrece hasta 18 horas de reproducción de vÃdeo en streaming y unas 15 horas de navegación web, siempre según los datos oficiales de Apple. Las estimaciones extraoficiales apuntan a que un MacBook con chip A18 Pro podrÃa sumar entre dos y tres horas adicionales a esas cifras en determinados escenarios de uso.
Si estos pronósticos se cumplen, estarÃamos ante uno de los portátiles con mejor autonomÃa en su rango de precio, algo especialmente atractivo para estudiantes que pasan el dÃa entre clases, bibliotecas y desplazamientos, o para profesionales que viajan con frecuencia y no siempre tienen un enchufe a mano.
Además, el menor consumo del A18 Pro permitirÃa mantener el funcionamiento del equipo prácticamente silencioso, con ventiladores que apenas entrarÃan en juego -si es que el diseño final los incluye- y temperaturas más contenidas durante tareas cotidianas. Es un punto que suele pasar desapercibido en la ficha técnica, pero que marca la diferencia en el uso diario.
Precio previsto y posición frente al MacBook Air
La gran incógnita, y al mismo tiempo el motivo de este proyecto, es el precio. Las filtraciones no son del todo unánimes, pero sà se mueven en un rango bastante acotado: las cifras más repetidas sitúan el MacBook barato entre 599 y 699 dólares para el modelo básico, mientras que otros informes hablan de 699 a 799 dólares o incluso de un techo de 750 dólares.
En cualquier caso, el objetivo es claro: colocarlo por debajo del actual MacBook Air de 13,6 pulgadas con chip M4, que a dÃa de hoy cuesta 999 dólares en Estados Unidos y 1.099 euros en España. De conseguir esa diferencia, Apple dispondrÃa por fin de un portátil claramente más asequible dentro de su catálogo, algo que lleva años reclamándose desde parte de sus usuarios.
El problema puede llegar con las configuraciones superiores. Apple suele cobrar en torno a 200 dólares por incrementar la memoria RAM en sus modelos base, lo que podrÃa hacer que una versión de este MacBook económico con más RAM se acerque peligrosamente al precio de los MacBook Air. En ese escenario, el nuevo modelo tendrÃa que apoyarse en su autonomÃa, peso y posiblemente en los colores o promociones educativas para justificar su existencia.
De cara a Europa y España, es de esperar que la conversión de precios incluya impuestos y cierto ajuste al alza, como ya ocurre con el resto de la gama Mac. Aunque no hay cifras oficiales, un rango que se comenta entre analistas sitúa al modelo de entrada en torno a los 749-799 euros, por debajo del Air pero sin competir con los portátiles más baratos del ecosistema Windows.

Fecha de lanzamiento y mercados a los que apunta
En lo que respecta al calendario, las primeras informaciones hablaban de que la producción del nuevo MacBook habrÃa arrancado en el tercer trimestre de 2025, con la idea inicial de llegar a las tiendas a finales de ese mismo año o a comienzos de 2026. Ese primer plazo ya no se ha cumplido, de modo que todas las miradas se dirigen ahora a los próximos meses.
El periodista de Bloomberg especializado en Apple, Mark Gurman, ha apuntado en su newsletter Power On a una ventana de lanzamiento situada a principios de 2026 o, como mucho, durante la primera mitad del año. No se ha mencionado un evento concreto, pero encajarÃa tanto en una presentación propia como en una actualización silenciosa de la web, algo que Apple ha hecho otras veces con productos de gama más contenida.
Más allá de la fecha exacta, las fuentes coinciden en que este MacBook estarÃa especialmente dirigido a mercados emergentes y a usuarios que hasta ahora optaban por portátiles Windows o Chromebooks por una cuestión de precio. PaÃses de Europa con fuerte presencia educativa de Google y Microsoft podrÃan ver en este modelo una alternativa para centros escolares y universidades, siempre que la polÃtica de precios acompañe.
Dentro de la Unión Europea, y en España en particular, el equipo encajarÃa como portátil de entrada para estudiantes, familias y pequeños negocios que quieren acceder a macOS sin asumir el coste de un Air o un Pro. No se espera que sustituya a los modelos actuales, sino que complemente la gama por abajo y sirva como puerta de entrada al ecosistema.
Una estrategia de catálogo que cambia el papel del MacBook
Durante los últimos años, Apple ha ido refinando su lÃnea de portátiles hasta dejar un catálogo bastante ordenado, pero con un hueco evidente en el segmento más asequible. El MacBook Air se habÃa consolidado como el modelo de referencia para la mayorÃa de usuarios, pero seguÃa fuera del alcance de quienes buscan un precio claramente más bajo.
Con este nuevo proyecto, la compañÃa recuperarÃa la idea original de «Mac para todos»: un ordenador pensado para ser el primer Mac de muchos usuarios, aunque eso implique recortar memoria, usar un procesador diferente y renunciar a parte del brillo técnico de la serie M. Se prioriza el precio y la sencillez por encima de la potencia bruta.
Este movimiento también es una respuesta directa al mercado. Los Chromebooks y los portátiles Windows económicos han ganado terreno en educación y en el segmento de entrada, ofreciendo equipos funcionales por cifras muy inferiores a las de un MacBook Air. Si Apple quiere recuperar parte de ese terreno, necesita un producto que compita en precio, aunque lo haga con otro tipo de argumentos.
En la práctica, este MacBook con chip A18 Pro aspira a cubrir el hueco de quienes hoy se apañan con un iPad o un portátil barato de otra marca: usuarios que priorizan autonomÃa, estabilidad y facilidad de uso antes que disponer de la máxima potencia o de todas las funciones profesionales de macOS. Un equipo para escribir, navegar, estudiar, consumir contenidos y poco más, pero hacerlo con la experiencia de software de Apple.
Si se cumplen las filtraciones, el resultado será un portátil que rebajará el listón de precio de entrada al mundo Mac sin renunciar a un diseño cuidado y a una autonomÃa muy destacable. No será el más rápido ni el más llamativo del catálogo, pero sà el que puede hacer que muchos usuarios en España y en Europa se planteen por primera vez dar el salto a macOS sin que la factura se dispare.