El primer móvil plegable de Apple aún no es oficial, pero ya se perfila como uno de los smartphones más caros del mercado y confirma su entrada en el mercado de móviles plegables. Distintas filtraciones y análisis de la cadena de suministro coinciden en dibujar un escenario en el que el precio del iPhone Fold se sitúe alrededor de los 2.000 dólares, con una traslación a Europa claramente por encima de la barrera de los 2.000 euros.
Más allá de la cifra, las últimas informaciones permiten esbozar una horquilla de precios bastante concreta para Estados Unidos y Europa, así como entender qué hay detrás de este posicionamiento y por qué el iPhone Fold se considera una prioridad frente al iPhone 18: componentes más caros, crisis de memoria, nuevo diseño de bisagra y un iOS adaptado a la gran pantalla flexible. Todo apunta a que no será un iPhone para todos los bolsillos, al menos en su primera generación.
Un iPhone plegable pensado para la gama más alta
Desde hace años se viene rumoreando la llegada de un iPhone plegable orientado a la gama ultra premium, situado incluso por encima de los modelos Pro y Pro Max actuales. Apple llevaría tiempo trabajando en prototipos con pantalla interior del tamaño aproximado de un iPad mini, bisagra reforzada y un chasis lo bastante fino como para obligar a replantear el sistema biométrico.
Las filtraciones coinciden en que el dispositivo combinará un panel externo similar al de un iPhone tradicional con una gran pantalla interior de unas 7,7 pulgadas (se habla de 7,76″), capaz de ofrecer una experiencia cercana a la de una pequeña tablet cuando el terminal está desplegado. Esta dualidad es la que ha llevado a Apple a adaptar iOS con interfaces más próximas a las del iPad cuando se usa la pantalla grande.
En la parte trasera, los informes apuntan a un módulo de doble cámara principal en una barra prominente, acompañado de flash y micrófono adicional. No buscaría ser el iPhone con mejor sistema fotográfico del catálogo, sino un modelo que prioriza el formato plegable, la gran pantalla y la productividad sobre el número de sensores, según nuevos detalles filtrados.
Todo este conjunto de novedades —nuevo factor de forma, chasis específico, pantalla plegable de gran tamaño y reestructuración de iOS— encaja con la estrategia habitual de Apple cuando estrena categoría: un lanzamiento muy claramente posicionado en la franja más alta de precio.
Por qué el precio del iPhone Fold rondará los 2.000 dólares

Los distintos analistas y filtraciones sitúan de forma bastante consistente el precio de partida del iPhone Fold en torno a los 2.000 dólares, como recogen artículos con todo lo que se sabe sobre el primer iPhone plegable. No hay una cifra oficial, pero las fuentes hablan de un modelo base que se movería entre 1.900 y algo más de 2.000 dólares en EE. UU., lo que ya es suficiente para marcarlo como el iPhone más caro jamás comercializado.
Este posicionamiento no es aislado: otros plegables de gama alta, como la serie Galaxy Z Fold, se mueven actualmente por encima de los 1.800 dólares en sus configuraciones base. Apple seguiría una línea similar, apoyándose en materiales de gama alta, pantallas flexibles de última generación y un procesador puntero que compartiría con los futuros iPhone 18 Pro.
Además del coste de la propia pantalla flexible y de la bisagra, hay que tener en cuenta el trabajo adicional en software. El iPhone Fold no utilizaría iPadOS, pero iOS se ha rediseñado parcialmente para aprovechar la pantalla interior plegable, con nuevos elementos de interfaz, barras laterales y un sistema de multitarea más avanzado que en un iPhone normal, aunque menos complejo que en un iPad.
A ello se suma la apuesta de Apple por tecnologías específicas para el plegable, como un panel con pliegue menos visible que el de muchos modelos actuales, cristales flexibles más finos y una bisagra diseñada para soportar un alto número de ciclos de apertura y cierre sin degradarse. Todo este paquete tecnológico eleva la factura de fabricación y, por tanto, el precio final.
Impacto de la crisis de memorias y configuración de RAM
Una parte relevante del coste del iPhone Fold vendrá determinada por la memoria. Diversos reportes señalan que Apple ha firmado ya pedidos de módulos LPDDR5X de 12 GB de RAM con Samsung Electronics para este modelo, una cifra que igualaría a la memoria de los iPhone más potentes de la gama actual.
El problema es que esta negociación se ha producido en un contexto de crisis en el mercado de memorias. Se habla de que el precio por módulo que paga Apple a Samsung prácticamente se habría duplicado, pasando de unos 30 a cerca de 70 dólares por unidad en algunos acuerdos. A pesar de que Apple sigue trabajando también con SK Hynix y Micron, no parece que estos proveedores sean más baratos.
Este encarecimiento de la memoria RAM no solo afecta a la cuenta de resultados de Apple, sino que condiciona el precio de los dispositivos que estrenan factor de forma o se sitúan en la cúspide de la gama. En el caso del plegable, no hay un modelo precedente con el que comparar, lo que le otorga a la marca cierto margen para fijar una cifra inicial muy alta, como apuntan varias informaciones que ceden el protagonismo al primer iPhone plegable.
Aunque algunos informes apuntan a que Apple intentará contener los precios de las versiones de menor almacenamiento en otros iPhone, no se descarta que los saltos de capacidad en el Fold sean sensiblemente más caros. Los modelos con más memoria son los más sensibles a esta tensión en el mercado de componentes.
Almacenamiento y cuánto puede encarecer cada versión
Las filtraciones sobre el iPhone Fold coinciden en que el dispositivo llegaría en tres versiones de almacenamiento: 256 GB, 512 GB y 1 TB, sin opción de 2 TB como la que ya se ve en algunos Pro Max. Estas configuraciones lo alinean con los iPhone de gama alta actuales, pero en un escalón de precio claramente superior.
Un reporte basado en precios filtrados en yuanes permite hacerse una idea más precisa de cómo escalarían las distintas variantes. Tomando como referencia esas cifras convertidas a dólares y euros (sin impuestos locales), el abanico quedaría aproximadamente así:
- Modelo base (256 GB): unos 15.999 ¥, equivalentes a ~1.918 dólares y ~2.255 euros.
- Modelo intermedio (512 GB): 17.999 ¥, alrededor de ~2.158 dólares y ~2.537 euros.
- Modelo superior (1 TB): 19.999 ¥, lo que se traduciría en ~2.398 dólares y ~2.819 euros.
Aunque se trata de conversiones aproximadas, sirven para entender que la barrera psicológica de los 2.000 dólares y de los 2.000 euros se superaría ya en la versión de entrada. Y, como viene siendo habitual en Apple, los saltos de capacidad representarían incrementos muy significativos, que podrían rondar o incluso superar los 250 euros por nivel en Europa si se confirman las previsiones de algunos analistas.
Para hacerse una idea, hoy en día un iPhone de gama alta puede encarecerse fácilmente 1.000 euros entre la versión base y la de mayor almacenamiento. Nada hace pensar que el plegable vaya a ser más contenido, especialmente si se confirma que los modelos con más capacidad son los que absorberán en mayor medida el incremento de costes por la crisis de memorias.
Qué se puede esperar del precio del iPhone Fold en España y Europa
Oficialmente no hay cifras para el mercado europeo, pero los indicios son bastante claros: en España el iPhone Fold debería arrancar claramente por encima de los 2.000 euros en su configuración más básica. La combinación de conversión de divisa, impuestos y tradicional ajuste al alza que aplica Apple en la zona euro hace muy difícil ver un precio por debajo de ese listón.
Si se tienen en cuenta las cifras filtradas en yuanes y las estimaciones en dólares, lo más razonable es pensar en un modelo base en el entorno de los 2.200-2.300 euros, con los escalones superiores acercándose a los 2.600 y casi 2.900 euros respectivamente. En ese contexto, el iPhone Fold se situaría por encima de plegables como el Galaxy Z Fold7, que salió en torno a los 2.109 euros en Europa.
Conviene recordar que los productos de Apple suelen devaluarse menos que muchos modelos Android, por lo que los descuentos significativos podrían tardar más en llegar. Quien quiera hacerse con el primer iPhone plegable en su lanzamiento probablemente tenga que asumir el precio completo durante un buen tiempo.
En cualquier caso, hasta que Apple anuncie oficialmente el dispositivo, las cifras seguirán siendo orientativas. Lo que sí parece fuera de duda es que estaríamos ante el iPhone más caro de la historia y en la parte alta del rango de precios de los smartphones plegables a nivel mundial.
Posicionamiento: un iPhone “Ultra” para un público muy concreto
Varios informes mencionan que el iPhone plegable podría encajar en una nueva línea de productos “Ultra” dentro del catálogo de Apple, compartiendo filosofía con otras apuestas de gama altísima como un futuro MacBook Pro OLED táctil o unos AirPods con funciones avanzadas. Esa etiqueta reforzaría la idea de que el plegable no está pensado para el gran público en su debut.
En cuanto a hardware, se espera que el terminal incorpore un chip A20 Pro de 2 nanómetros, idéntico al que montarían los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, acompañado de los ya mencionados 12 GB de RAM. Es decir, rendimiento de gama alta pura, sin recortes frente a los modelos no plegables.
En el apartado de seguridad biométrica, las limitaciones físicas del chasis habrían llevado a Apple a descartar Face ID en favor de Touch ID integrado en el botón lateral, una solución similar a la utilizada en algunos iPad recientes. Esta decisión ayuda a contener grosor y complejidad interna, aunque marca un cambio relevante respecto a la línea principal del iPhone.
Apple también habría renunciado a la cámara bajo pantalla en la parte interior al constatar una pérdida apreciable de calidad de imagen, optando finalmente por un diseño con cámara perforada tanto en el panel interno como en el externo. La interfaz se adaptaría alrededor de ese orificio para mantener una experiencia similar a la Dynamic Island, pese a la ausencia de la clásica muesca.
Todo ello contribuye a la sensación de que el iPhone Fold se configura como un escaparate tecnológico más que como un superventas inmediato: un modelo que marca la dirección de la gama alta de Apple en los próximos años, pero con un precio que lo coloca deliberadamente fuera del alcance de buena parte de los usuarios.
Coste de la innovación: bisagra, pliegue y rediseño de iOS
Otro factor clave que ayuda a entender el precio del iPhone Fold en la franja de los 2.000 dólares es el esfuerzo de Apple por mejorar algunos de los puntos débiles tradicionales de los plegables. Entre ellos, la visibilidad del pliegue en la pantalla y la durabilidad de la bisagra.
Las fuentes apuntan a que la compañía ha desarrollado una de las soluciones de bisagra y pantalla flexible más avanzadas vistas hasta ahora en un smartphone, con un pliegue más plano y menos acusado que el de muchos modelos chinos actuales. Desde determinados ángulos, la arruga sería apenas apreciable, mejorando la experiencia al ver vídeos o leer durante largos periodos. Este esfuerzo técnico responde al reto del cristal sin marca de pliegue que ya describen varias filtraciones.
La pantalla interior tendría una relación de aspecto más amplia que la de otros plegables del mercado, buscando asemejarse a la sensación de usar un iPad en horizontal. Esto facilitaría tanto la visualización de contenido multimedia como la multitarea con dos aplicaciones abiertas de forma simultánea.
En paralelo, Apple estaría adaptando iOS con interfaz tipo iPad cuando el dispositivo está desplegado: barras laterales en muchas apps, rejillas de contenido más densas y un sistema de pantalla dividida pensado para resultar familiar a quien ya usa un iPad, pero sin llegar a implementar todo el sistema de ventanas de iPadOS.
Este rediseño de software, unido al desarrollo de nuevos paneles flexibles y bisagras reforzadas, supone una inversión importante en investigación y desarrollo que, inevitablemente, se traslada al precio de venta final. Es otro de los motivos por los que el iPhone Fold difícilmente podrá competir en coste con un iPhone “convencional”.
Cómo encaja el iPhone Fold en el mercado de plegables
El primer iPhone plegable llegaría, si se cumplen las previsiones, varios años después de los primeros Galaxy Fold y de la consolidación de marcas como Huawei, Oppo o Motorola en este segmento. Aun así, Apple apostaría por su estrategia habitual: entrar más tarde, pero con un producto muy pulido y con un diseño y render cuidados y con un precio claramente premium.
Algunos analistas consideran que, a pesar de su coste elevado, el iPhone Fold podría dar un empujón significativo al mercado de los plegables, que hasta ahora mantiene una cuota reducida frente a los smartphones tradicionales. Se habla de expectativas de participación de Apple cercanas al 20 % del segmento en sus primeros años, con una posible subida progresiva a medida que el formato se normalice.
No se espera, eso sí, que el iPhone Fold sea el móvil más vendido de la compañía en el corto plazo. Su papel sería más bien el de abrir camino, atraer a usuarios que ya usan plegables Android y marcar la línea de lo que Apple considera que debe ser un dispositivo de este tipo.
Con esa perspectiva, la elección de un precio de salida cercano a los 2.000 dólares tiene sentido: se trata de un producto que no busca volumen masivo, sino reforzar la imagen de innovación de la marca y ocupar la parte más alta del catálogo de smartphones de Cupertino.
Con todo lo que se sabe hasta ahora, el futuro iPhone Fold se perfila como un dispositivo plegable de corte claramente ultra premium, con hardware al nivel de los iPhone 18 Pro, 12 GB de RAM, almacenamiento de hasta 1 TB y una pantalla interior capaz de funcionar casi como una pequeña tablet. La otra cara de la moneda es un precio que, según todas las filtraciones, se situará alrededor de los 2.000 dólares en Estados Unidos y superará con holgura los 2.000 euros en España y el resto de Europa, reservándolo principalmente para quienes estén dispuestos a pagar un sobreprecio por estrenar formato y tecnología.