Mientras los mercados caen y las acciones de Apple pierden un 4% de su valor en el día de hoy, la última ocurrencia de la compañía de Cupertino es reeditar un éxito como el iPhone 5c, uno de los dispositivos más queridos a lo ancho y largo del globo terráqueo.
Los recortes en Apple llegan al Watch SE, que pasará a estar fabricado de plástico en lugar de aluminio. Algunos analistas apuntan a que es una especie de «remake» de iPhone 5c para recordar tiempos mejores, pero esto no es más que otra salida de tono tras retirar el adaptador de corriente de la caja o la venta del trapo de 20 euros.
Según Mark Gurman ha vaticinado en su newsletter, el aluminio del Apple Watch SE pasaría a ser sustituido por un plástico rígido, lo que no sólo convertiría al dispositivo en un elemento más barato de fabricar, sino que además permitiría aligerar notablemente su peso y llegaría en una nueva gama de colores muy extravagante.
En teoría, este nuevo Apple Watch SE heredaría el procesador S9 del Apple Watch Series 9, lo que mejoraría notablemente el rendimiento frente al modelo anterior pero poco más.
Como suele ser habitual, no se espera que el empleo de plástico en lugar de aluminio pase a significar una reducción del precio, ni mucho menos la renovación de sus funcionalidades, que se mantendrían inalteradas con respecto de la versión actual, más allá su pérdida de peso.
El Apple Watch SE lleva tan sólo cuatro años en el mercado, ya que la última versión llegó en 2020 de la mano del Apple Watch Series 6. Entre otras funciones, carece de electrocardiograma o pantalla Always-On, lo cual, sinceramente, tampoco es que sean funcionalidades que demanden la mayoría de los usuarios.