Cómo todos sabéis, y si no os informo ahora mismo, se espera que Apple presente un nuevo iPhone el día 15 de marzo. Este nuevo iPhone tendrá la tan esperada (por los rumores) pantalla de 4 pulgadas y contará con parte del hardware que ya está presente en el iPhone 6s y el iPhone 6s Plus. Este artículo tendrá una respuesta ya ha tenido una respuesta de mi compañero Juan, por lo que podemos decir que es parte de esos posts de debate que hacemos de vez en cuando. Yo voy a defender que el iPhone 5se no será una buena compra y a continuación expongo mis motivos.
Vaya nombre: iPhone 5 «¡psé!»
En este punto voy a hablar sólo del nombre, algo que lógicamente no tiene demasiada importancia. Soy consciente de que el «¡psé!» solo lo podríamos decir en algunos países, pero me sirve para indicar que ese nombre no provoca ni frío ni calor. Dos letras a mí ya me parece que aportan un apellido demasiado largo a un dispositivo de Apple. Además, ¿Por qué usar el número 5 en el año en el que se va a presentar un modelo con el número 7? Esto ya es más por el «qué dirán», pero no es lo mismo decir que tienes un iPhone 6 o 6s que decir que tienes un iPhone 5-algo. No es tan «cool», ¿Verdad?
Hardware de modelos anteriores…

O mucho nos sorprenden, o el iPhone 5se no tendrá pantalla 3D Touch. La primera en la frente. Es casi seguro que Apple añadirá nuevas maneras de usar el sistema de reconocimiento de presión en próximas versiones de iOS. De hecho, iOS 9.3 ya incluirá nuevos accesos rápidos, por lo que iOS 10 debe traer alguna novedad en este sentido. Comprarse en 2016 y iPhone que ya arrastra limitaciones no me parece la mejor idea del mundo.
Por otra parte, en el mejor de los casos, el iPhone 5se, el nuevo modelo de 4 pulgadas, tendrá el mismo procesador y RAM que el iPhone 6s, pero montará una cámara inferior. Vamos a ver, señores: si yo compro algo en 2016, quiero comprar hardware actual y no el que montaron otros modelos en 2014. No tiene sentido. No lo tiene para mí.
… a precio de nuevo

En este punto podría decir sólo «¿Os acordáis del momento en el que presentaron el iPhone 5c? Pues eso.», pero os lo recordaré. En 2013, toda la rumorsfera de Apple hablaba de un iPhone «low cost». Hubo usuarios que casi salen a las fuentes de su pueblo a celebrarlo cuando vieron las primeras imágenes del iPhone 5c y sus colores que lo hacían parecer un «fresisuis» de los Simpsons. Llegado el momento, Phil Schiller (si no recuerdo mal) lo presentó y el anuncio de su precio fue como una patada en los dientes. No sólo no era barato, si no que costaba más de lo que tendría que valer el iPhone 5 en su segundo año con un hardware casi a la par.
Ahora, tres años y medio después de aquella presentación, se presentará un iPhone más pequeño, con menos hardware y que tendrá un precio que rondará los 600€. No me parece un buen negocio.
iPhone 5se: ¿4 pulgadas? ¿En 2016?

Este es el punto más respetable, las cosas como son. No todo es negativo en tener un dispositivo más pequeño, pero tenemos que echar la vista atrás: cuando Steve Jobs presentó el primer iPhone, dijo que le habían puesto una pantalla gigante de 3.5 pulgadas. Si, era gigante en 2007, pero ¿Ahora? Ahora me parece bien como dispositivo de soporte, pero no para mi dispositivo principal. Se supone que tenemos que elegir y un dispositivo más grande nos permite verlo todo mejor:
- Jugar es más cómodo y fácil. A mi el iPhone 5s ya se me queda pequeño. Si queremos jugar a un título que precisa joystick analógico y botones, mis dedos «butifarra» no me permiten jugar o, en su defecto, ver la acción.
- Ver mejor cualquier tipo de vídeo. Esto no se puede negar. Cuando nos envían o accedemos a cualquier vídeo de YouTube, giramos el teléfono y lo vemos en 4,7 o 5,5 pulgadas.
- Navegar o leer cualquier noticia es mejor en pantalla grande. Lo mismo que en el punto anterior, pero quizá más importante por evitarnos que forcemos la vista o ver más contenido.
- El Retina Flash es más potente. A mayor pantalla, mayor es la luz que emite. Los selfies en condiciones de baja luminosidad saldrán mejor.
Menor autonomía

Podemos malpensar, pero los modelos Plus aguantan más tiempo sin cargarse que los modelos de 4.7 pulgadas. Un teléfono más pequeño consumirá menos, pero también tendrá una batería mucho más pequeña. En el iPhone 5s, para mi era un logro llegar a los dos días en reposo. Con un iPhone modelo Plus tengo que hacer un uso (medianamente) exhaustivo para que eso me pase. Y, ojo, últimamente ni desactivo el LTE: si estoy en casa, Wi-Fi; si salgo de casa, voy con LTE y no experimento mayores problemas de autonomía. Si preferís autonomía, creo que hay que olvidarse de iPhone 5se.
Ahora le llega el turno a mi compañero Juan. Juega con ventaja porque él cuenta con posibilidad de réplica, pero creo que esta vez lo tiene muy difícil. Es que comprar un terminal de gama media seis meses después del lanzamiento del último modelo con hardware más importante, no me parece la inversión más acertada. Ahora os toca opinar a vosotros y a Juan escribir su opinión.