Después de años de resistencia, el mayor minorista del mundo ha decidido abrir sus terminales a los sistemas de pago por proximidad más extendidos. Walmart ha confirmado que a partir del 24 de agosto comenzará a aceptar Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay en una selección de sus tiendas en Estados Unidos, asà como en algunos clubes de Sam’s Club. La compañÃa prevé que la totalidad de sus establecimientos y clubes cuente con esta opción antes de que termine 2026, mientras que las gasolineras de la cadena se incorporarán más adelante, a mediados de 2027.
La noticia pone fin a una estrategia que durante años priorizó Walmart Pay, un sistema basado en códigos QR que obligaba a los clientes a escanear un código en caja. La empresa justificó esa vÃa por el control sobre los datos de compra y la integración de promociones en su propia aplicación, pero la presión de los consumidores, ya habituados a la rapidez de las billeteras digitales en otros comercios, ha terminado por imponerse. Con este movimiento, Walmart deja de ser uno de los últimos grandes minoristas estadounidenses en rechazar el estándar NFC, alineándose con cadenas como Home Depot, Kroger o H-E-B.
Un giro estratégico tras años de resistencia
La decisión de Walmart no es un simple cambio técnico, sino un reconocimiento de que la conveniencia se ha convertido en un factor tan decisivo como el precio. Durante años, la compañÃa intentó mantener a sus clientes dentro de un ecosistema cerrado, impulsando incluso el proyecto CurrentC junto a otros grandes minoristas para competir directamente con Apple Pay. Esa iniciativa fracasó y fue descontinuada en 2016, dejando a Walmart con sus propias herramientas como única vÃa para los pagos móviles.
Mientras tanto, Apple Pay se ha consolidado como el lÃder de los pagos móviles. Según datos citados por TechCrunch, Apple Pay ya se acepta en el 85% de los minoristas de Estados Unidos, lo que convertÃa a Walmart en una excepción cada vez más visible. La compañÃa ha explicado que el nuevo sistema Tap to Pay se sumará a las opciones existentes, como efectivo, tarjetas de crédito, Walmart Pay y Scan & Go, sin que ninguna de ellas desaparezca. Sin embargo, la coexistencia de todas estas alternativas modifica el equilibrio en las cajas, porque el cliente podrá elegir el método que prefiera sin tener que adaptarse a una solución exclusiva.
El calendario anunciado contempla una implementación progresiva. Desde el 24 de agosto, algunas tiendas Walmart y ubicaciones de Sam’s Club empezarán a habilitar el pago por aproximación, mientras que la expansión al conjunto de tiendas y clubes quedará prevista para finales de 2026. Las estaciones de combustible tendrán un calendario separado y más extendido, con la expectativa de que la función llegue a todas ellas para mediados de 2027. Esta diferencia de fases responde a la necesidad de actualizar infraestructuras distintas dentro de la red comercial de la compañÃa.
El contexto europeo y la lección para España
En España y en la mayor parte de Europa, el pago contactless se generalizó mucho antes que en Estados Unidos. Los datáfonos llevan años aceptando Apple Pay y Google Pay, y cadenas como Mercadona o El Corte Inglés han integrado sus aplicaciones sin renunciar al NFC. La excepción de Walmart demuestra que el control del dato puede frenar la conveniencia durante años, hasta que la fricción en caja se convierte en un problema de ventas. De hecho, en Canadá Walmart ya aceptaba Apple Pay desde 2020, un precedente que restaba coherencia a la excepción estadounidense.
La decisión también llega en un momento delicado para la compañÃa, que acaba de presentar unos resultados trimestrales con el menor crecimiento de ventas comparables en más de seis años, según Bloomberg. Aunque el cambio en los pagos no es una solución directa a esos problemas, sà puede contribuir a mejorar la experiencia de compra y a atraer a consumidores más jóvenes y con mayores ingresos, que valoran especialmente la rapidez y la familiaridad de sus billeteras digitales. Walmart no ha detallado cuánto invertirá en la implantación ni qué hará con los datos de transacción una vez que Apple y Google queden fuera del flujo de pago, pero la medida apunta a una tendencia imparable: la interoperabilidad de los sistemas de pago móvil.
Para los usuarios de Apple Pay, este cambio elimina una barrera concreta. Ya no tendrán que elegir entre llevar una tarjeta fÃsica, usar efectivo o abrir una aplicación especÃfica de Walmart cuando quieran pagar desde el teléfono. La compañÃa conserva Walmart Pay y Scan & Go, pero deja de exigir que esas herramientas sean la puerta principal para quienes prefieren otros servicios. En el sector minorista latinoamericano, donde el pago móvil avanza con rapidez, la decisión de Walmart también será observada con atención, aunque la compañÃa no ha confirmado si México u otros mercados seguirán el mismo camino.
En definitiva, la apertura de Walmart a Apple Pay y Google Pay representa un hito en la adopción masiva del pago sin contacto. La resistencia de la cadena se ha visto superada por la realidad de unos consumidores que ya utilizan estas tecnologÃas en su dÃa a dÃa y que no están dispuestos a cambiar de hábitos solo para comprar en un establecimiento. La próxima prueba llegará con los resultados del último trimestre de 2026, cuando se pueda medir si la adopción de estas billeteras mejora el gasto por cliente y reduce el abandono en caja. Mientras tanto, la lección para el comercio europeo es clara: la comodidad y la interoperabilidad son ya una exigencia básica, y cualquier estrategia que intente ignorarlas corre el riesgo de quedarse atrás.