WhatsApp prepara uno de sus cambios más profundos en años: una nube propia para guardar las copias de seguridad de los chats con cifrado de extremo a extremo. La idea es que las conversaciones dejen de depender por completo de servicios como Google Drive en Android o iCloud en iPhone para poder conservar el historial.
Esta novedad llega en un momento en el que muchos usuarios en España y en el resto de Europa tienen los 15 GB gratuitos de Google prácticamente al límite, en buena parte por las copias de WhatsApp, fotos y otros archivos. Con el nuevo sistema, las copias podrían pasar a los servidores de la propia aplicación, liberando espacio en otras nubes y dando más margen a la hora de decidir dónde se guarda cada cosa.
Una nube propia para dejar de depender solo de Google Drive e iCloud
Hasta ahora, el destino de las copias de seguridad de WhatsApp dependía del sistema operativo. En Android, lo habitual es usar Google Drive; en iOS, iCloud. Eso implica compartir almacenamiento con fotos, documentos, vídeos y todo lo que se va acumulando con el tiempo.
Durante varios años, gracias a un acuerdo entre Google y Meta, las copias de WhatsApp no restaban espacio en Google Drive, lo que dio bastante aire a millones de usuarios. Sin embargo, este tratamiento especial se ha ido acabando y, desde 2024, los respaldos de la app vuelven a descontar de los 15 GB gratuitos de las cuentas de Google.
El resultado es bien conocido por muchos: avisos constantes de poco espacio, necesidad de borrar archivos o de pagar por más almacenamiento. Ante ese escenario, Meta está moviendo ficha para que parte de esa carga se traslade a su propia infraestructura en la nube.
Según las informaciones adelantadas por WABetaInfo, WhatsApp está desarrollando un proveedor de almacenamiento nativo integrado directamente en la aplicación. En las capturas que se han visto para Android, el usuario podrá elegir dónde guardar la copia: en Google Drive o en la nube de WhatsApp, con la posibilidad de cambiar de una opción a otra desde los ajustes.
Para Europa, donde es muy frecuente exprimir al máximo los planes gratuitos de Google y Apple, esta alternativa puede ser especialmente útil. Poder mover las copias de seguridad de los chats a los servidores de Meta liberaría espacio en otros servicios sin renunciar a conservar años de conversaciones.
Cuánto espacio ofrecerá la nube cifrada de WhatsApp
Uno de los puntos que más interés está generando es el espacio de almacenamiento que aportará esta nueva nube propia. Las pruebas detectadas en versiones en desarrollo apuntan a un planteamiento mixto, con una parte gratuita y otra de pago.
Por un lado, se baraja un plan gratuito con unos 2 GB de almacenamiento específicamente reservado para copias de seguridad en los servidores de WhatsApp. Este espacio estaría separado del que facilitan Google Drive e iCloud, de modo que actuaría como un complemento y no como un sustituto forzoso.
No está del todo claro si esos 2 GB sin coste se aplicarán a todos los usuarios por igual o si podrían vincularse a servicios adicionales, como suscripciones tipo WhatsApp Plus o similares. Algunas filtraciones han apuntado precisamente a esa posibilidad, aunque por ahora no hay confirmación definitiva.
Además del tramo gratuito, Meta estudia un plan de pago con hasta 50 GB de almacenamiento en la nube de WhatsApp. Las primeras referencias situaban el precio en torno a 0,99 dólares, sin aclarar si se trataría de una cuota mensual, anual u otro formato, y pendiente de los ajustes que puedan hacerse antes del lanzamiento.
De llegar al mercado europeo, es previsible que estos precios se adapten a euros y a la normativa local. En cualquier caso, la combinación de 2 GB gratis y un escalón superior de pago encaja con el uso que muchos hacen de la app: para algunos, esos 2 GB bastarán para los chats esenciales, mientras que quienes acumulan años de fotos y vídeos en grupos necesitarán algo más amplio.
Seguridad reforzada: cifrado E2E, passkeys y claves de 64 dígitos
Si el almacenamiento es importante, la seguridad lo es todavía más. WhatsApp quiere que todas las copias almacenadas en su nube propia estén protegidas con cifrado de extremo a extremo obligatorio, de forma que solo el usuario pueda acceder al contenido de esos respaldos.
En la práctica, esto implica que ni Meta, ni Google, ni Apple ni otros intermediarios podrían leer las conversaciones guardadas, incluso estando alojadas en servidores externos. El acceso se controla mediante una clave de cifrado que permanece bajo control del usuario.
Las opciones que se están probando incluyen distintos métodos para proteger la copia de seguridad. Por un lado, se mantiene la posibilidad de usar una contraseña tradicional; por otro, se ofrecen claves de cifrado de 64 dígitos para quienes quieran un nivel de protección especialmente alto.
La novedad más llamativa es la integración de passkeys como sistema principal de autenticación. Estas credenciales modernas sustituyen a las contraseñas clásicas apoyándose en el propio dispositivo: huella dactilar, reconocimiento facial o el bloqueo del móvil. De esta forma, acceder al respaldo resulta más cómodo en el día a día y, al mismo tiempo, más complicado para cualquier tercero.
En las capturas filtradas se aprecia que la llave de acceso se guardará en el gestor de contraseñas del usuario, lo que facilita recuperar la copia al cambiar de móvil o configurar un nuevo dispositivo. Para quien quiera aún más control manual, seguirá existiendo la opción de establecer una clave de 64 dígitos, con la desventaja de que perderla puede hacer prácticamente imposible recuperar la copia.
Impacto para usuarios en España y Europa
En mercados como el español, donde WhatsApp se ha convertido en el canal principal de comunicación cotidiana, cualquier cambio en la forma de gestionar las copias de seguridad tiene efectos muy concretos en la vida diaria.
Por un lado, disponer de una nube propia para los respaldos puede aliviar la presión sobre los 15 GB gratuitos de Google y los planes básicos de iCloud. Quienes viven al límite del almacenamiento saben lo complicado que es decidir qué borrar: correos antiguos, fotos, documentos o directamente las copias de los chats.
Poder trasladar esos respaldos a los servidores de Meta supone una salida intermedia: se mantiene el historial de conversaciones sin tener que contratar más espacio en Google o Apple, algo que muchos agradecerán, sobre todo si el uso que hacen de la app es intensivo.
Además, esta solución nativa podría simplificar procesos como el cambio de teléfono o el salto entre plataformas. La idea es que, al iniciar sesión en un nuevo dispositivo y verificar la identidad mediante huella, reconocimiento facial o passkey, el usuario pueda restaurar directamente la copia guardada en la nube de WhatsApp, sin depender tanto de la integración específica con Google Drive o iCloud.
Este enfoque encaja con otros movimientos recientes de la compañía, como la posibilidad de transferir chats entre sistemas operativos o usar varias cuentas en un mismo móvil. Todo apunta a una misma dirección: reducir las complicaciones cada vez que toca renovar teléfono o utilizar varios dispositivos a la vez.
Desde el punto de vista de la privacidad, el hecho de que el cifrado de extremo a extremo sea obligatorio para las copias en la nube de WhatsApp y que la clave la gestione el propio usuario encaja con las exigencias europeas en materia de protección de datos, aunque el debate sobre el papel de grandes tecnológicas como Meta en el manejo de información personal seguirá sobre la mesa.
Función aún en desarrollo y despliegue progresivo
A pesar de que las filtraciones y las referencias en versiones beta dibujan ya un panorama bastante claro, la función de almacenamiento cifrado en la nube propia de WhatsApp sigue en fase de desarrollo. No está disponible aún de forma generalizada.
Lo habitual en estos casos es que la compañía comience con pruebas limitadas entre usuarios beta, ajuste detalles técnicos y, a partir de ahí, inicie un despliegue gradual por países y segmentos de usuarios. España y el resto de Europa entrarían previsiblemente en alguna de esas fases, pero sin fecha concreta por ahora.
Hasta que llegue el lanzamiento final, pueden variar aspectos clave como el tamaño del almacenamiento gratuito, las condiciones del plan de pago, la relación con posibles suscripciones premium (como WhatsApp Plus) o la forma exacta en la que se mostrará la opción de nube propia dentro del menú de ajustes.
En las capturas adelantadas se aprecia que, al menos en Android, el usuario podrá escoger entre Google Drive y WhatsApp como proveedor de almacenamiento para la copia, algo que da cierta flexibilidad a la hora de combinar servicios en función de las necesidades de cada uno.
Lo que sí parece firme es el objetivo general: contar con una infraestructura de copias de seguridad propia, menos dependiente de terceros y con mayor control sobre la seguridad. La incorporación de cifrado de extremo a extremo por defecto, passkeys, claves de 64 dígitos y un sistema de almacenamiento separado del de Google y Apple van en esa dirección.
Si la implementación se mantiene en la línea de lo que se está probando y el despliegue se realiza sin grandes tropiezos, los usuarios de WhatsApp en España y en otros países europeos ganarán una alternativa adicional para guardar años de conversaciones, fotos y archivos, con más margen para gestionar su espacio en la nube y un nivel de protección que, al menos sobre el papel, pretende elevar el listón de seguridad sin complicar demasiado el uso diario.